Raptan a centenar de hombres en feria anual en Pakistán

Horas después del secuestro masivo, una asamblea tribal se reunió de urgencia para gestionar la liberación de sus allegados y lograron que los insurgentes devolvieran a casi todos los raptados.

Islamabad

Un grupo de talibanes asaltó este fin de semana una feria anual en el cinturón tribal del noroeste de Pakistán y secuestró a un centenar de hombres, la mayoría de los cuales han sido liberados, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.

Las fuentes afirmaron que en la feria anual de la aldea de Haider Kandao, en el remoto valle de Tirah, se negocia con ganado y armas, pero medios locales añaden que también se desarrolla un importante comercio de hachís, motivo del ataque de la insurgencia.

Un funcionario de la Administración local explicó a Efe que más de 110 hombres fueron secuestrados por decenas de "militantes locales" el sábado en la feria y que todos menos siete han sido ya puestos en libertad.

"Los militantes atacaron porque sus jefes han prohibido que se celebren eventos de este tipo", aseguró la fuente, aunque sin entrar en más detalles sobre las razones de la prohibición.

De acuerdo con el diario local Express Tribune, el motivo principal es que la insurgencia integrista tiene prohibido el comercio de opio y hachís, llegados en abundancia del cercano Afganistán, por lo que irrumpieron en el mercado.

Además de llevarse por la fuerza a un centenar de hombres, los talibanes también se incautaron de 400 kilogramos de hachís que luego quemaron públicamente, según el rotativo.

Horas después del secuestro masivo, una asamblea tribal se reunió de urgencia para gestionar la liberación de sus allegados y lograron que los insurgentes devolvieran a casi todos los raptados.

Según el Express Tribune, los hombres que permanecen en cautividad son de un clan asociado con un grupo armado rival de los talibanes, Ansar-ul Islam, con el que el principal grupo talibán de Pakistán, el TTP, ha mantenido fieros combates en los últimos años.

El valle de Tirah tiene gran importancia estratégica para la insurgencia, ya que sirve de acceso tanto al vecino Afganistán como a áreas tribales aledañas, entre ellas Waziristán del Sur y del Norte, desde donde la insurgencia opera a ambos lados de la frontera.

A principios del año pasado, los combates entre fuerzas de seguridad y grupos integristas que luchan a su vez por el control de la zona provocaron más de 200 víctimas mortales, en su mayoría insurgentes.