Permitirán rebeldes prorrusos rescate de víctimas de avión en zona de 20 km

"Las negociaciones a tres bandas terminaron con el acuerdo de que se creará una zona de 20 kilómetros cuadrados para que Ucrania pueda cumplir su tarea humanitaria, recoger los cuerpos y ...

Kiev

Los rebeldes prorrusos que controlan el lugar de la provincia ucraniana de Donetsk donde cayó el avión malasio derribado por un misil permitirán los trabajos de rescate e investigación en un radio de 20 kilómetros.

Así lo acordó el llamado Grupo de Contacto, formado por representantes de Ucrania, Rusia y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) en una videoconferencia celebrada anoche con los prorrusos desde Kiev, según informó hoy Valentin Nalivaichenko, jefe de los servicios de seguridad ucranianos.

"Las negociaciones a tres bandas terminaron con el acuerdo de que se creará una zona de 20 kilómetros cuadrados para que Ucrania pueda cumplir su tarea humanitaria, recoger los cuerpos y entregarlos a sus familiares", dijo Nalivaichenko, según medios ucranianos.

"Para ello se ha acordado una zona concreta de 20 kilómetros, y esperamos que los terroristas (como denomina Kiev a los insurgentes) nos dejen trabajar. En el grupo trilateral hay representantes de Rusia y esperamos que cumplan su palabra" agregó.

Numerosos países y el Consejo de Seguridad de la ONU han pedido que se lleve a cabo una investigación independiente para aclarar las causas del siniestro del avión de Malaysian Airlines que se estrelló sobre la rebelde región de Donetsk el jueves, y han pedido que los rebeldes prorrudos permitan el acceso a la zona de la tragedia.

Estados Unidos y las potencias occidentales culpan a los insurgentes del supuesto derribo del vuelo MH17 y, de forma indirecta, responsabilizan a Rusia por prestar apoyo a los separatistas.

Ayer, un grupo de inspectores de la OSCE llegó al lugar del suceso, junto a la localidad de Shajtiorsk, en Donetsk, en helicóptero, pero denunciaron que no obtuvieron pleno acceso por parte de los milicianos que vigilan la zona.

Entretanto, llegan a Kiev investigadores internacionales, entre ellos más de 130 especialistas de Malasia, y un equipo de Holanda, el país que cuenta con más víctimas entre los casi 300 pasajeros fallecidos del vuelo.