Primer ministro ucraniano quiere amplia coalición de Gobierno

Yatseniuk solo excluye del nuevo gabinete al Bloque Opositor, formado por antiguos aliados del ex presidente Yanukóvich, mientras la ONU y la UE lamentan que se celebren elecciones en la zona ...
Un separatista pro-ruso patrulla en una carretera cerca del pueblo de Naberezhne, en el este de Ucrania
Un separatista pro-ruso patrulla en una carretera cerca del pueblo de Naberezhne, en el este de Ucrania (AFP)

Kiev

El primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, llamó hoy a formar una amplia coalición de Gobierno con todas la fuerzas políticas que tendrán representación en el Parlamento, salvo el Bloque Opositor formado por antiguos aliados del derrocado presidente Víktor Yanukóvich.

Yatseniuk, líder del Frente Popular, la formación más votada por listas de partidos en las elecciones del pasado domingo, subrayó que el núcleo de la futura coalición lo conformará su colectividad y el Bloque del presidente de Petró Poroshenko, que ocupó el segundo lugar en el escrutinio, con una diferencia de décimas porcentuales.

En rueda de prensa, el jefe del Gobierno recalcó la necesidad de celebrar "consultas públicas" con Batkivshina, la formación de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, Autoayuda y el Partido Radical, a a fin de estructurar una coalición de mayoría en la Rada Suprema (Parlamento).

El Bloque Opositor, que obtuvo cerca del 10 % de los votos, lo que ha dado unos 30 escaños en la Rada, fue marginado de la convocatoria a las consultas. "Pido a todos los partidos políticos que acabo de mencionar que antes del lunes (3 de noviembre) presenten oficialmente candidatos a ocupar cargos en el Gabinete", dijo Yatseniuk.

El primer ministro recalcó que todos y cada uno de los candidatos deberán presentar su programas de reformas en unas audiencias públicas que serán trasmitidas en directo por la televisión.

Mientras, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la Unión Europea (UE) lamentaron hoy la decisión de los separatistas del este de Ucrania de organizar elecciones, respaldadas por Moscú que prometió reconocer el resultado.

Las elecciones, previstas para el 2 de noviembre, una semana después de las legislativas ucranianas en las que se impusieron los pro occidentales, amenazan con acentuar el conflicto que ya dejó más de 3,700 muertos y provocó la peor crisis entre Rusia y Occidente desde el fin de la Guerra Fría.

La OTAN por su parte anunció que había procedido a interceptar cuatro grupos de aviones militares rusos, al menos 26 aparatos en total, que sobrevolaban el espacio aéreo internacional del mar Norte, el mar Báltico, el Océano Atlántico y el mar Negro, entre ellos cuatro bombarderos estratégicos Tu-95.

En este tenso contexto, responsables de Ucrania, Rusia y la UE comenzaron una nueva ronda de negociaciones para hallar un acuerdo sobre el suministro de gas, tanto a Europa como a Ucrania.

Mientras que los responsables de las tres partes se hallaban reunidos, la UE, al igual que Estados Unidos la víspera, "lamentó" la intención de Rusia de reconocer las elecciones "de las autoproclamadas repúblicas de Lugansk y Donetsk".

Elecciones que también fueron criticadas por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien a través de un comunicado consideró que "socavan seriamente el Protocolo y el Memorándum de Minsk, que debe ser urgentemente implementado en su plenitud". El canciller ruso, Serguei Lavrov, dio un apoyo explícito a estas elecciones.

Para el jefe de la diplomacia rusa se trata de "legitimar a las autoridades rebeldes" en el marco de los acuerdos de Minsk concluidos entre Kiev y los rebeldes con participación rusa en septiembre, cuyos efectos de apaciguamiento no se han sentido todo lo deseado sobre el terreno.

Moscú, que según Kiev y los occidentales, apoya militarmente la insurrección armada separatista, no había reconocido formalmente en mayo el referéndum de independencia organizado por las regiones pro-rusas, a diferencia de Crimea, con la que sí permitió su anexión.

La guerra será larga

En el terreno, Kiev dio cuenta de numerosos ataques con mortero y lanzacohetes contra sus soldados. Los rebeldes interrogados por AFP estimaron que "la guerra será larga". "Si Kiev hubiese querido paz, todo estaría resuelto desde hace tiempo", dijo un comandante rebelde en Lukove, pequeño pueblo del este de Ucrania.

El "primer ministro" de la república autoproclamada de Donetsk, Alexander Zajartchenko, acusó a Kiev de no respetar sus compromisos y dijo que su bando "se prepara para la guerra".

La alcaldía de Donetsk, bastión de los separatistas, dio cuenta de la muerte de un civil en los bombardeos de los barrios cercanos al aeropuerto, uno de los focos en donde los combates no cesan desde que se instauró la tregua el 5 de septiembre.

Voceros militares ucranianos afirmaron por su parte que las fuerzas ucranianas sufrieron seis ataques en el sector del aeropuerto, así como en Mariupol (sur), puerto estratégico del mar de Azov.

En paralelo, la OTAN afirmó hoy que en dos días la Alianza detectó y procedió a interceptar a al menos 26 aviones militares rusos, entre ellos cuatro bombarderos estratégicos Tu-95 detectados en el espacio aéreo internacional sobre el mar de Noruega y de los cuales dos volaron hasta las costas de Portugal en el Océano Atlántico.

Negociaciones sobre el gas

En este tenso contexto, Kiev, Moscú y la UE discutían en Bruselas cómo hacer para reanudar la entrega de gas ruso a Ucrania. Las negociaciones que empezaron el miércoles en Bruselas entre Ucrania y Rusia para intentar resolver el conflicto del gas no han permitido de momento llegar a un acuerdo pero continuarán este jueves, indicó a la AFP una fuente cercana a las negociaciones.

El comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger, busca un acuerdo que garantice el suministro del gas ruso que compra la Unión Europea y que transita por Ucrania, según la misma fuente. "El final está abierto", dijo Oettinger a la prensa antes de comenzar las reuniones.

"Nuestro objetivo es lograr un acuerdo provisorio para un paquete de invierno que garantice la seguridad del tránsito por Ucrania del gas ruso que compra la UE, hasta fines de marzo de 2015", añadió.

En junio, la compañía rusa Gazprom suspendió el envío de gas a Ucrania porque Kiev le adeudaba, según la compañía, 5,300 millones de dólares, y decidió entonces pasar a un sistema de prepago con una nueva tarifa.

Aunque Kiev y Moscú han llegado a un entendimiento sobre una tarifa provisional, el pago de la deuda ucraniana por el momento sigue en suspenso. Las negociaciones terminaron hacia las 03:00 hroa GMT y podrían continuar el jueves por la noche, indicó la fuente.

Para relanzar las entregas, Rusia reclama 1,450 millones de dólares en concepto de pagos atrasados y 1,600 millones de dólares anticipados por las provisiones de noviembre y diciembre.

La Comisión Europea examina por su parte la petición de Kiev de un préstamo adicional de dos mil millones de euros, mientras que Rusia espera ciertas garantías financieras antes de retomar las exportaciones. "Ucrania tiene graves problemas de pago, es casi insolvente", dijo Oettinger esta mañana.