Rama egipcia de EI reivindica ataque a barco militar

El ataque "con misil" contra el barco de la marina del brazo en Egipto del Estado Islámico tuvo lugar en la costa de la península del Sinaí, escenario de la mayor parte de los atentados terroristas.
Una columna de humo sale del barco militar egipcio, alcanzado por un proyectil, en la frontera marítima entre Egipto y la Franja de Gaza
Una columna de humo sale del barco militar egipcio, alcanzado por un proyectil, en la frontera marítima entre Egipto y la Franja de Gaza (AFP)

El Cairo

El brazo egipcio del grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó el jueves un ataque "con misil" contra un barco de la marina en la costa de la península del Sinaí, informó el centro de vigilancia de portales islamistas SITE.

Los atentados contras las fuerzas de seguridad se han multiplicado en Egipto desde que el ejército derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi en 2013. Cientos de policías y soldados han muerto en estos ataques, que se producen principalmente en el norte del Sinaí.

El brazo egipcio del EI, la "provincia del Sinaí", explicó en un comunicado difundido por SITE que sus combatientes "atacaron una fragata con un misil teleguiado" de la marina egipcia en el Mediterráneo, al norte de Rafah, en la frontera con la Franja de Gaza.

El ejército egipcio había anunciado previo a esta reivindicación que un barco de la marina se incendió durante enfrentamientos entre yihadistas y militares. Un fotógrafo de la AFP y un testigo en la Franja de Gaza afirmaron que la patrulla del ejército se encontraba a más de 3 km de la costa cuando se produjo la explosión.

"Estábamos sentados en la playa y de repente hubo una explosión", declaró Ahmed Nofal a la AFP. Navíos de la marina egipcia zarparon a ayudar a la tripulación. Una espesa humareda negra se levantaba del patrullero.

En los últimos meses, los yihadistas han utilizado misiles teleguiados en sus ataques contra tanques y vehículos blindados del ejército. Si bien la mayoría de los ataques yihadistas se producen en el Sinaí, la capital y otras regiones no se libran por completo.

El ejército egipcio afirmó el miércoles que logró frustrar un atentado suicida contra un puesto militar en una autopista que une El Cairo con la ciudad de Suez (noreste), un ataque reivindicado también por el brazo egipcio del grupo Estado Islámico.

Asimismo, el sábado pasado, una persona murió en un ataque con coche bomba contra el consulado italiano en El Cairo, en el primer atentado contra una misión diplomática desde el derrocamiento de Mursi. El ataque fue reivindicado por el mismo grupo.

Mursi llama a seguir "revolución"

De otra parte, el expresidente egipcio Mohamed Mursi instó hoy a sus seguidores a llevar su "revolución hasta el final", en una carta publicada en su perfil oficial de la red social Facebook.

"Cada día que paso en esta celda aumenta mi fe en que la causa que defendemos todos es justa; es una causa de una revolución que hemos empezado y que terminaremos hasta el final", señaló en el texto Mursi, que se encuentra encarcelado y condenado a pena de muerte.

El ex presidente islamista reconoció que su "revolución ha pasado y está pasando fases propias de otras revoluciones, caracterizadas por un conflicto entre los que tienen intereses y los que tienen principios". Sin embargo, agregó:"mi confianza en la victoria no tiene límites, mi moral no se ha debilitado y mi determinación no se ha suavizado".

El que fue el primer presidente de Egipto elegido en unos comicios democráticos libres, subrayó también que cada noche que pasa se hace más profundo su conocimiento de la fragilidad de "estos enanos", en alusión a las actuales autoridades egipcias.

Por ello, pidió a sus seguidores "continuar con la revolución" y permanecer unidos para salvar su objetivo de "esta dictadura". Desde el derrocamiento militar en julio de 2013 de Mursi, la justicia egipcia ha dictado miles de condenas a muerte y a cadena perpetua contra miembros y simpatizantes de los Hermanos Musulmanes, declarados grupo terrorista.

El pasado 16 de junio, la Corte Penal de El Cairo confirmó la pena de muerte impuesta a Mursi y a casi un centenar de islamistas por urdir la huida de una cárcel de las afueras de El Cairo durante la revolución de 2011.