Protestas de trabajadores de comida rápida en EU dejan 44 detenidos

En una jornada nacional de manifestaciones y huelgas, los empleados reclamaron un sueldo de quince dólares la hora, algo más del doble del salario mínimo actual de 7.25 dólares que se paga en ...
Trabajadores de comida rápida protestan dentro de un restaurante McDonald's en una marcha contra los bajos salarios en Los Angeles
Trabajadores de comida rápida protestan dentro de un restaurante McDonald's en una marcha contra los bajos salarios en Los Angeles (AFP)

Nueva York

Un total de 44 personas fueron detenidas en protestas de trabajadores de restaurantes de comida rápida en Nueva York y Los Ángeles, en el marco de una jornada nacional de manifestaciones y huelgas para exigir un aumento salarial y la posibilidad de sindicalizarse, indicaron las autoridades.

En Times Square de Nueva York hubo 19 detenciones "por desorden público al obstruir el tránsito vehicular", señaló a la AFP una vocera del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD, según sus siglas en inglés), al referirse a la movilización que tuvo lugar en el tradicional barrio de teatros y entretenimientos de Manhattan. Un portavoz policial agregó por la tarde que se produjeron "quince detenciones adicionales", sin especificar el lugar.

Otras diez personas fueron detenidas en Los Angeles (California, oeste), según la policía local. Hoy se convocaron movilizaciones y huelgas en más de 150 ciudades de Estados Unidos, entre ellas Chicago y Detroit (norte), Miami (sudeste) y Denver (oeste). Los trabajadores reclaman un sueldo de quince dólares la hora, algo más del doble del salario mínimo actual de 7.25 dólares que se paga en numerosas cadenas de comida rápida. Además piden que se les permita crear sindicatos y no sufrir represalias por ello.

Cientos de manifestantes participaron de la protesta y una veintena de ellos se sentó en la calle frente a un restaurante de la cadena McDonald's en Times Square, una acción de desobediencia civil, según el sitio strikefastfood.org. En Los Angeles, los manifestantes fueron detenidos "por negarse a dispersarse" durante una marcha en Broadway y Fifth Street.

Los organizadores anunciaron que no efectuarían huelga en el suburbio de Saint Louis, en Ferguson (Misouri, centro), tras las violentas protestas registradas en el suburbio de Ferguson por el asesinato el 9 de agosto de Michael Brown, de 18 años, a manos de un oficial de policía blanco.

"Teniendo en cuenta los recientes acontecimientos en Ferguson, Misuri, y el deseo de paz y normalidad en la comunidad, los trabajadores de restaurantes de comida rápida decidieron no llevar a cabo una huelga el jueves en el área de St. Louis", señaló strikefastfood.org en un comunicado.

Al mediodía se registraron además paralizaciones en restaurantes de McDonald's, Burger King, KFC y Domino's de Miami, Rockford (Illinois), Atlanta, Boston, Filadelfia, Hartford, Richmond y Charleston, según organizadores de la campaña "Fight for 15".

El movimiento de trabajadores de restaurantes de comida rápida se inició en Nueva York en noviembre de 2012 y se ha extendido también fuera de Estados Unidos, aunque con menor impacto.

En mayo pasado, más de cien empleados de McDonald's fueron detenidos por invasión de propiedad privada después de una protesta pacífica frente a la sede central de la corporación en el suburbio de Oak Brook, cerca de Chicago. Desde entonces los trabajadores han arreciado sus reclamos en todo el país por un mejor salario y el derecho a integrar sindicatos.

"Haremos lo que sea necesario para que nos escuchen, porque no podemos esperar más", declaró Brittney Berry, madre de dos hijos y empleada de McDonald's, que está entre los detenidos en Chicago. En un discurso el lunes en Milwaukee, el presidente Barack Obama apoyó el reclamo de los trabajadores que realizan "un movimiento a nivel nacional que busca un mejor salario que les permita alimentar a sus familias con orgullo y dignidad".

"No se puede negar la verdad: Estados Unidos se merece un aumento de sueldo", expresó Obama, al insistir en un proyecto que considera que no sólo beneficiará a los trabajadores, sino también a las empresas por su efecto positivo en el consumo y en la economía. Los organizadores de las protestas informaron de que más de 6.7 millones de trabajadores en Estados Unidos han recibido aumentos salariales desde la primera huelga, a fines de 2012 en Nueva York, y que en trece estados se ha logrado el aumento del salario mínimo.