Protestas contra Correa recrudecen al finalizar semana

Por quinto día consecutivo, opositores a las reformas legales que fijan nuevos gravámenes a las herencias y la plusvalía inmobiliaria y partidarios de las mismas salieron a las calles de Ecuador.
Manifestantes opuestos a Correa se enfrentan a la policía antidisturbios en Quito
Manifestantes opuestos a Correa se enfrentan a la policía antidisturbios en Quito (AFP)

Guayaquil

Las protestas contra el Gobierno de Ecuador se recrudecieron hoy en varias ciudades del país, al finalizar una agitada semana en la que se han sucedido sendas manifestaciones diarias convocadas por la oposición y el oficialismo.

Las polémicas propuestas de reformas legales que fijan nuevos gravámenes a las herencias y a la plusvalía inmobiliaria han sido el detonante de las movilizaciones de la oposición, que no sólo piden el retiro de dichas iniciativas gubernamentales, sino la salida del poder del presidente Rafael Correa.

La oposición, por quinto día consecutivo, acudió esta tarde a la avenida de Los Shyris, una concurrida calle quiteña ubicada en el casco comercial de la ciudad, donde también se concentró el oficialismo, separado por un fuerte contingente policial que dejó entre los dos bandos unos 50 metros de distancia.

Otra nutrida manifestación se desarrolló en Guayaquil, la ciudad más poblada del país y considerada como bastión de la oposición, donde ese colectivo recorrió varias calles de la urbe para concentrarse en un céntrico parque. Desde allí, el mensaje fue claro, que el Gobierno retire las propuestas de ley sobre las herencias y la plusvalía, pues de lo contrario las protestas subirán de tono.

El líder opositor Guillermo Lasso reunió a miles de personas en Guayaquil (suroeste) al grito de "¡Fuera Correa, fuera!", en una nueva manifestación contra el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, por su proyectado impuesto contra las herencias.

Lasso, un ex banquero de 55 años que perdió las elecciones contra Correa en 2013, marchó junto a miles de personas por una céntrica avenida de Guayaquil - tradicional puerto opositor - en rechazo a la iniciativa que tramita el Congreso de mayoría oficialista.

"Tienen que retirar el proyecto de ley", dijo el líder del Movimiento Creo (derecha) ante sus seguidores, según imágenes retransmitidas por el portal electrónico La República.

El gobierno de Correa - quien cumple una visita oficial en Europa - enfrentó protestas por quinto día consecutivo contra la llamada iniciativa de "redistribución de la riqueza", que prevé un alza del impuesto a las herencias.

El mandatario socialista, quien se encuentra en Milán, llamó a sus simpatizantes a concentrarse este lunes en la plaza de la Independencia, frente al palacio de Carondelet, sede del gobierno en el centro colonial de Quito.

"En una democracia todos tenemos derecho a manifestarnos, nadie tiene derecho a la violencia", expresó Correa a través de su cuenta en Twitter, por donde convocó "a defender nuestra Revolución".

En otro sitio de Guayaquil, el oficialismo también concentró a miles de sus simpatizantes para replicar a los detractores y defender al Gobierno. Las movilizaciones de los dos bandos se reprodujeron en otras ciudades como Esmeraldas, Manta, Taisha, Cuenca y Ambato, sin que se haya informado de incidentes.

Correa, ausente por su participación en la Cumbre eurolatinoamericana de Bruselas y la Expo Milán 2015, ha manifestado desde Europa que las protestas contra su administración, presuntamente, responden a un plan desestabilizador de grupos de la derecha política y de los sectores adinerados de la sociedad.

Para Correa, las reformas propuestas buscan redistribuir la riqueza concentrada en grupos pudientes y no afectarán a los pobres ni a la clase media. La oposición no le cree y dice que sus propuestas terminarán por afectar a la familia ecuatoriana.

Una de las manifestantes, Gladys Ponce, dijo a Efe que lo que hace el Gobierno es "inconcebible", ya que las reformas no buscan reducir la desigualdad, como aduce Correa, sino favorecer a los nuevos ricos que surgen de la burocracia gubernamental.

"Proponemos el diálogo. Él (Correa) tiene que pensar en la gente, pues hay muchos sectores que nos vemos perjudicados (...), entonces sus leyes deben ser unas propuestas claras para todos", remarcó Ponce.

Para ella, la propuesta de reformas a la ley de herencias "es la gota que derrama el vaso y el hecho de que quiera dejar a nuestros hijos sin el trabajo que nosotros los padres les dejamos, es lo último (lo peor) que pudo haber hecho".

El debate sobre la llamada ley de herencias, que tramita la Asamblea Nacional (Parlamento, de mayoría oficialista) también sumó un giro hoy luego que el presidente de la comisión de Régimen Económico de la Cámara, Virgilio Hernández, anunciara cambios en el proyecto de normativa.

El asambleísta Andrés Páez (opositor) dijo intuir que el cambio sugerido por Hernández huele a una "maniobra" del oficialismo para intentar aplacar las protestas contra el Gobierno.

No obstante, Páez aseguró que las movilizaciones de la oposición continuarán en los próximos días y se mantendrán mientras no haya rectificaciones por parte del Gobierno, especialmente el archivo de las reformas propuestas a la leyes de herencia y la plusvalía.

Hernández, por su parte, dijo que el proyecto de Ley para la Distribución de la Riqueza, que incluye impuestos a las herencias, legados y donaciones, persigue la justicia y la equidad social que, según él, es a lo que se opone la oposición de derechas.

El ministro de Política Económica, Patricio Rivera, ha explicado que "la ley de herencias está diseñada para el sector más alto de la sociedad, para el 0.1% más rico de la sociedad (...) El 98% de ecuatorianos no va a pagar un centavo".

Salvo algunos altercados entre manifestantes, las movilizaciones no han derivado en incidentes mayores. La policía no ha informado sobre detenidos.

El viernes, cientos de manifestantes también bloquearon rutas y marcharon en las islas Galápagos en protesta contra una ley aprobada por el Congreso que regulará los salarios en el archipiélago, visitado en su mayoría por turistas extranjeros.

La protesta interrumpió por algunas horas el acceso terrestre al aeropuerto que sirve a la isla Santa Cruz, la más habitada de Galápagos (a 1.000 km del continente), y el transporte en barco desde la isla San Cristóbal, según autoridades y organizadores de la manifestación.

El gobierno dejó sin efecto un alza salarial de 100% para el sector público y de 75% para el privado con respecto al ingreso básico que se gana en el territorio continental (354 dólares), y fijó un nuevo procedimiento técnico para determinar los incrementos.