Recuadro: Cómo el FMI podría evitar in extremis un default de Grecia

La carta constitutiva del Fondo Monetario Internacional le permite, "a pedido de un Estado miembro" y sin votación, "postergar" la fecha de un reembolso por un límite de entre 3 y 5 años, ...
Una manifestante proeuropea, en la concentración por el voto al "sí" en el referéndum del domingo, ante el parlamento griego en Atenas
Una manifestante proeuropea, en la concentración por el voto al "sí" en el referéndum del domingo, ante el parlamento griego en Atenas (AFP)

Washington

El Fondo Monetario Internacional (FMI) se cuidó muy bien de decirlo, pero cuenta con la posibilidad legal de evitar a último momento un default de Grecia antes de la hora fatídica de las 22:00 hora GMT, que corresponde al cierre de sus oficinas de Washington.

Su carta constitutiva le permite, "a pedido de un Estado miembro" y sin votación, "postergar" la fecha de un reembolso por un límite de entre 3 y 5 años, un plazo que corresponde a la duración máxima de sus préstamos.

Un ministro griego, Ioannis Dragasakis, aseguró que su país había hecho llegar al FMI una demanda de ese tipo que podría evitar a la institución el mayor default de su historia. Contactado por la AFP, el FMI se negó a formular comentarios al respecto.

Esta posibilidad fue utilizada en dos oportunidades en la historia del Fondo, las dos en 1992 y en favor de países pobres: Nicaragua y Guyana. Puede incluso ir más lejos. Si el 70% de su consejo de administración lo aprueba, puede postergar los reembolsos más allá del plazo de cinco años en caso de que los vencimientos financieros condujeran a someter al país deudor a una situación "excepcional".

El FMI nunca activó esta cláusula, en principio aplicable a Grecia. El consejo de administración, órgano de conducción del Fondo, está formado por 24 delegados de los 188 Estados miembros. Estados Unidos dispone en esa instancia de los mayores derechos de voto individuales (16.7%), pese a que colectivamente la Unión Europea es mayoritaria (cerca de 30%).

El FMI no sería favorable a esta opción. En varias oportunidades dijo que corresponde a los europeos aliviar eventualmente la deuda griega. La institución alega en ese sentido que la deuda griega con los europeos (131 mil millones de euros) es muy superior a las sumas debidas por Atenas al propio Fondo (unos 21 mil millones) y que la llave de una salida equilibrada de Atenas estaría en Bruselas.

Más allá del caso griego, el FMI, que se presenta como un celoso guardián de los recursos que le confían sus miembros, se muestra reservada respecto a este tipo de opciones y sostiene que pueden resultar contraproducentes.