Primer ministro ucraniano exige reconocimiento de ONU tras comicios

Mientras Arseni Yatseniuk se entrevistaba en Berlín con la canciller alemana Angela Merkel y los primeros ministros de Georgia y Moldavia, Obama aseguraba que la tensión actual suponga un regreso ...
Mineros del carbón muestran una pancarta que dice "El fascismo no pasará" al manifiestarse contra la ofensiva ucraniana en Donetsk
Mineros del carbón muestran una pancarta que dice "El fascismo no pasará" al manifiestarse contra la ofensiva ucraniana en Donetsk (AFP)

Berlín, Donetsk

El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, defendió hoy la legitimidad de las elecciones presidenciales del pasado domingo y exigió el reconocimiento de todos los países que componen el Consejo de Seguridad de la ONU. Yatseniuk realizó estas declaraciones en la comparecencia ante los medios previa a su encuentro en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, y los primeros ministros de Georgia, Irakli Garibashvili, y Moldavia, Iurie Leanca.

El primer ministro ucraniano reivindicó la "transparencia" y "legitimidad" de los comicios del pasado fin de semana, que los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) han ratificado pese a las dificultades para votar en el este del país. "La gente de Ucrania quiere una perspectiva europea. Nuestro objetivo es que Ucrania sea un país europeo con el nuevo presidente", aseguró.

Yatseniuk, que se mostró dispuesto a "luchar por la libertad y la democracia", reconoció que Ucrania se encuentra en una situación "difícil", con "grandes retos" por delante en los que precisa apoyo de todas las potencias implicadas en el conflicto, "especialmente Rusia", y donde debe implementar "cambios". "No debe haber otro Muro de Berlín en Europa", aseguró en la capital alemana.

Merkel, por su parte, reiteró la "alegría" de su Gobierno por el modo en el que se celebraron las elecciones presidenciales de Ucrania pese a las "muy difíciles condiciones", por la sublevación de separatistas prorrusos en el este del país. Además, la canciller aprovechó la ocasión para desear que el grupo de observadores de la OCDE en Ucrania con el que se ha perdido contacto "regrese en libertad".

La jefa del Gobierno alemán escenificó la apuesta de la UE hacia el este de Europa con este encuentro con los primeros ministros de Ucrania, Moldavia y Georgia, tres países que en los últimos meses han acordado estrechar relaciones con los Veintiocho. Merkel aseguró en este sentido que estos pactos no son un "esto o lo otro" y que un acercamiento a la UE no implica alejarse de Rusia, pero añadió que la Unión Europea ejercerá su responsabilidad con sus socios frente a Moscú si es preciso.

"Cada país debe poder elegir libremente", aseguró la canciller. Esta previsto que tras su comparecencia los cuatro jefes de Gobierno celebren una cena de trabajo en la Cancillería. Los primeros ministros de Georgia, Moldavia y Ucrania entregarán mañana conjuntamente en Aquisgrán (oeste de Alemania) el premio Carlomagno al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

El presidente de EU, Barack Obama, aseguró hoy que la tensión entre EU y Rusia por la situación en Ucrania no supone un regreso a la Guerra Fría, porque lejos de tratarse de un enfrentamiento de dos bloques como entonces, hoy Rusia está "aislada" en su posición. "Las acciones recientes de Rusia en Ucrania recuerdan a los días en los que los tanques soviéticos entraron en el este de Europa. Pero esto no es la Guerra Fría", dijo Obama en un discurso sobre política exterior en la Academia Militar de West Point (Nueva York).

"Nuestra capacidad de dar forma a la opinión mundial ayudó a aislar a Rusia de inmediato. Debido al liderazgo estadunidense, el mundo condenó inmediatamente las acciones de Rusia", alegó. En marzo pasado, Rusia se anexionó la península ucraniana de Crimea, tras un referéndum de su población, mayoritariamente rusahablante, consulta que fue rechazada por EU y la Unión Europea.

El mandatario estadunidense citó la imposición coordinada de sanciones con la Unión Europea (UE) y el G-7, la cooperación en la OTAN y la ayuda financiera a Ucrania del Fondo Monetario Internacional (FMI), además de la asistencia de los observadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

"Esta movilización de la opinión mundial y las instituciones sirvió como un contrapeso a la propaganda rusa, la presencia de las tropas rusas en la frontera (con Ucrania), y las milicias armadas", argumentó. Recordó que este fin de semana hubo elecciones presidenciales en Ucrania con "millones de votos", y reconoció que aún no es posible saber "cómo se desarrollará la situación" y que "habrá graves retos".

