Recuadro: La presencia comercial estadunidense en Africa

Estados Unidos, que ha aumentado su presencia militar en el continente aunque todavía es limitada, está también lejos, en el plano comercial, de China y la Unión Europea.
Obama habla durante el Foro de Negocios Estados Unidos-África en el marco de la cumbre de Líderes Africanos en Washington en agosto de 2014
Obama habla durante el Foro de Negocios Estados Unidos-África en el marco de la cumbre de Líderes Africanos en Washington en agosto de 2014 (EFE)

Washington

El viaje del presidente Barack Obama a Africa esta semana, y a Kenia y Etiopía en particular, ocurre en un momento en que Estados Unidos aumentó su presencia militar en el continente aunque aún resulta limitada. En el plano de los intercambios económicos, Estados Unidos aún está lejos detrás de China y la Unión Europea.

Una presencia militar discreta

Estados Unidos cuenta con una presencia militar relativamente discreta en Africa, basada en el asesoramiento a los ejércitos locales y las operaciones de contra-terrorismo dirigidas a grupos extremistas.

"Nuestros esfuerzos en el continente africano están basados en recursos innovadores y creativos para instalar pequeños, muy pequeños núcleos en el terreno para aconsejar y asistir a los países" que luchan contra los grupos extremistas, explicó recientemente el general David Rodriguez, comandante de tropas estadunidenses en Africa.

"Así que por el momento, no vemos el interés de tener un número significativo de tropas estadunidenses en el continente africano. Y por otra parte, no es en general lo que quieren nuestros socios africanos", agregó el general norteamericano, cuyo cuartel general está en Stuttgart (Alemania).

La única base militar permanente estadunidense en el continente es en Djibouti. Fue instalada en 2003, en el marco de las reformas de seguridad de Washington aplicadas luego de los atentados del 11 de setiembre.

Según un responsable del Pentágono, cerca de 3,200 militares y civiles trabajan en la base de Djibouti, plataforma clave de las actividades militares estadunidenses en el Cuerno de Africa. La base es el centro de control de las operaciones de drones contra Al-Qaeda en la Península Arábiga (Aqpa) y los shebab de Somalía.

Lucha contra el terrorismo y el Ebola

Los estadunidenses realizaron entre 10 y 14 ataques de drones, y entre 8 y 11 operaciones secretas en Somalía desde junio de 2011, según la Oficina de periodismo investigativo, una asociación que busca hacer pública la información sobre la guerra secreta de Estados Unidos contra el extremismo.

Estados Unidos también cuenta con 200 soldados en Níger, para apoyar la operación francesa Barkhane contra los grupos yihadistas de Sahel (sur del Sahara).

Cuenta con tropas en Africa Central, para ayudar a las fuerzas africanas a luchar contra el Ejército de resistencia del Señor, a un nivel que puede alcanzar hasta los 300 hombres, según una carta de la Casa Blanca al Congreso en junio de 2015, haciendo referencia a las fuerzas combatientes de Estados Unidos en el mundo.

Estados Unidos desplegó también en enero pasado un importante contingente de militares, hasta 2,800 en el punto más alto de la operación, para ayudar en la lucha contra el virus del Ebola en Africa Occidental.

Una presencia económica mucho menor a la de China

El presidente Obama firmó el 29 de junio de 2015 el proyecto de ley que renueva por diez años el Agoa (African Growth and Opportunity Act, por su sigla en inglés), la principal herramienta de intercambio entre América y Africa subsahariana. Lanzado durante la presidencia de Bill Clinton en 2000, este programa acuerda ventajas comerciales a ciertos productos africanos.

El comercio entre Estados Unidos y Africa fue en 2014 de 73 mil millones de dólares, de los cuales 38 mil millones fueron exportaciones y 35 mil millones importaciones, resultando en un saldo positivo para Estados Unidos de 3,500 millones de dólares.

A modo de comparación, los intercambios entre China y Africa superan los 200 mil millones de dólares anuales y con la Unión Europea alcanza unos 140 mil millones de dólares, quedando Estados Unidos relegado al tercer lugar comercial.