Recuerdan con discreción la matanza de Newtown

El poblado de Connecticut rememora hoy el ataque a una primaria por parte de un joven suicida que provocó la muerte de veinte pequeños, de hasta siete años, y de seis adultos.
Adam Lanza mató a 20 niños y seis adultos dentro de una clase, en una escuela primaria de Newtown.
Archivo (Agencias)

Nueva York

La comunidad de Newtown, Connecticut, conmemora hoy lejos de la prensa y el ruido un año de la matanza de la escuela primaria Sandy Hook, que dejó un saldo de 20 niños y seis adultos muertos.

Muchos medios decidieron respetar el pedido y no estarán en el pequeño pueblo en el que el 14 diciembre de 2012, un joven desequilibrado de 20 años, Adam Lanza, asesinó a su madre en su casa y luego se dirigió a la escuela Sandy Hook para dejar un reguero de sangre y muerte antes de quitarse la vida.

El gobernador de Connecticut, Dannel Malloy, pidió que todas las campanas de las iglesias del estado suenen 26 veces a las 09:30 locales, hora en que ocurrió la matanza, y las banderas estén a media asta.

Algunas familias de Newtown realizaron anoche un pequeño recordatorio en memoria de sus niños y familiares desaparecidos. El jueves, se llevó a cabo una ceremonia en la catedral nacional de Washington y el presidente Barack Obama indicó que hoy efectuará un momento de recogimiento con su esposa Michelle.

La tragedia conmocionó a Estados Unidos y reabrió el debate sobre la tenencia de armamento, aunque Obama solo logró aprobar un edulcorado paquete de reformas para aumentar los controles para la compra de armas de fuego y municiones, ante la oposición republicana y de parte de su propio partido, el Demócrata.

En ese sentido, el jueves el saliente alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, denunció que “nada cambió” en el Congreso de EU sobre los controles de tenencia de armas de fuego, que exigió reforzar.

“Nada ha cambiado en Washington desde Newtown a pesar del hecho de que la inmensa mayoría del pueblo estadunidense está a favor de pasos básicos que ayudarían a mantener las armas fuera del alcance de personas con problemas mentales, criminales y otros individuos peligrosos”, indicó Bloomberg.

El alcalde recordó que en medio del fracaso del gobierno federal, algunos estados del país como Colorado, Connecticut, Delaware y Nueva York, aprobaron controles más rigurosos para adquirir armas.

LA ESCUELA DEMOLIDA

En su esfuerzo por hacer “desaparecer” la tragedia, las autoridades de Newtown votaron de manera unánime en mayo pasado demoler el colegio y construir uno nuevo en el mismo terreno.

La escuela había estado cerrada desde la tragedia y los alumnos fueron transferidos a establecimientos aledaños.

La alcaldesa, Pat Llodra, pidió a la prensa dejar que las familias puedan estar “solas y tranquilas, con tiempo para reflexionar de manera privada y con su comunidad”.

Ayer podían verse carteles hostiles en muchos lugares del pueblo de 28 mil personas: “Nada de prensa” decían algunos, dejando en claro que no permitirán el regreso de los numerosos periodistas que saturó Newtown el año pasado.

A fines de noviembre pasado, las autoridades dieron a conocer un informe sobre la matanza, dejando sin respuesta la pregunta sobre la razón por la cual Lanza asesinó a niños de 6 y 7 años.

A principios de este mes y tras una larga batalla judicial con los medios, el departamento de policía de Newtown difundió los llamados de emergencia efectuados durante la matanza.

La policía y el fiscal a cargo de la investigación, Stephen Sedensky, se habían negado a dar a conocer los llamados, preocupados por su impacto en las familias de las víctimas.