Prestigio de Mujica, el mayor logro de su gestión

Este ex guerrillero de 79 años que llegó al poder en 2010 para un mandato de cinco años llamó la atención del mundo con su austeridad y discurso contra el consumismo.
El presidente de Uruguay, José Mujica, saluda a los asistentes después de un partido de rugby
El presidente de Uruguay, José Mujica, saluda a los asistentes después de un partido de rugby (EFE)

Montevideo

La fama planetaria que ganó el presidente uruguayo José Mujica es el mayor logro de una gestión marcada por avances en leyes sociales e innovadoras como la legalización de la mariguana pero que dejó por el camino parte de sus promesas de campaña.

Los puntos fuertes de Mujica son que "ha mantenido la cercanía con la gente, su estilo de vida, su austeridad, su capacidad de comunicación; todo eso se mantuvo intacto desde el primero hasta el último día y eso le da altos niveles de popularidad", superior al 50%, dijo a la AFP Juan Carlos Doyenart, director de la consultora Interconsult.

Según este analista político, el mayor éxito de Mujica es el prestigio que ganó a nivel internacional porque "hace del Uruguay un país más creíble, más confiable para invertir y eso no es menor". "En un mundo tan descreído de las clases dirigentes, donde hay tanto presidente y primer ministro corrupto, aparece un hombre como Mujica y (...) deslumbra con su filosofía popular", evaluó.

Poco amigo de convencionalismos, este ex guerrillero de 79 años que llegó al poder en 2010 para un mandato de cinco años llamó la atención del mundo con su austeridad y discurso contra el consumismo.

Se ganó un lugar de privilegio -que lo llevó a ser postulado al premio Nobel de la Paz- con la despenalización del aborto, la legalización del matrimonio entre homosexuales, la regulación del mercado de la marihuana, el refugio a familias sirias o su plan de recibir prisioneros de Guantánamo.

Economía fuerte, promesas incumplidas

El problema de quien es popularmente conocido como Pepe "es que ha prometido demasiadas cosas que no ha podido cumplir y si uno repasa los cinco años de gobierno diría que hizo poco o nada", evaluó Doyenart.

"No hubo reforma de la educación, no hubo reforma del Estado, no hubo inversión en infraestructura, no hay puerto transoceánico" ni trenes, indicó, en referencia a varios de los proyectos del mandatario.

No todo fue culpa del gobernante, según este analista, que recuerda que su estilo conciliador "le generó que muchas cosas no pudieran concretarse tratando de contemplar a todas las partes".

Además, la coalición de izquierda Frente Amplio, que reúne a una docena de partidos, emprendió las políticas sobre las que tenía consenso previo durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010), nuevamente candidato en estos comicios.

Pero "a Mujica le tocó resolver la educación y la competitividad del país" temas que generaban fuertes disensos entre sus propios partidarios. "En ninguna de las dos cosas logró nada", aseguró Doyenart.

Mujica dejará a su sucesor, que asumirá en marzo de 2015, un país que suma once años consecutivos de crecimiento, con un desempleo en torno al 6% y una fuerte caída de la pobreza.

"Haber mantenido la economía en crecimiento, mantener los indicadores sociales, el desempleo controlado y la agenda de nuevos derechos" son logros a destacar, según Daniel Chasquetti, Doctor en Ciencia Política.

Pero "en los debes está la educación", admitió a la AFP. En ese tema "en el Frente Amplio había más de un proyecto. Entonces lo que hizo el gobierno fue administrar una crisis sin introducir grandes cambios, ya que el costo político era muy alto y el respaldo político muy bajo".

"Llego cansado"

"Yo no he podido cumplir mi programa electoral. Pero esto no me frustra", aseguró el propio Mujica en mayo de este año. Hoy admitió a periodistas que llega cansado al final de su mandato. "Tengo el cansancio de un largo viaje", pero "hay que seguir", señaló, indicando que "siempre quedan (cosas por hacer) pero vendrán otros y harán algo".

En un país donde no está permitida la reelección consecutiva, Mujica se presenta en los comicios del próximo domingo como candidato a senador, según ha explicado para volcar su capacidad negociadora en un parlamento en el que ningún partido tendría la mayoría.

Aunque ninguno de los candidatos a suceder a Mujica --el oficialista Tabaré Vázquez, el centrista Luis Lacalle Pou y el derechista Pedro Bordaberry-- se acerca a su estilo, ni en la forma ni en el discurso, los analistas creen que el próximo presidente tampoco será afín a los protocolos. "Mujica no es el primer presidente uruguayo en ser liso y llano", sostuvo el doctor en Ciencia Política Adolfo Garcé.

"Lo que ha hecho es potenciar muchos rasgos muy característicos de la política uruguaya, llevarlos muchos más lejos y hacerlos mucho más visibles", explicó, recordando que en Uruguay lo habitual es "el político sencillo que anda por la calle sin problemas, que entra a un bar y come una milanesa".