Recibe catedral de Leicester restos del rey Ricardo III

Se espera que miles de personas presenciarán hoy el paso del cortejo que lleva el féretro de madera con los huesos del monarca.

Londres

La catedral de Leicester recibe hoy los restos del rey Ricardo III (1452-1485), que recorrerán en procesión fúnebre las calles de esa ciudad inglesa como anticipo del entierro oficial que se celebrará dentro de cuatro días en ese templo.

Se espera que miles de personas presenciarán hoy el paso del cortejo que lleva el féretro de madera con los huesos del monarca, cuya muerte en la batalla de Bosworth Field hace más de cinco siglos marcó el fin de su dinastía y cerró un sangriento periodo en las islas británicas.

Tras recorrer el centro histórico de Leicester y pasar por lugares emblemáticos asociados a Ricardo III, la llegada de los restos a la catedral estará marcada por una ceremonia "íntima y emotiva" a última hora de la tarde, según ha explicado el obispo de la ciudad británica, Tim Stevens.

Este servicio religiosos será oficiado por el cardenal Vincent Nichols, arzobispo católico de Westminster, en atención a la fe católica que profesaba el monarca, que vivió décadas antes de la reforma de la iglesia de Inglaterra, durante el reinado de Enrique VIII.

El féretro permanecerá expuesto en el templo durante los siguientes cuatro días, hasta que el jueves se celebrará una ceremonia de entierro en la que participará el arzobispo de Canterbury, Justin Welby (protestante), así como representantes de la Iglesia Católica y de otras religiones.

Los restos de Ricardo III fueron hallados por arqueólogos de la Universidad de Leicester en 2012 bajo un aparcamiento municipal, donde se conservaba parte del antiguo monasterio donde el rey fue enterrado por primera vez.

Las pruebas que compararon esos restos con el ADN de los descendientes de la hermana mayor del monarca confirmaron la identidad de Ricardo III, cuya muerte significó el fin de la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485) entre los partidarios de la Casa de Lancaster y de la Casa de York.