"Pero el habernos mantenido del lado de nuestros aliados y en nombre del orden internacional ha dado una oportunidad al pueblo ucraniano para elegir su futuro", afirmó Obama. El presidente describió la situación en Ucrania como uno de los "nuevos peligros" que enfrenta el mundo, entre los que citó "la agresión de Rusia contra antiguos Estados soviéticos" o "la preocupación de los vecinos de China por el poder económico y el alcance militar" de esa potencia.

Mientras, el nuevo presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, afirmó que iba a conversar con su homólogo ruso Vladimir Putin para "apaciguar la crisis y obrar por la paz" en una entrevista al diario alemán Bild que aparecerá el jueves.

"Tendremos conversaciones con Putin, para apaciguar la crisis y obrar por la paz. Aún no se ha decidido cuándo y dónde tendrán lugar esas conversaciones", declaró el presidente ucraniano, en respuesta al diario popular alemán, que le preguntó si iba a aprovechar su participación en las ceremonias de conmemoración del Desembarco aliado del 6 de junio en Normandía (Francia) para hablar con el presidente ruso.

El presidente francés François Hollande invitó a Poroshenko a las ceremonias de conmemoración del Desembarco aliado que tuvo lugar en Normandía el 6 de junio de 1944. Entre los numerosos dirigentes anunciados en esta conmemoración figura Putin, que será recibido la víspera de esa ceremonia en el Elíseo por Hollande, así como el presidente estadunidense, Barack Obama.

Hollande habló con Poroshenko e indicó que su invitación "abre la vía a una salida de crisis pacífica y política en Ucrania" y "garantizó a Poroshenko el apoyo de Francia para recuperar y estabilizar a su país, con un espíritu de diálogo y apaciguamiento", indicó el Elíseo.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, prometió también hoy aplastar la insurrección separatista en el este del país, al que Rusia podría cortar el suministro de gas, afectando también a Europa Occidental. Las calles del centro de la ciudad de Donetsk, en el este de Ucrania, estaban hoy vacías tras los intensos combates por el control del aeropuerto internacional que dejaron al menos 40 muertos el martes.

Esta mañana se oyeron algunos disparos. Poroshenko prometió "poner fin a este terror" en la entrevista concedida a Bild. "Vivimos una situación de guerra en el este de Ucrania", declaró. "No vamos a permitir por más tiempo que estos terroristas secuestren y maten a la gente", añadió.

La situación seguía tensa en el este de Ucrania, en donde cuatro observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa fueron detenidos el lunes por la noche, presuntamente en un puesto de control de los separatistas en Donetsk, y desde entonces no se han tenido noticias de ellos.

"Los retiene un grupo prorruso. Estamos haciendo todo lo posible para liberarlos", declaró el portavoz del ministerio de Exteriores ucraniano Evguen Perebyinis. El mediador de la OSCE para Ucrania, el diplomático alemán Wolfgang Ischinger, no excluyó el retiro de los observadores de la OSCE si la situación empeora.

La ciudad de Donestk estaba desierta y sólo había reportes de disparos esporádicos tras una devastadora batalla de dos días en la que más de un centenar de separatistas se apoderaron del aeropuerto local el lunes. La alcaldía de Donetsk pidió a sus habitantes que no salgan "a las calles, ni a los balcones".

Varias tiendas estaban cerradas con los escaparates protegidos con tablas de madera o de hierro para evitar los saqueos. Muchas oficinas también cerraron por razones de seguridad. Periodistas de AFP vieron además pasar aviones cazas por el cielo de Donetsk.

Las calles aledañas al aeropuerto seguían cerradas. Las autoridades ucranianas afirman haber retomado el control el martes por la mañana tras violentos combates, con el apoyo de aviones y helicópteros. Un video muestra la fachada del aeropuerto internacional Sergei Prokofiev - renovado con mil millones de dólares en 2012 con motivo de la Eurocopa de fútbol - destrozada.

En este contexto, el presidente de la república rusa de Chechenia Ramzan Kadirov, quien se ha definido como un "soldado de Putin", negó haber enviado militares a combatir con los insurgentes prorrusos en el este de Ucrania. El canal estadunidense CNN había difundido un vídeo el lunes en el que separatistas prorrusos decían ser "hombres de Kadirov".

