Reanudan labores para rescatar víctimas de naufragio en Italia

Los trabajos de los servicios de socorro comenzaron a primera hora de este viernes, que fue declarado como jornada de luto nacional en todo el país.

Roma

Las labores de búsqueda de víctimas del naufragio de una lancha con inmigrantes ocurrido frente a la isla italiana de Lampedusa reinició este viernes, mientras la Guardia Costera precisó que fueron recuperados 111 cadáveres y no 130.

Los trabajos de los servicios de socorro comenzaron a primera hora de este viernes, que fue declarado como jornada de luto nacional en toda Italia.

Portavoces de la Guardia Costera indicaron que hasta esta mañana habían sido recuperados 111 cuerpos, aunque se temía que el balance definitivo de víctimas fuera muy superior, pues en la barcaza viajaban más de 500 personas y sólo 155 fueron rescatadas con vida.

Precisaron que entre los cuerpos ya recuperados estaban los de 49 mujeres y cuatro niños.

La lancha, que según algunos supervivientes partió el martes pasado del puerto libio de Misurata, se hundió luego de que se propagara un incendio a bordo.

Aparentemente las llamas iniciaron cuando los ocupantes de la barcaza encendieron una antorcha para llamar la atención de la costa con el objetivo de ser salvados.

Los servicios de socorro precisaron que las escuadras de buzos que participan en las labores de recuperación de cadáveres, detectaron decenas de cuerpos que quedaron atrapados en los restos de la lancha a 47 metros de profundidad.

La policía detuvo a un hombre de nacionalidad tunecina, que estaba entre los supervivientes, acusado de haber sido uno de los traficantes de humanos que manejaban la embarcación siniestrada.

Según el director de la oficina sanitaria de Palermo, Sicilia, Giuseppe Noto, los náufragos eran en su mayoría de nacionalidad eritrea y el hundimiento ocurrió en la madrugada del jueves, cuando la lancha se encontraba a pocos kilómetros de la costa.

Decenas de cadáveres envueltos en sacos de plástico fueron alineados en el muelle de Lampedusa antes de ser trasladados al hangar del aeropuerto, pues la morgue local resultó insuficiente para dar cabida a los muertos.

En tanto, el gobernador de Sicilia, Rosario Crocetta, presente en la isla, denunció a la ley de inmigración italiana, denominada Bossi-Fini, que prevé acusar de favorecimiento de la inmigración clandestina a los pescadores que ayuden a indocumentados en dificultades en alta mar.

La víspera la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicoli dijo que tres pesqueros no socorrieron a los ocupantes de la lancha por temor a ser procesasados en cumplimiento de esa normativa.

"Desde Sicilia debe inciar una batalla contra una ley sobre la inmigración infame, que lleva a morir a miles de personas y que ha transformado al Mediterráneo en un mar de muerte", declaró Crocetta.