Rebeldes yemenitas pagarán "caro" ataque contra Arabia: coalición

Riad ofreció hoy un alto el fuego humanitario de cinco días en Yemen, pero advirtió que los disparos de artillería que costaron la vida a cinco personas en una ciudad fronteriza tendrán una respuesta.
Mujeres yemeníes protestan ante las oficinas de la ONU en Saná por el bloqueo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudí
Mujeres yemeníes protestan ante las oficinas de la ONU en Saná por el bloqueo impuesto por la coalición liderada por Arabia Saudí (AFP)

Riad

Los rebeldes hutíes "cruzaron una línea roja" y van a pagar "caro" sus disparos de artillería contra Arabia Saudita, advirtió este jueves el portavoz de la coalición árabe, horas después de que Riad ofreciera un alto el fuego humanitario de cinco días en Yemen.

"La ecuación cambió, el conflicto cambió y van a pagar (...) caro", amenazó el portavoz de la coalición, general Ahmed al Asiri ante la prensa. Disparos de artillería desde Yemen causaron la muerte de cinco personas el miércoles en una ciudad fronteriza de Arabia Saudí, en un nuevo incidente atribuido a los rebeldes chiitas hutíes, indicaron fuentes de la defensa civil saudí.

Alto el fuego humanitario

Dos civiles en un coche y dos peatones murieron cuando un obús cayó en una calle de la ciudad de Najran, dejando además once personas heridas, según un comunicado de defensa civil difundido por la agencia estatal SPA. Un oficial del servicio penitenciario murió y otro resultó herido al ser alcanzada su patrulla por otro disparo, agregó la nota.

"La seguridad de Arabia Saudita es la principal prioridad para la coalición y para las fuerzas armadas sauditas. Esta es una línea roja que han traspasado", afirmó al Asiri. Según el funcionario, la operación de respuesta está en marcha y apunta hacia todos los "líderes de la organización, sus lugares de reunión". "No será una operación limitada" advirtió.

Arabia Saudita, había propuesto hoy un alto el fuego de cinco días en ese país, con el fin de permitir la llegada de ayuda humanitaria para la población, muy afectada por la guerra.

"El reino piensa que puede haber un alto el fuego de cinco días en Yemen para coordinar, con las organizaciones internacionales, el abastecimiento de ayuda humanitaria", declaró el ministro de Relaciones Exteriores saudita, Abdel al Jubeir, durante una rueda de prensa en Riad junto con el secretario de Estado estadunidense, John Kerry.

Kerry pidió, por su parte, a los rebeldes chiitas que acepten la propuesta saudita. "Ese alto el fuego depende de los hutíes", dijo. La aviación saudita apoya desde el 26 de marzo a los partidarios del presidente yemenita, Abd Rabo Mansur Hadi, que se refugió en marzo en Arabia Saudita ante el avance rebelde sobre la ciudad de Adén, donde siguen los combates.

Las tropas gubernamentales afrontan a los hutíes, que se adueñaron de extensas zonas del país, incluida la capital Saná, y a sus aliados, militares leales al ex presidente Ali Abdalá Saleh.

Denuncian "genocidio"

El ministro yemení de Derechos Humanos, Iz al Din al Asbahi, aseguró hoy que la ciudad meridional de Adén es escenario de "una campaña de genocidio sistemático y de crímenes contra la humanidad" llevada a cabo por el movimiento rebelde chiíta de los hutíes.

El responsable yemení pidió en una carta enviada al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos que condene "los crímenes" de los hutíes, después de que el Gobierno yemení les acusara ayer de matar a alrededor de 50 refugiados cuando intentaban salir de Adén en un barco.

Desde Riad, donde está refugiado el núcleo del Gobierno yemení, Al Asbahi explicó que las víctimas -entre las que se encuentran un importante comandante militar yemení, mujeres y niños- fueron bombardeadas "con premeditación".

