Rechazo a Trump marca Cinco de Mayo en EU

La festividad de la comunidad mexicana estuvo marcada, más que por el folclore, por el rechazo al discurso anti-inmigración del considerado inevitable candidato republicano a la Casa Blanca.
El candidato republicano a la presidencia de EU, Donald Trump, habla en el Charleston Civic Center de Charleston, West Virginia
El candidato republicano a la presidencia de EU, Donald Trump, habla en el Charleston Civic Center de Charleston, West Virginia (AFP)

Washington

Estados Unidos celebró hoy el Cinco de Mayo, una festividad que la comunidad mexicana aprovechó para reivindicar su identidad más allá del folclore y que estuvo marcada por el rechazo a Donald Trump, que es ya, con un discurso anti-inmigración, el inevitable candidato republicano a la Casa Blanca.

Las celebraciones a base de gastronomía típica que mexicanos y estadunidenses suelen compartir en esta fecha se vivieron bajo la sombra de Trump, cuya promesa electoral más polémica es construir un muro en la frontera sur de EU para taponar la inmigración ilegal y hacer que México lo pague.

Cada Cinco de Mayo se pone de relieve el peso de los 35 millones de estadunidenses de ascendencia mexicana, pero son los estadunidenses los que viven con más entusiasmo este día, a pesar de que se conmemora una victoria militar épica contra los franceses, para muchos aún desconocida en el país: la Batalla de Puebla.

El 5 de Mayo de 1862, en la región de Puebla, en el centro de México, las tropas mexicanas vencieron al ejército invasor de Napoleón, considerado entonces el mejor del mundo, a pesar de ser menores en número, estar mal armadas y con poco entrenamiento.

Sin embargo, entre muchos estadunidenses se extiende la creencia equivocada de que el Cinco de Mayo se celebra la independencia de México, que se consiguió el 16 de septiembre de 1810 y que constituye la auténtica fiesta nacional.

La festividad de este año tomó un especial cariz reivindicativo con declaraciones en rechazo a Trump por parte de organizaciones a favor de los latinos y políticos, como el líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid.

Reid expresó su "compromiso para luchar en contra de las voces de la intolerancia que buscan dividir" y hacer que caiga en el olvido "que los mexicoamericanos ayudaron a hacer grande a este país desde el principio". El senador hizo ese comentario en un comunicado, en referencia al eslogan de Trump "Hagamos a América (EU) grande otra vez".

También el senador demócrata Bob Menéndez se pronunció "en un momento en que la población latina enfrenta un nivel exorbitante de patrioterismo, xenofobia y retórica de odio". Más allá de los festejos del Cinco de Mayo, Menéndez, uno de los legisladores mas comprometidos con la comunidad hispana, hizo una llamada a reconocer "las contribuciones" de la comunidad mexicana.

Desde la organización no partidista Latino Victory Fund, el presidente, Cristóbal J. Alex, lamentó "el discurso racista, anti-inmigrante, anti-latino y anti-mexicano" de Trump. "Estamos siendo atacados. Igual que los mexicanos lucharon en 1862 para proteger a sus seres queridos y su tierra, ahora hemos de luchar de nuevo con nuestra voz y nuestro voto", instó Alex.

Con todo, la jornada se vivió como la celebración tradicional con comida mexicana, como guacamole, tamales o tacos, en restaurantes de todo el país, con sus menús que siempre incluyen la margarita, el cóctel por excelencia.

Tal es la cantidad de alcohol que se suele ingerir en este día, que el Programa del Alcohol de la Región de Washington (WRAP, por sus siglas en inglés) ha lanzado en la capital la campaña "Conducir sobrio", que ofrecerá taxis gratuitos durante toda la noche.

Entre la sociedad civil se respira el mismo clima de reivindicación, que pide atención y respeto más allá del folclore adoptado con fines lúdicos, como es el caso de Ashley Nelcy, de 25 años, una de esas 35 millones de mexicano-estadunidenses.

Sus padres, según explicó Nelcy a Efe, abandonaron "el confort de la clase media y sus propias carreras" para brindarle una mejor educación y, tras una década en Texas, ella se dedica a preparar a universitarios que cursarán programas de posgrado.

Las raíces de Nelcy se encuentran en Nuevo León y Durango, más de mil kilómetros al norte de Puebla, donde se produjo la histórica batalla, y no considera el Cinco de Mayo una fiesta propia, como sí lo es el día de la Independencia de México.

Nelcy explica el "entusiasmo" de los estadunidenses por este día por la "ignorancia" del origen de la festividad, ya que en EU apenas se estudia la historia de fuera del país, así como por el "consumismo" promovido por cerveceras y restaurantes.

Por eso, la joven mexicana anima a los estadunidenses a "aprender" sobre su país vecino e "involucrarse con la comunidad inmigrante" que es, a su parecer, "la mejor manera de celebrar la herencia cultural de un país". El presidente de EU, Barack Obama, acogió hoy su última recepción del Cinco de Mayo en la Casa Blanca.

El Congreso rompió en 2011 la tradición de celebrar el día de la influencia mexicana en el país, a instancia del entonces presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.

Obama habló con Peña Nieto

Hoy, el presidente de EU, Barack Obama, y su par mexicano, Enrique Peña Nieto, tuvieron una conversación telefónica en la que hablaron sobre la relación bilateral y confirmaron su participación en la Cumbre de Líderes de América del Norte de junio próximo en Ottawa (Canadá).

Durante su conversación, los mandatarios "dialogaron sobre diversos temas, en especial sobre la positiva relación que hay entre ambos países, y coincidieron en mantenerla y fortalecerla durante sus respectivas Administraciones", indicó la Presidencia mexicana en un comunicado.

De acuerdo con el texto, Obama expresó su reconocimiento al presidente mexicano por los cambios institucionales promovidos durante su Gobierno, en particular el paquete de iniciativas de reformas enviado recientemente al Congreso para poner al día la justicia cotidiana. También celebró la cooperación que ha habido entre ambos Gobiernos en temas de seguridad y justicia penal.

Asimismo, ambos líderes hablaron sobre retos hemisféricos que comparten México y Estados Unidos, incluyendo el combate al crimen organizado. También expresaron la importancia de seguir velando por el bienestar de los menores migrantes no acompañados provenientes de Centroamérica.

"Los presidentes Peña Nieto y Obama se congratularon por la reciente nominación de embajadores en ambos países, y reiteraron su disposición de encontrarse en junio próximo, junto con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en Ottawa, donde se llevará a cabo la octava edición de la Cumbre de Líderes de América del Norte", señaló la Presidencia.

La oficina presidencial había informado ayer que Peña Nieto hará una visita de Estado a Canadá del 26 al 28 de junio y participará en la Cumbre el día 29 en Ottawa. Allí, los líderes de los tres países "darán seguimiento a los temas trilaterales clave y reafirmarán su compromiso para hacer de América del Norte la región más competitiva e integrada del mundo", apuntó.

El cónclave, añadió, estará centrado en cuatro pilares de cooperación: cambio climático, energías limpias y medioambiente; competitividad comercial y fronteriza; seguridad y defensa, y asuntos regionales y globales.

Este jueves, durante la recepción anual en la Casa Blanca para conmemorar el Cinco de Mayo, Obama dijo haber hablado poco antes con Peña Nieto "sobre nuestro trabajo compartido para potenciar la prosperidad tanto de los estadounidenses como de los mexicanos".

"Le deseé un feliz Cinco de Mayo y me pidió que les deseara lo mismo a ustedes", añadió en referencia a las decenas de personas que asistieron a la recepción, amenizada por un concierto de la banda mexicana Maná.