Quince muertos en un "ataque terrorista" en la región china de Xinjiang

Ocho terroristas uigures, musulmanes de lengua turca, fueron abatidos por disparos de la policía y otros tres lograron detonar los explosivos que llevaban encima, causando la muerte de dos ...

Pekín

Quince personas murieron hoy en un "ataque" en la región china de Xinjiang (noroeste), entre ellas ocho "terroristas" muertos por disparos de la policía y otros tres que detonaron los explosivos que llevaban encima, anunciaron las autoridades. Las explosiones provocadas por tres kamikazes causaron la muerte de dos transeúntes y de dos policías, precisó la página web Tianshan, controlada por el gobierno chino. Contactadas por la AFP, las autoridades y la policía de Xinjiang rehusaron comentar los hechos.

"Ocho terroristas murieron a manos de la policía y otros tres por la bomba del ataque suicida", afirmó la agencia de prensa oficial china. Los atacantes, a bordo de motos y de coches que transportaban depósitos de gas, arremetieron contra varios policías que se disponían a patrullar en la prefectura de Aksu (oeste del Xinjiang), precisó Xinhua.

Situada en el extremo occidental de China, Xinjiang es una región sacudida por fuertes tensiones entre la etnia han (mayoritaria en China) y los uigures (musulmanes de habla turca). Las autoridades acusan de "terrorismo" a los activistas uigures. Los hechos de este viernes se deben a la violencia armada y a las provocaciones de las fuerzas de seguridad chinas, afirmó en un correo electrónico a la AFP Dilshat Rexit, un portavoz del Congreso Mundial Uigur, organización en el exilio de defensa de los uigures.

El portavoz asegura que los uigures llevan a cabo una "resistencia pacífica" y pidió a la Unión Europea y a Estados Unidos que envíen observadores a la zona. Las fuerzas de seguridad chinas reforzaron el control sobre Xinjiang desde que Pekín fue escenario, el 28 de octubre de 2013, de un atentado cometido, según la policía, por extremistas procedentes de esa región. De acuerdo con la tesis oficial, tres uigures de una misma familia lanzaron su coche cargado de bidones de gasolina contra la entrada de la Ciudad Prohibida, en un ataque suicida que causó dos muertos, además de los kamikazes, y 40 heridos.