Rebeldes toman una base clave del régimen en el sur de Siria

La toma de la base Brigada 52 por los rebeldes, que ganan terreno en el norte y sur, supone un duro golpe a las fuerzas de Asad, cuando ya son 230 mil los muertos en el conflicto sirio desde 2011.
Rescatistas y ciudadanos sirios ayudan a una mujer tras un bombardeo del ejército en el barrio céntrico de Al Fardus, en Alepo
Rescatistas y ciudadanos sirios ayudan a una mujer tras un bombardeo del ejército en el barrio céntrico de Al Fardus, en Alepo (AFP)

Beirut

Los rebeldes sirios tomaron hoy una de las bases militares más importantes en el sur del país, lo que constituye un nuevo revés para el ejército de Bashar al Asad. El ejército sirio ha sufrido en los últimos meses una serie de derrotas frente a los yihadistas del Estado Islámico (EI) y también ante otros grupos que quieren derrocar al régimen de Asad.

Los rebeldes ganan terreno en el norte y el sur de Siria, donde los insurgentes recibieron un creciente respaldo de sus socios regionales, sobre todo Arabia Saudita y Turquía. "Tras 24 horas de combates, el Frente Sur [rebelde] liberó enteramente la base llamada Brigada 52 y echó al régimen", declaró un portavoz de ese grupo armado, Isam al Rayes.

"Cerca de 20 mil rebeldes participaron en [...] esa operación relámpago", añadió. La Brigada 52 era de una de las últimas bases en manos del régimen en la provincia meridional de Derá, dominada por la rebelión.

Se trata de un lugar estratégico que da a los rebeldes un acceso a la provincia de Sueida (sur), una de las pocas que sigue controlada por el régimen. La base se sitúa, además, a diez kilómetros de la principal autopista que va del sur del país a la capital, Damasco.

"Esta base era una pesadilla para los rebeldes porque era la principal base a partir de la cual el régimen bombardeaba todas nuestras regiones en el sur", dijo Isam al Rayes.

El recinto también albergaba a "un importante cuerpo de infantería utilizado por el régimen para asaltar las ciudades del sur", indicó a la AFP Dia al Hariri, portavoz de Faylaq al Awwal, uno de los grupos rebeldes del Frente Sur, una coalición formada principalmente por rebeldes considerados como moderados y grupos islamistas como Ahrar al Cham.

Víctimas civiles

La ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) explicó, por su parte, que los rebeldes habían bombardeado la base, obligando a los soldados del régimen a retirarse hacia la localidad cercana de Dara.

Al menos quince rebeldes y 20 soldados murieron, según esta ONG con sede en Reino Unido, que dispone de una amplia red de fuentes en Siria. Según varios expertos, los rebeldes llevan meses recibiendo un importante apoyo de sus socios sauditas, turcos o cataríes, que decidieron dejar a un lado sus rivalidades regionales para ayudarlos.

En un nuevo balance, el OSDH asegura que unas 230 mil personas fallecieron desde el inicio del conflicto sirio hace más de cuatro años. Entre los fallecidos hubo 70 mil civiles, incluidos más de once mil niños.

Las bajas civiles diarias pueden explicarse, en parte, por la decisión del régimen de seguir recurriendo a los bombardeos aéreos como principal arma contra los insurgentes. Hoy, cuatro civiles de una misma familia murieron después de que la aviación siria soltara un barril de explosivos sobre un barrio rebelde de la ciudad de Alepo.

Frente a esta ola de violencia, el proceso político parece en punto muerto. Opositores en el exilio y miembros de la oposición interior tolerada por el régimen se reunieron hoy por segundo día consecutivo en El Cairo para intentar formar una nueva coalición, más amplia e independiente de la influencia extranjera, y en particular elaborar una hoja de ruta que excluya cualquier papel en el futuro del país al régimen de Asad.

Este último documento, distribuido al finalizar la conferencia en la que participaron unos 150 opositores, subraya la necesidad de "una solución política negociada (...) bajo la égida de la ONU". El texto reclama "un clima propicio a un arreglo político", la detención de los combates, la liberación de presos y el regreso al país de los opositores políticos instalados en el exterior.

EI en Irak, un año después

En el vecino Irak, dos yihadistas del EI armados de fusiles de asalto, pistolas o cinturones explosivos atacaron hoy un consejo municipal en el oeste, según responsables locales. Los dos hombres, que llevaban uniformes policiales, fueron abatidos antes de detonar sus cargas explosivas, pero consiguieron abrir fuego, matando a un policía y a un civil.

Este ataque se produjo exactamente un año tras el inicio de la ofensiva del EI en Irak, que le permitió conquistar extensos territorios del oeste y del norte, incluida Mosul, la segunda ciudad del país.

El ejército y las poderosas milicias chiitas, que no consiguen lanzar una operación para retomar Mosul, avanzan, sin embargo, en Baiji (200 kilómetros al norte de Bagdad), una localidad situada cerca de la mayor refinería de Irak, codiciada por el EI.

Por su parte la coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos indicó haber llevado a cabo 23 ataques aéreos en Siria e Irak el lunes, principalmente cerca de Baji y Mosul.