Recuadro: El rompecabezas político de España, sin nuevo gobierno a la vista

Las elecciones del pasado 20 de diciembre no solucionaron el complicado panorama político español, lleno de incertidumbres y que podrían desembocar en unos nuevos comicios a finales de junio.
Mariano Rajoy, presidente del gobierno en funciones y líder del Partido Popular, podría verse obligado a afrontar unas nuevas elecciones en junio
El liderazgo de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular es cada vez más cuestionado tras su actitud ante la investidura (AFP)

Madrid

- ¿Cuánto tardarán los políticos en formar un gobierno en España? ¿Cuáles son las causas y las consecuencias de esta incertidumbre? A continuación algunas respuestas al rompecabezas político de España dos meses y medio después de las elecciones.

EL CALENDARIO

España celebró el 20 de diciembre elecciones legislativas que generaron una fragmentación sin precedentes en el Congreso. Tras consultar con los líderes políticos, el 2 de febrero, el rey Felipe VI encargó la formación de un gobierno al socialista Pedro Sánchez, después de la declinación del todavía jefe del ejecutivo, el conservador Mariano Rajoy.

El miércoles, en la primera votación de su investidura, Sánchez fracasó obteniendo solo 130 votos a favor, 219 en contra y una abstención. El viernes, sobre las 18:30 hora GMT, se celebrará una segunda votación y, salvo sorpresa, terminará con otra negativa.

Desde entonces, los partidos disponen de dos meses, hasta el 2 de mayo, para acordar un nuevo gobierno. Si no lo consiguen, el presidente del Congreso de diputados deberá convocar nuevas elecciones, en principio para el 26 de junio.

LOS PARTIDOS

- El Congreso quedó dividido entre cuatro grandes partidos y pequeñas formaciones regionales: el conservador Partido Popular (PP, en el poder desde 2011 con 123 diputados), el partido socialista PSOE (90), el nuevo partido de izquierda radical Podemos y sus aliados (65), y el liberal Ciudadanos (40), Izquierda Unida (2). Los independentistas y nacionalistas catalanes y vascos tienen cierto peso, con un total de 30 diputados entre los diferentes partidos de izquierda y derecha.

- Pedro Sánchez, 44 años, consiguió cerrar un acuerdo con Ciudadanos, que congrega a 130 diputados, lejos de la mayoría absoluta necesaria para ser investido en la primera votación (176 sobre 350 escaños). En la segunda, solo necesita obtener una mayoría simple. Para ello intenta seducir a Podemos, pidiéndole al menos una abstención argumentando que es la única solución para apartar a la derecha del poder. Pero una abstención de Podemos, improbable, sería inútil sin la participación de diputados nacionalistas.

- Mariano Rajoy, de 60 años, sostiene que la solución pasa por una "gran coalición" entre conservadores, socialistas y centristas. Su base sería defender la unidad del país ante los independentismos, evitar las "aventuras" económicas de Podemos y mantener el saneamiento de las finanzas públicas para proteger el crecimiento (+3,2% en 2015). Pero no cuenta con aliados mientras numerosos escándalos de corrupción corroen su partido.

CATALUÑA, EL NUDO GORDIANO

El auge independentista en Cataluña complica las alianzas. Si bien el PSOE podría aliarse con la izquierda radical en muchos aspectos, les separa un punto fundamental: el derecho a un referéndum de autodeterminación de Cataluña, defendido por Podemos, sus aliados y los nacionalistas. Estos votos podrían asegurar la investidura de Sánchez al frente de un gobierno de izquierdas pero el PSOE rechaza cualquier concesión en ese sentido.

LA FUTURA NEGOCIACIÓN

Este jueves, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, surgida de una plataforma de "indignados" apoyada por Podemos y en el poder gracias a la colaboración socialista, instó a Podemos a pactar con Sánchez, rechazando la repetición de elecciones.

Tanto el PP como Podemos mostraron su intención de continuar hablando con los socialistas hasta mayo.

NUEVAS ELECCIONES, ¿PERO CON QUIÉN?

Unas nuevas elecciones pueden poner en cuestión la permanencia de algunos cabezas de partido. Los sondeos indican que las intenciones de voto no variaron en exceso y un cambio de líder podría modificar la situación.

¿Rajoy debería ceder su puesto a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría para demostrar la voluntad de renovación del partido? Algunos miembros de su formación desean que se aparte, aunque no lo forzarán.

Tampoco tiene el puesto asegurado Pedro Sánchez, con numerosos críticos dentro del partido tras cosechar el peor resultado de la historia del PSOE.