Rajoy decepciona al hacer tímidos cambios en el PP

El presidente del gobierno español volvió a reconocer que la crisis económica y la corrupción influyeron en los malos resultados electorales del Partido Popular, pero mantiene en lo esencial la ...
Mariano Rajoy, en su escaño del Congreso, y a su derecha, .la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría
Mariano Rajoy, en su escaño del Congreso, y a su derecha, .la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría (EFE)

Madrid

El presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, decepcionó al anunciar hoy tímidos cambios en su partido, el conservador Partido Popular. Básicamente, Rajoy mantiene su estructura y volvió a reconocer que la crisis económica y la corrupción en las pasadas elecciones del 24 de mayo fue fundamental para que resultaran la fuerza política derrotada.

De esta forma, el anuncio no correspondió a la expectación provocada y ahora se está a la espera de que el presidente anuncie los cambios en el gobierno, de los que nadie conoce la fecha en que se realizarán.

Moragas, director de campaña

En cualquier caso la noticia más relevante fue el nombramiento de Jorge Moragas, jefe de gabinete de Rajoy y que ahora será el director de campaña con vistas a los comicios generales de noviembre próximo.

Antes, de conocerse los relevos Rajoy volvió a mencionar lo  que, a su juicio, provocó la derrota en las pasadas elecciones. “Nuestro voto se ha perdido claramente por el centro y sobre todo por la abstención”, señaló.

Enseguida, Rajoy recurrió por enésima vez a su discurso de salvador de España al mencionar que salvó al país de un rescate por parte de los organismos internacionales debido a la crisis económica. “Hemos evitado el rescate, hemos dado la vuelta a situación, pero no es suficiente para quien lo pasa mal durante muchos años”, dijo.

En cuanto a las decenas de casos de corrupción que salpican a su partido, Rajoy Brey señaló que “hemos pagado un precio altísimo por los casos de corrupción en que algunos que creíamos compañeros están involucrados.

El líder del Partido Popular comenzó su discurso haciendo un análisis de los resultados de las pasadas elecciones y aseguró que, contrario a lo que todos auguraban, el bipartidismo no ha muerto, aunque reconoció la fragmentación del voto de la izquierda y el descenso del centro derecha.

Volvió a repetir que los resultados fueron malos pese a que fue el partido más votado, pese a que el PP perdió más de medio millón de votos. “Somos la principal fuerza política en ocho de las diez ciudades, pero no podemos gobernar por falta de mayoría”, dijo.

Crisis, causa de la debacle

Para Rajoy, las causas de la debacle del PP en dichos comicios fue la crisis. “Es imposible recuperar el apoyo perdido sin preguntarnos por qué tantas personas han dejado de apoyarnos”, expresó. “Muchos se sienten defraudados. La causa principal es que hemos perdido muchos esfuerzos y solo ahora se ven los resultados”, indicó.

En referencia a la crisis y los recortes, agregó que “no quedaba otro remedio pero era duro. Hemos tomado decisiones muy difíciles pero hubiera sido peor sin ellas. Y acusó a “otros”, en referencia al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de traer la crisis a España.

Tras el análisis de los resultados electorales, el presidente anunció que antes de que acabe el mes de septiembre el Ejecutivo presentará en el Parlamento el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado.

Además, como colofón a sus cuatro años de gobierno, y sobre todo con la vista puesta en las generales de noviembre,  prometió nuevas rebajas fiscales, las cuales detallará más adelante.

Precisamente, a propósito de dichos comicios, Rajoy pidió a los suyos que en los próximos meses se centren más en las tareas del partido y prometió implicarse más. “Yo voy a implicarme más en la vida del PP sin menoscabo con mis responsabilidades como presidente del Gobierno. Debemos salir más, hablar más, explicarnos y relacionarnos más con el resto de los españoles”.

Y todo esto porque, según lo visto el pasado 24 de mayo, si el Partido Popular pretende que Mariano Rajoy siga habitando la casa presidencial de La Moncloa los próximos cuatro años, debe ganar por mayoría absoluta, algo que las encuestas señalan como prácticamente imposible.