Primera visita oficial de reyes de España, al papa Francisco

Felipe VI y Letizia harán su presentación internacional en el Vaticano el 30 de junio, para viajar después a Marruecos, Portugal y Francia, antes de intervenir ante la Asamblea General de la ONU, ...
El rey Felipe VI, momentos antes de recibir hoy en el Palacio de la Zarzuela al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy
El rey Felipe VI, momentos antes de recibir hoy en el Palacio de la Zarzuela al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (EFE)

Madrid

Los nuevos reyes de España, Felipe VI y Letizia, comenzarán su presentación internacional con una visita al papa Francisco el 30 de junio, para viajar después a Marruecos, Portugal y Francia, antes de una intervención del monarca ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Tras la proclamación de Felipe VI el jueves, en una sobria ceremonia a la que no fueron invitados ni jefes de Estado extranjeros ni representantes de otras familias reales, los nuevos monarcas prevén emprender una gira de presentación.

"El rey y la reina tienen una agenda muy cargada en materia internacional: el Vaticano en primer lugar", afirmó a la televisión pública el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. La visita al papa Francisco tendrá lugar el 30 de junio, precisó un portavoz de la Casa Real. Esta será la segunda vez que Felipe, de 46 años, y Letizia, de 41 años, se reúnan con el pontífice argentino, después que asistieran en marzo de 2013 a la misa de inicio de su pontificado.

También habían sido recibidos en el Vaticano por Juan Pablo II en junio de 2004 para obtener la bendición tras su boda, y por Benedicto XVI cuando en mayo de 2011 asistieron a la beatificación del papa Wojtyla. Como impone el protocolo vaticano, Letizia vistió de negro, con manga larga y mantilla en estas audiencias papales.

Ahora, pese a que desde la llegada Francisco los códigos de etiqueta son menos estrictos, podrá ahora comparecer ante el papa vestida de blanco, un privilegio concedido a las reinas católicas. Tras el Vaticano, los nuevos reyes visitarán "los países vecinos: Marruecos, Francia y Portugal", precisó el canciller.

La agenda internacional tendrá un momento fuerte en septiembre ante los representantes de más de 190 países en la Asamblea General de Naciones Unidas. Allí, Felipe VI "presentará la política internacional de España y pedirá el voto para nuestra candidatura al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 2015-2016", explicó García-Margallo.

España compite con Nueva Zelanda y Turquía por hacerse con uno de los dos puestos temporales disponibles. En Nueva York, el nuevo rey tendrá además su primera oportunidad de ver al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien el jueves felicitó en un mensaje al heredero de Juan Carlos I por su proclamación. "Ansío colaborar de cerca con el rey Felipe VI y seguir reforzando los lazos en años venideros", afirmó Obama.

En diciembre, Felipe VI debe participar también en la ciudad mexicana de Veracuz en la Cumbre Iberoamericana, una cita cuya creación fue impulsada por su padre hace 23 años. La pareja real viajará el 7 de julio a Marruecos, cuyo rey Mohamed VI mantiene, como ya hiciera durante muchos años su padre Hassan II, una estrecha relación con Juan Carlos I.

Con motivo de la proclamación de Felipe VI, el monarca marroquí había expresado el jueves "su profundo orgullo por los lazos de amistad sólida y estima recíproca que unen a las dos familias reales". La visita a Portugal tendrá lugar el 14 de julio, agregó el portavoz de la Casa Real, precisando que aún no hay fecha para el viaje a Francia aunque "es probable" que se realice ese mismo mes.

También los padres del nuevo rey de España, Juan Carlos y Sofía, habían viajado al Vaticano, donde fueron recibidos por el papa Pablo VI, al principio de su reinado, en febrero de 1977. Su primer viaje de Estado, sin embargo, en junio de 1976, fue a República Dominicana y Estados Unidos.

Mientras, en el plano político español, Cataluña se convertirá la próxima semana en el primer destino del nuevo rey, un viaje de alto valor simbólico por la situación de conflicto con Madrid que rechaza el referéndum previsto por los nacionalistas para noviembre. El 26 de junio, Felipe VI, acompañado de la reina Letizia, acudirá a Girona para presidir una ceremonia de entrega de premios en la que pronunciará un discurso, según la agenda oficial del rey.

Esta corta visita, a una región que Felipe conoce y cuyo idioma propio habla con fluidez, estaba prevista antes de su proclamación como rey el jueves, señaló el gobierno autónomo catalán. Pero ahora cobra un alto valor cuando solo faltan cinco meses para el referéndum de autodeterminación de esta comunidad autónoma nororiental española que los nacionalistas quieren celebrar el 9 de noviembre.

El gobierno conservador español de Mariano Rajoy se opone frontalmente, alegando que la Constitución española, que otorga amplias autonomías a las regiones, consagra "la indisoluble unidad de la Nación española". La cuestión catalana se presenta como uno de los problemas más urgentes que deberá abordar Felipe, de quien muchos esperan un papel conciliador ahora que las posiciones están enquistadas.

Aunque no dispone de poder de decisión real en el sistema monárquico parlamentario de España, podría utilizar su influencia para encontrar una salida al conflicto. La última palabra siempre corresponderá a los políticos.

"Todo lo que pueda hacer el nuevo rey para facilitar el diálogo, especialmente visto el inmovilismo del gobierno del Estado, será positivo. Pero insisto en que hemos de buscar la solución allí donde debe producirse, en la política", dijo hoy la vicepresidenta del gobierno catalán Joana Ortega a la emisora Catalunya Radio.

De momento, no hay ningún encuentro previsto con Artur Mas, el presidente nacionalista catalán al frente del proyecto de autodeterminación. El jueves, en Madrid, ni él ni el presidente nacionalista vasco Iñigo Urkullu aplaudieron el discurso de proclamación de Felipe ante diputados, senadores y autoridades regionales.

En él, Felipe apeló a "la unidad de España" aunque hizo una llamada al diálogo y al respeto de la diversidad. En opinión de Mas, no aportó "nada nuevo". "Cuando se hace referencia a una Nación y no a un Estado plurinacional para mí esto es un discurso que no es nuevo, es lo que hemos oído durante 35 años, siempre hemos oído lo mismo", lamentó ante la prensa.