Récord histórico de audiencia en debate de primarias republicanas

Veinticuatro millones de telespectadores vieron el primer debate de las primarias republicanas ayer, donde la presencia de Donald Trump hizo que fuera la emisión más vista de la historia de la ...
Chris Christie (i) , Marco Rubio (2i), Ben Carson, Scott Walker, Donald Trump, Jeb Bush, Mike Huckabee, Ted Cruz, Rand Paul y John Kasich (d)
Chris Christie (i) , Marco Rubio (2i), Ben Carson, Scott Walker, Donald Trump, Jeb Bush, Mike Huckabee, Ted Cruz, Rand Paul y John Kasich (d) (AFP)

Washington

Veinticuatro millones de telespectadores vieron el primer debate de las primarias republicanas el jueves con Donald Trump, convirtiendo la emisión en la más vista de la historia de la cadena estadounidense Fox News, anunció hoy la sociedad Nielsen Media Research.

El debate fue la emisión más vista de la historia de la televisión por cable en Estados Unidos, fuera del deporte. Nunca Fox News, que organizó y difundió el debate, había tenido tantos telespectadores. Su récord precedente de audiencia fue de 11.8 millones de telespectadores, alcanzado la noche de la reelección del presidente Barack Obama en 2012.

En 2011, el primer debate de las primarias republicanas alcanzó a tres millones de telespectadores. El debate tuvo también un impacto fuerte en las redes sociales: en Facebook 7.5 millones de usuarios participaron comentando, opinando y compartiendo información, según un portavoz, y en Twitter, según Nielsen Social TV, el debate fue la dominante el jueves.

El multimillonario Donald Trump, a la cabeza de los sondeos de las primarias republicanas, dominó el tiempo de palabra durante el evento, celebrado con otros nueve candidatos en Cleveland, Ohio (noreste de Estados Unidos).

Candidatura independiente

Trump rehusó ayer durante el debate descartar que aspiraría como independiente a la Casa Blanca si pierde la nominación del partido Republicano, sacudiendo el primer enfrentamiento dialéctico entre los aspirantes en la carrera presidencial de 2016.

La tensión se sembró entre los diez principales candidatos del partido Republicano tan pronto entraron al escenario en Cleveland, cuando Trump dijo que no podía comprometerse a apoyar a quien el partido eventualmente designe, o a descartar seguir como independiente en la contienda.

"No me comprometeré en este momento", dijo entre el abucheo de los asistentes el millonario de la construcción, quien sorpresivamente cuenta con ventaja en los sondeos entre los votantes republicanos, a seis meses de las elecciones primarias.

El comentario despertó un crudo intercambio verbal con el senador Rand Paul, quien del otro lado del escenario gritó que Trump "ya está asegurando su apuesta, porque está acostumbrado a comprar políticos".

Ese fue el accidentado comienzo en la deliberación de los republicanos para escoger su candidato a suceder al presidente Barack Obama en los comicios de noviembre de 2016.

Con 17 aspirantes republicanos en liza, el canal Fox News dividió el debate en dos tandas, replegando a los siete peor ubicados en los sondeos a una sesión cuatro horas antes del evento principal.

El estilo descarado y fuera de guión de Trump ofende a algunos, pero lo ha distinguido en un terreno lleno de candidatos que furiosamente han intentado atraer el mismo nivel de atención. "Donald Trump tocó un nervio sensitivo en este país", dijo el gobernador de Ohio, John Kasich.

El ex gobernador de Florida, Jeb Bush, hijo y hermano de presidentes, insistió una vez más que él y sus políticas se valen por sí mismos. "Tendré que ganarme esto", señaló. Bush retomó sus comentarios sobre los inmigrantes que llegan ilegalmente al país al decir que lo hacen "en un acto de amor".

"Necesitamos proteger las fronteras", aseguró Bush, pero el problema migratorio se resolverá "de una vez por todas" si se permite "una vía para obtener un estatus legal" para los once millones de indocumentados en el país.

Clinton, Obama y Trump

Los candidatos, todos en búsqueda de un momento para brillar, enfilaron armas hacia Hillary Clinton, la principal aspirante presidencial del partido Demócrata y exsecretaria de Estado de Obama. "Si Hillary es candidata, lo que dudo, eso sería un sueño hecho realidad", dijo el neurocirujano Ben Carson, el único negro en el panel.

"Ella es el epítome del movimiento progresista secular", afirmó Carson, en un intento por apelar a los votantes más conservadores. El presidente Barack Obama y Trump también fueron blanco de ataques.

Denunciaron el manejo de Obama hacia el grupo yihadista Estado Islámico, prometieron duras medidas en inmigración, se alinearon con los conservadores en temas sociales y subrayaron que derogarían el acuerdo nuclear con Irán en el primer día de una presidencia del partido Republicano.

Obama y Clinton "están trabajando duro para cambiar el sueño americano por la pesadilla europea", dijo el gobernador de Luisiana (sur), Bobby Jindal, uno de los siete aspirantes que participaron en la sesión vespertina. Carly Fiorina, la ex presidenta de Hewlett-Packard, acusó a Trump de intimar con Clinton y lo atacó por sus cambios de opinión.

"Como ha cambiado su opinión sobre la amnistía (migratoria), seguro de salud y aborto, sólo le preguntaría sobre qué principios gobernará", preguntó Fiorina, destacando entre los mejores contendientes del primer debate.

"Verdadera carrera"

"Tenemos una verdadera carrera en nuestras manos", dijo el presidente del partido Republicano, Reince Priebus a Fox News. Los demócratas, en cambio, tendrán la "coronación" de Clinton, agregó. El partido Republicano tiene programados nueve debates hasta febrero, el siguiente el 16 de septiembre.

Se trata de las primarias presidenciales con más candidatos que se recuerden, pero pocos son los nombres conocidos. Además de Bush y Trump, solo el gobernador de Wisconsin, Scott Walker y el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee han generado atención a nivel nacional últimamente.

La inmigración es el tema favorito de Trump, quien alienó a muchos votantes latinos cuando describió a los mexicanos que entran ilegalmente al país como narcotraficantes, criminales y violadores.

"Si no fuese por mí, no estarían ni siquiera hablando de la inmigración ilegal", reclamó Trump al inicio del debate, y reiteró su promesa de construir un muro entre México y Estados Unidos para frenar el flujo de inmigrantes.

Trump lució a ratos molesto con las preguntas, especialmente los comentarios de la conductora Megyn Kelly, quien le recordó unas pasadas declaraciones sexistas del magnate.

"No eran ni siquiera preguntas, eran declaraciones. Pero saben qué, no importa. Las contesté bien y estoy muy contento. La pasé muy bien, creo que fue un debate increíble", dijo luego el magnate a periodistas.