La Pussy Riot María Aliójina sale en libertad gracias a la amnistía

"María Aliójina está en libertad. Todos los documentos han sido formalizados y firmados", dijo Piotr Zaikin, defensor de la integrante del grupo punk ruso, encarcelada desde hace casi dos años.
María Aliójina (c), en una foto del 10 de octubre de 2013 con las otras dos integrantes de Pussy Riot esperando para ser juzgadas en Moscú
María Aliojina (c), en una foto del 10 de octubre de 2013 con las otras dos integrantes de Pussy Riot esperando para ser juzgadas en Moscú (EFE)

Moscú

La integrante del grupo punk ruso Pussy Riot María Aliójina, encarcelada desde hace casi dos años, salió hoy libertad en virtud de la amnistía general que entró en vigor en Rusia la semana pasada, informó su abogado. "María Aliójina está en libertad. Todos los documentos han sido formalizados y firmados", dijo a la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti Piotr Zaikin, defensor de la Pussy Riot. Agregó que esta mañana, en presencia suya, a su defendida se le comunicó que quedaba en libertad.

"Fue liberada hoy hacia las 09:00 de la mañana", declaró Elena Nikishova, portavoz del servicio de aplicación de penas (FSIN) de la región de Nijni-Novgorod (Volga). "No sé cuales son sus planes", agregó la portavoz. La liberación fue también confirmada por la abogada Irina Khrunova, que asumió la defensa de Aliójina junto a Pyotr Zaikin. Aliójina fue llevada del campo de detención a la estación de ferrocarril "sin duda para evitar la agitación mediática", dijo Khrunova.

Maria Aliójina, 25 años, y Nadejda Tolokonnikova, 24 años, condenadas a dos años de prisión en 2012 por "vandalismo" e "incitación al odio religioso", fueron amnistiadas la semana pasada. Las jóvenes del grupo habían cantado una "oración punk" contra Putin en la catedral de Moscú en febrero de ese año. El miercoles pasado, 446 sobre 450 diputados de la Duma (cámara baja rusa) aprobaron la ley de amnistía de la cual se beneficiaron ambas jóvenes.

Sin embargo, un par de semanas atrás, la Corte Suprema rusa ordenó reexaminar la condena de las dos integrantes del grupo contestatario, al considerar que los motivos del delito no habían sido probados. La Corte Suprema envió el caso al tribunal municipal de Moscú. Según la corte, el tribunal de primera instancia no aportó pruebas de que las dos jóvenes habían actuado por "odio contra un grupo social".