Primer convoy con ayuda humanitaria a Siria cruzó frontera con Turquía

La ONU reveló que los nueve camiones con víveres y material sanitario, además de equipos para purificar el agua y construir refugios, ya entraron en territorio sirio aunque Damasco no diera su ...
Un convoy humanitario de la Media Luna Roja transporta un cargamento de comida de Naciones Unidas a un barrio de Damasco
Un convoy humanitario de la Media Luna Roja transporta un cargamento de comida de Naciones Unidas a un barrio de Damasco (AFP)

Nueva York, Beirut

El primer convoy con ayuda humanitaria que entra en Siria procedente de Turquía sin el acuerdo del gobierno de Damasco cruzó la frontera por la localidad de Bab al-Salam esta mañana, dijo la ONU. Los nueve camiones que conforman el convoy transportan víveres y material sanitario, así como equipos para purificar el agua y construir refugios, precisó la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

La llegada se enmarca en la entrada en vigor de una resolución aprobada el 14 de julio pasado por el Consejo de Seguridad de la ONU, que autoriza el paso por las fronteras de convoyes humanitarios provenientes de Turquía, Jordania e Irak sin necesidad de acuerdo previo del gobierno sirio.

La ONU estima que ese procedimiento, sin ningún mecanismo de control, permitirá socorrer a 2.9 millones de civiles más en zonas ocupadas por la oposición armada siria. Por el momento, la mayor parte de la ayuda humanitaria está obligada a transitar por Damasco y las regiones controladas por las fuerzas gubernamentales.

La ONU evalúa en 10.8 millones el número de sirios que necesitan ayuda, de los cuales 6.4 millones son desplazados, al tiempo que las organizaciones humanitarias tienen dificultades para llegar a unos 4.7 millones porque están atrapados en zonas de combates o sitiadas por las fuerzas del régimen o de la oposición.

Según la resolución 2165, aprobada por unanimidad, los pasajes transfronterizos se harán en cuatro puntos: dos en Turquía (Bab al-Salam y Bab al-Hawa), uno en Irak (Al-Yarubiyah) y uno en Jordania (Al-Ramtha). El cargamento de los camiones es sometido antes de cruzar la frontera a un "mecanismo de control" establecido por la ONU para confirmar que sólo llevan ayuda humanitaria.

Naciones Unidas denunció también en un informe remitido hoy al Consejo de Seguridad un fuerte aumento de los ataques dirigidos por las fuerzas gubernamentales sirias contra hospitales. "Las violaciones de los derechos humanos (en Siria) siguen ocurriendo a gran escala y los ataques contra instalaciones médicas están aumentando, en contradicción flagrante con las leyes humanitarias internacionales", dice el texto.

El informe menciona doce ataques a establecimientos sanitarios en el mes de junio, en Alepo (norte), Hama, Homs (centro), Idlib (noroeste) y en la periferia rural de Damasco. Además, precisa que todos han sido perpetrados por las fuerzas gubernamentales. "Se trata de la cifra más elevada en un solo mes desde diciembre de 2012", señala la ONU.

Diecinueve trabajadores de la salud murieron en junio, de los cuales 18 por tropas gubernamentales y uno por los rebeldes armados, indica el informe, que cita una cifra de 526 muertos entre el personal médico desde el inicio del conflicto hace tres años. "Los protagonistas (del conflicto) continúan obstaculizando la llegada de ayuda humanitaria a los más necesitados y rechazando los operativos (de socorro) de manera totalmente arbitraria, como una táctica de guerra", constata el informe.

En particular, el gobierno sirio "sigue rehusándose a autorizar la entrega de medicamentos inyectables y equipos quirúrgicos en las zonas de más difícil acceso". En consecuencia, unas 24 mil personas se han quedado sin recibir tratamiento para afecciones potencialmente mortales desde hace seis meses en la región de Madamiyet ElSham, cerca de Damasco.

El informe, que se refiere al período va del 18 de junio al 21 de julio, estima que 10.8 millones de sirios necesitan asistencia, incluyendo 6.4 millones de desplazados y 4.7 millones a los que las organizaciones humanitarias no han podido socorrer porque se encuentran atrapados en medio de los combates. El informe debe ser evaluado por el Consejo de Seguridad el próximo miércoles.

Es el quinto informe de los servicios del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, sobre el acceso humanitario en Siria desde la adopción en febrero por el Consejo de la resolución 2139, aprobada para facilitar la entrega de ayuda pero que ha quedado en letra muerta.

De otra parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó hoy que al menos dieciocho personas murieron en las últimas doce horas, entre ellas nueve menores, por los disparos de proyectiles en distintas zonas de la provincia septentrional de Alepo. Al menos once personas perecieron anoche -tres de ellas menores de edad- y otras ocho resultaron heridas por el impacto de varios cohetes lanzados por los rebeldes contra el barrio de Talfun al Huai, controlado por las fuerzas gubernamentales, en la ciudad de Alepo.

Un ataque similar se produjo contra el distrito de Al Ashrafie, sin que se registraran víctimas. Por otro lado, helicópteros gubernamentales arrojaron la pasada madrugada barriles de explosivos contra la localidad de Al Bab, en la periferia de Alepo y en poder del grupo radical Estado Islámico (EI), donde perdieron la vida tres personas, entre ellas dos niños.

En la población de Deir Hafer, también en manos de los yihadistas, al menos cuatro menores fallecieron en un bombardeo de la aviación del régimen. A finales de junio, el EI proclamó un califato islámico en Irak y Siria tras avanzar sobre el terreno. Más de 171 mil personas han perdido la vida en el territorio sirio desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.