Putin y Xi Jinping acuerdan alianza

Los líderes de Rusia y China acordaron en Shanghái una "completa asociación energética" y compartieron su preocupación por Ucrania.
El presidente chino (izq.) junto a su par ruso y el líder afgano, Hamid Karzai, ayer en Shanghái.
El presidente chino (izq.) junto a su par ruso y el líder afgano, Hamid Karzai, ayer en Shanghái. (Mihail Metzel/Reuters)

Shanghái

El presidente chino, Xi Jinping, y su par ruso, Vladímir Putin, acordaron ayer tras un encuentro en Shanghái una "completa asociación de cooperación energética" entre ambos países, sin que se haya firmado aún un esperado acuerdo de suministro de gas natural de Moscú a Pekín.

Los dos líderes así lo destacaron en una declaración conjunta, en la que también reafirmaron su "compartida preocupación" sobre Ucrania, crisis en la que Pekín ha intentado combinar una postura neutral con el rechazo a secundar las sanciones de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos a Moscú por su actuación en la misma.

En parte por estas sanciones, que dejan a Rusia necesitada de nuevos compradores de su gas natural, la atención del encuentro estaba puesta en el posible acuerdo entre el consorcio ruso Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) para la exportación de esta materia prima a la segunda economía mundial.

No obstante, Putin destacó ayer sin entrar en detalles su "alegría al haber sido informado de que las dos partes han realizado un significativo progreso", y reiteró que "Rusia quiere alcanzar un acuerdo con China en una fecha temprana", según la agencia oficial Xinhua.

Horas después, el consejero delegado de Gazprom, Alexei Miller, dijo desde Shanghái que "las charlas continúan para buscar un compromiso sobre el contrato de gas", si bien ninguna de las partes confirmó que éste se vaya a alcanzar durante la visita de Putin a China, que finaliza hoy.

Se estima que el retraso de la firma del acuerdo, cuyas negociaciones comenzaron hace casi una década, se debe a que Rusia quiere utilizar sus contratos con la UE como precio de referencia, mientras China propone un costo más bajo, basado en sus importaciones de Asia central.

Además, algunos analistas consideran que China cuenta ahora con ventaja en las negociaciones, ya que mientras Moscú está ávido de nuevos compradores de gas natural tras las sanciones, Pekín cuenta con otras opciones, sobre todo en las repúblicas centroasiáticas de Kazajistán, Uzbekistán y Turkmenistán.

El comunicado conjunto sí confirma que las partes aumentarán su cooperación en la exploración de minas de carbón y el desarrollo de infraestructura de transporte en Rusia.

También, ambos países aumentarán el uso de sus monedas locales en las transacciones de comercio bilateral, la inversión y financiación de proyectos en ambos territorios, y fortalecerán el diálogo en la formulación de políticas macroeconómicas.

Putin participó en Shanghái en la IV Conferencia de Interacción y Medidas para el Desarrollo de la Confianza, que comenzó ayer y concluye hoy, cuando abandonará el país asiático.

El encuentro coincidió con el inicio de maniobras militares conjuntas en el Mar de la China Oriental entre ambos países, que también firmaron acuerdos en energía y telecomunicaciones, entre otros sectores.

Washington, "hipócrita"

China acusó a EU de actuar con "arbitrariedad e hipocresía" por culpar al ejército chino de espionaje industrial, cuando, según Pekín, es EU el que realiza "actividades a gran escala de robo de datos cibernéticos y vigilancia". "China es víctima de graves ciberataques lanzados desde Estados Unidos", acusó ayer el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Hong Lei, quien pidió el fin de ese espionaje. Hong se sumó a las condenas de la diplomacia china lanzadas contra el gobierno de Barack Obama luego de que el Departamento de Justicia de EU imputara el lunes a cinco militares chinos por presunto espionaje industrial a compañías de EU.

"El gobierno y el ejército chino jamás han estado involucrados en ningún ataque cibernético o en presuntos robos de secretos comerciales", aseguró Hong. El adjunto de esa dependencia, Zheng Zeguang, expresó a su vez al embajador de EU en Pekín, Max Baucus, convocado de urgencia por China, que las acusaciones "carecen de fundamento y son malintencionadas", EU "debe a China y al mundo una explicación por sus propios comportamientos". DPA/México