Por su parte, el presidente de Uzbekistán, Islam Kamirov, saludó el miércoles el resultado de los comicios presidenciales ucranianos y dijo que esperaba que se reanudara un diálogo con Rusia. Kiev y Moscú se libran a una guerra de gas que preocupa a los países europeos, que reciben el 25% del gas que consumen de Rusia.

Moscú ha amenazado con cortar a principios de junio el gas a Ucrania si Kiev, que acumula deudas con el gigante Gazprom estimadas en más de tres mil millones de dólares, no paga las entregas de junio con antelación (1,660 millones de dólares). Según el plan europeo, ambas capitales tienen plazo hasta el miércoles por la noche para aceptar un compromiso para que Ucrania pague en un primer tiempo dos mil millones de dólares al ruso Gazprom.

Ucrania dijo el martes que el plan propuesto por la Unión Europea no le convenía y pidió garantías sobre una rebaja del precio antes de cualquier pago de la deuda. 

Un ataque separatista contra una unidad militar ucraniana en Lugansk, un bastión separatista del este de Ucrania, se saldó hoy con "pérdidas" de ambos lados, según la Guardia Nacional de Ucrania. "Hubo pérdidas en las filas de la unidad militar y del lado de los atacantes", puntualizó este cuerpo de voluntarios en un comunicado.

La Organización de Seguridad y Cooperacion en Europa (OSCE) anunció hoy que perdió contacto con un grupo de observadores en la zona en conflicto del este ucraniano, cerca de Donetsk, el segundo en 24 horas. "Hacia mediodía de hoy (miércoles) la misión especial de observación en Ucrania perdió contacto con algunos miembros de su equipo cerca de Donetsk. El equipo estaba en el oeste de Donetsk, y se dirigía a Dnipropetrovsk cuando se perdió el contacto", informó la organización mediante un comunicado.

El equipo cuenta con once miembros, puntualizó. Se trata de dos búlgaros, un austríaco, un holandés, un finlandés, un italiano, un noruego, un polaco, un ruso, un eslovaco y un estadunidense.

Un primer equipo de cuatro observadores de la OSCE ya había sido detenido el lunes por la noche, presuntamente en un puesto de control de los separatistas en Donetsk, y desde entonces no se han tenido noticias de ellos. Se trata de un danés, un estonio, un turco y un suizo.

Los insurgentes prorrusos denunciaron hoy que alrededor de un centenar de cadáveres de milicianos siguen desde hace tres días en el aeropuerto de Donetsk, escenario el pasado lunes de cruentos combates entre las fuerzas ucranianas y los rebeldes.

"Según nuestros cálculos, dentro del aeropuerto y también en sus accesos hay entre 80 y cien cadáveres. Llevan allí varios días, no nos dejan sacarlos", dijo el viceprimer ministro de la autoproclamada república popular de Donetsk, Andréi Purgín, en declaraciones a la agencia rusa Interfax.

El líder de los rebeldes denunció que aunque esta mañana se alcanzó un acuerdo con las fuerzas ucranianas para que permitieran a los milicianos retirar a sus caídos del recinto aeroportuario, los militares de Kiev violaron el alto el fuego. "Apenas nuestros grupos se acercaron al aeropuerto, los francotiradores abrieron fuego contra nosotros. El combate continúa durante todo el día", afirmó Purgín.

Después de una noche de relativa calma en la zona del aeropuerto internacional de la ciudad, hoy se volvieron a escuchar disparos en sus inmediaciones, según fuentes del Ayuntamiento de Donetsk, baluarte de la insurgencia prorrusa contra las autoridades de Kiev.

Las autoridades municipales han pedido a los vecinos que viven en un radio de cinco kilómetros en torno al aeropuerto, que se encuentra en la periferia de la misma ciudad, que no salgan en la medida de lo posible de sus casas ni se acerquen a las ventanas.

El alcalde de Donetsk, Alexandr Lukiánchenko, cifró ayer en 40 los muertos en los combates del lunes, entre ellos al menos cuatro civiles, mientras que los rebeldes prorrusos informaron de hasta 200 víctimas mortales en los enfrentamientos armados.

La morgue de la ciudad, que reconoció ayer haber recibido 45 cadáveres de milicianos, ya no puede acoger más cuerpos, que se amontonan en el recinto, como se puede apreciar en fotos difundidas por medios digitales.