Protestas agitan Brasil a las puertas del Mundial de Futbol

A 28 días del inicio de la máxima competición futbolística del mundo, miles de brasileños marcharon contra el evento deportivo hoy en varias ciudades al grito de "Hey Fifa, ¡vuelve para Suiza!", ...

Sao Paulo

Al grito de "Hey Fifa, ¡vuelve para Suiza!", miles de brasileños marcharon contra la Copa del Mundo hoy en varias ciudades del país a sólo 28 días del Mundial, sobre todo en Sao Paulo, donde estallaron incidentes al final de la jornada. Convocadas como un test de fuerza contra el gobierno, las manifestaciones solo lograron convocar a menos de diez mil personas, según la policía, en Sao Paulo, Rio de Janeiro, Brasilia, Porto Alegre, Belo Horizonte y Manaos.

Las principales protestas tuvieron lugar en Sao Paulo, la ciudad donde será inaugurado el Mundial el 12 de junio, donde unas seis mil personas protagonizaron varias marchas a lo largo del día.

Las protestas fueron pacíficas e incluso festivas hasta que en la noche, en Sao Paulo, un pequeño grupo de un total de 1,200 manifestantes prendió fuego a neumáticos para montar barricadas, comenzó a cercar autobuses con pasajeros dentro y destrozó los vidrios y al menos una camioneta de una concesionaria de automóviles que es auspiciante oficial de la Fifa. La policía respondió con gases lacrimógenos, dispersando la marcha en grupúsculos.

Al menos 20 manifestantes fueron detenidos en Sao Paulo, según la policía. Saqueos y destrozos en supermercados sacudieron Recife (noreste), otra de las doce sedes del Mundial, a raíz de una huelga parcial de la policía militar que disminuyó la vigilancia y que culminó hoy. Un total de 170 personas fueron detenidas en dos días, informó la policía.

"No tiene por qué haber ningún tipo de pánico para la recepción de tres millones de turistas brasileños y 600 mil turistas extranjeros" al Mundial, dijo el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, en el Congreso.

El ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010) lamentó por su lado la virulencia de las críticas contra la organización del Mundial en Brasil, dijo que la Copa se ha politizado y aseguró que el país "está listo" para recibir el Mundial, en una columna en el diario español El País. La presidenta Dilma Rousseff, su heredera política, aspira a la reelección en las elecciones de octubre.

Más temprano, en Sao Paulo, miles de manifestantes del Movimiento de los Trabajadores sin Techo (MTST) incendiaron neumáticos, gritaron consignas contra el gasto público en la Copa y exigieron una vivienda digna a apenas 300 metros del estadio inaugural del Mundial. Al caer la noche, otras manifestaciones, principalmente de profesores y estudiantes, convocaban a más de mil personas en la capital económica del país.

Los manifestantes eran animados por una calavera gigante, cargada por un manifestante vestido con los colores de la bandera de Brasil. "La Copa es inevitable, pero también lo es el cambio. Lo queremos todo 'padrón FIFA'. Los hospitales, la salud, las escuelas", dijo a la AFP José Vieira, un trabajador bancario jubilado de 56 años.

Unas 1,200 personas protestaron en Rio de Janeiro frente a la principal estación de trenes, Central do Brasil. Los manifestantes, muchos envueltos en banderas brasileñas y con pelucas "verdeamarelas", quemaron álbumes de figuritas de la Copa y una enorme entrada simbólica a un partido mundialista.

Carlos Serrano, un manifestante comunista de 32 años, estimó que las protestas irán sumando más público al acercarse la Copa y hasta podrían superar las de junio de 2013, cuando más de un millón de personas reclamaron en todo el país el fin de la corrupción política, menos gastos en el Mundial y más en educación, transporte y salud.

"Adoro el fútbol, pero el problema es que por encima de nuestros gustos futbolísticos hay problemas que son mucho más importantes, el derecho al transporte, a la salud, a la educación, y que no deberían ser contradictorios con el deporte, por el contrario", indicó. Unos 200 manifestantes se concentraron en la estación de autobuses de Brasilia. "¡Dilma, escucha, en la Copa tendrás lucha!", coreaban los manifestantes mientras recorrían la estación, seguidos de cerca por la policía.

Entretanto, los movimientos de huelga se suceden en diversos sectores del país. En Rio, que acogerá siete partidos del Mundial, entre ellos la final el 13 de julio, una huelga de 48 horas paralizó esta semana al menos un 60% de la flota de autobuses y dejó cientos de vehículos dañados. Los profesores y los vigilantes bancarios de Rio también están en huelga.

La Policía Federal, por su parte, evalúa decretar una huelga nacional en demanda de mejoras salariales, que afectaría la seguridad y la migración en aeropuertos y fronteras. La justicia prohibió sin embargo que se realizara durante el campeonato.