Añadió que "decenas de cadáveres de civiles se encuentran tirados en Adén después de ser asesinados por las milicias hutíes y las fuerzas de (el expresidente Ali Abdalá) Saleh con francotiradores profesionales y no en choques sobre el terreno". Además, acusó a los rebeldes de asesinar a miembros de equipos médicos y a funcionarios humanitarios en las ciudades de Adén y Taiz, también ubicada en el sur.

Asimismo, precisó que "barrios residenciales enteros" en esas dos urbes, además de las ciudades de Al Dalea y Lahech, se encuentran asediados por los hutíes. Ayer, el ministro yemení de Asuntos Exteriores, Riad Yasin, pidió a la comunidad internacional que "salve" a los habitantes de Adén, que resisten contra el avance de los hutíes desde hace varias semanas.

Además, pidió la formación de una comisión de investigación para perseguir a las milicias hutíes y a sus aliados, como las brigadas militares leales a Saleh, que dimitió en febrero de 2012 después de manifestaciones multitudinarias que pidieron un cambio político en el país.

Sin embargo, hoy este tipo de propuestas pacíficas han pasado a segundo plano después de que el portavoz de la coalición árabe, Ahmed Asiri, anunciara el inicio de una nueva operación militar contra los rebeldes.

Esta nueva ofensiva tendrá como objetivo a los responsables hutíes que planificaron los ataques de los últimos tres días contra las provincias saudíes de Nashrán y Yizán, fronterizas con el Yemen.

Pese a que el pasado 21 de abril la alianza anunció el fin de la campaña Tormenta de Firmeza, la aviación árabe ha continuado bombardeando ciertas zonas del país donde están presentes los insurgentes hutíes.

Catástrofe humanitaria

La ONU, la Cruz Roja y otras organizaciones humanitarias calificaron de "catastrófica" la situación de millones de civiles atrapados en los combates en Yemen, donde la escasez de carburante amenaza con paralizar los hospitales y el reparto de ayuda.

Los combates en Yemen han causado más de 1,200 muertos y al menos cinco mil heridos desde mediados de marzo, había afirmado el viernes 1 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por su parte, Unicef había afirmado el viernes 24 de abril que "al menos 115 (niños) murieron y 172 (quedaron) mutilados", entre el inicio de los bombardeos liderados por Riad en Yemen y el 20 de abril. Más de la mitad de los fallecidos murieron como consecuencia de estos bombardeos, estimó Unicef.

La ONU estima que hay unas 300 mil personas desplazadas por el conflicto. Los combates se han intensificado en los últimos días en Adén, segunda ciudad del país, donde los rebeldes han avanzado en al menos un barrio, el de Tawahi, provocando la huida de numerosos habitantes.

Tras Kerry, el nuevo mediador de la ONU para Yemen, Ismail Ould Cheikh Ahmed, visitará este jueves Riad, donde intentará promover unas conversaciones de paz para poner fin al conflicto.

Hadi ya se había mostrado esta semana a favor de iniciar esas negociaciones el 17 de mayo en la capital saudita, pero los rebeldes e Irán han rechazado hasta el momento cualquier conversación bajo los auspicios de Arabia Saudita.

Mientras, el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, declaró  que espera una rápida reanudación de las negociaciones sobre la paz en Yemen bajo la égida de Naciones Unidas, luego de recibir el compromiso de sus homólogos saudíes y cataríes.

"Me aseguraron que la reunión prevista por el presidente (yemení Abd Rabbo Mansur) Hadi en Riad (el 17 de mayo) no reemplazará la mediación de la ONU, sino que incluso podría ayudar a reanudar las negociaciones" bajo la égida de Naciones Unidas, dijo a los periodistas.

"Esperamos que haya muy rápido un cese de todas las hostilidades en Yemen y una reanudación de las negociaciones", agregó el diplomático ruso. Luego de semanas de ataques, Arabia Saudita, que dirige una campaña aérea contra los rebeldes chiitas en Yemen, propuso el jueves un alto el fuego de cinco días en ese país, con el fin de permitir la llegada de ayuda humanitaria para la población, muy afectada por la guerra.

La propuesta fue saludada por Washington, que exhortó a los hutíes apoyados por Irán a aceptarla.