Procesan a ex militares por quemar vivos a dos jóvenes

Fueron rociados con gasolina; solo uno sobrevivió y salió del país.
Muestra fotográfica en Santiago sobre la dictadura chilena.
Muestra fotográfica en Santiago sobre la dictadura chilena. (Mario Ruiz/EFE)

Santiago

Siete ex militares chilenos fueron acusados como autores y cómplices en el caso de dos jóvenes que en 1986 fueron quemados vivos con gasolina durante una protesta contra la dictadura de Augusto Pinochet.

Esto ocurre casi tres décadas después del ataque contra el fotógrafo Rodrigo Rojas, de 19 años, y la estudiante de ingeniería Carmen Gloria Quintana, de 18.

Julio Castañer, Iván Figueroa, Luis Zúñiga, Francisco Vásquez, Nelson Medina, Jorge Astengo y Sergio Hernández, fueron detenidos esta semana, luego que un ex recluta los señalara como responsables de un crimen que ya había sido cerrado.

El 2 de julio de 1986, Rojas y Quintana fueron detenidos por una patrulla militar, luego fueron rociados con gasolina y se les prendió fuego, para luego ser abandonados —gravemente heridos— en las afueras de Santiago.

Rojas, quien regresó poco antes a Chile tras vivir en Estados Unidos con su madre exiliada por la dictadura, murió tras cuatro días de agonía. Quintana a su vez se recuperó de las quemaduras en 60 por ciento de su cuerpo quemado y hoy vive en Canadá.

El asunto pudo ser reabierto solo después de que Fernando Guzmán, un ex soldado que formaba parte de la patrulla militar, rompió lo que sería un "pacto de silencio" y narró al juez especial Mario Carroza todo lo sucedido.

La justicia cerró el caso en la década de los noventa con el teniente Pedro Fernández Dittus condenado por negligencia y la versión de que ambos jóvenes se quemaron tras el estallido de una bomba incendiaria artesanal.

"A lo mejor llevaban algo oculto y se les reventó", comentó en esa época Pinochet (1973-1990). Pero en 2013 el caso se reabrió —por una nueva querella presentada por familiares— por lo que serán procesados los verdaderos responsables.

Además, los abogados de los familiares "perseguirán responsabilidades del alto mando del ejército que permitió la impunidad en el caso".