Rebeldes pro rusos toman control de una televisora

Un grupo de activistas se apoderó de la estación estatal en la localidad ucraniana de Donetsk, en respaldo al referendo del 11 de mayo, consulta declarada ilegal por el gobierno de Kiev.

Kiev

Un grupo de activistas pro rusos ocupó ayer una central de televisión pública en el este de Ucrania, izó la bandera de la República Popular de Donetsk y anunciaron un servicio televisivo propio, informaron ayer medios locales.

La toma del recinto se produjo después de un mitin en la plaza Lenin de Donetsk, en respaldo al referendo por la autonomía de la región convocado por los separatistas para el 11 de mayo, consulta que ha sido declarada ilegal por el gobierno de Kiev.

Efectivos policiales que custodiaban la sede de la televisora abandonaron el edificio sin oponer resistencia, como se pudo apreciar en imágenes transmitidas en directo por internet.

"¡Donetsk es una ciudad rusa!", corearon los manifestantes.

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) admitió que tres de sus oficiales fueron capturados por las milicias después de que medios digitales difundieran fotos de los detenidos.

Con los ojos vendados, descalzos, en calzoncillos y camiseta, los detenidos fueron exhibidos ante las cámaras de televisión.

Los prisioneros fueron identificados como el teniente coronel Rostislav Kiyashko, el mayor Serguéi Potemski y el capitán Yevgueni Varisnki.

Según los opositores, la misión de los oficiales del SBU consistía en secuestrar a uno de los líderes de las protestas contra el gobierno de Kiev en la región de Donetsk.

La milicias, dueñas de la situación en Slaviansk, permitieron más tarde al coronel alemán Axel Schneider, uno de los siete inspectores militares europeos retenidos desde el viernes en Slaviansk, hablar con la prensa.

Schneider dijo que él y sus colegas no son "prisioneros", sino "huéspedes" del autoproclamado alcalde de esa ciudad, Viacheslav Ponomariov", citado por la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti.

Después de su detención, los inspectores militares europeos, que no forman parte de una misión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), pero actúan bajo su amparo, fueron acusados por las milicias pro rusas de espionaje en favor del OTAN.

El gobierno de Ucrania anunció que el secretario general de la OSCE, Lamberto Zanier llegaría a Kiev en el marco de los esfuerzos para liberar a los observadores, sin embargo, la OSCE desmintió más tarde en Viena que Zannier vaya a viajar a Kiev.

Aunque las autoridades ucranianas han asegurado que la "operación antiterrorista" lanzada la semana pasada en el sureste del país sigue en marcha, su intensidad es mínima, muy posiblemente debido a la poderosa presencia militar rusa junto a las fronteras orientales de Ucrania.

La esperanza del gobierno de Kiev está puestas en el efecto que puedan tener las nuevas sanciones contra Rusia que Estados Unidos y sus aliados adoptarán en los "próximos días".

El presidente estadunidense, Barack Obama, acusó ayer a Rusia de no "mover un dedo" para ayudar en la crisis ucraniana y de apoyar a las milicias que se enfrentan al gobierno de Kiev, lo que tendrá "consecuencias" en forma de sanciones.

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