Presidente saliente del PS rechaza apoyo a Neves en balotaje

El socialista Roberto Amaral se deslindó del apoyo de su partido al candidato de "la derecha" y reafirmó en un artículo su voto por Rousseff, al igual que hará el PSB en cuatro estados, mientras ...
Dilma Rousseff, durante un acto electoral de su partido, el Partido de los Trabajadores (PT), en Brasilia
Dilma Rousseff, durante un acto electoral de su partido, el Partido de los Trabajadores (PT), en Brasilia (AFP)

Brasilia

El presidente saliente del Partido Socialista Brasileño, Roberto Amaral, deploró hoy el apoyo de su sigla al candidato socialdemócrata a la presidencia de Brasil, Aecio Neves.

Amaral -que el lunes fue sustituido en la presidencia del partido por Carlos Siqueira, favorable a Neves- defendió el voto para la presidenta Dilma Rousseff en el balotaje del 26 de octubre, en un artículo publicado hoy en el diario Folha de Sao Paulo.

El Partido Socialista (PSB) sufrió la dramática pérdida de su líder y candidato presidencial Eduardo Campos en un accidente de avión en agosto, tras lo cual presentó como candidata a la ecologista Marina Silva, que quedó tercera en la primera vuelta electoral el 5 de octubre, con 22 millones de votos. Silva y el PSB declararon su apoyo a Neves para el balotaje.

Amaral consideró que con esa decisión, su partido "lanzó por la ventana su historia" y "renunció a su futuro". Fue un "suicidio político-ideológico", dijo Amaral, que considera que Neves, ex senador y ex gobernador del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), representa a la derecha.

Amaral se declaró "convencido de que apoyar a la presidenta Dilma Rousseff es, hoy, la única opción para la izquierda socialista, independientemente de los muchos errores del Partido de los Trabajadores" (PT, izquierda, en el poder).

El PSB integró la coalición de gobierno del PT desde su llegada al poder con Luiz Inacio Lula da Silva, en 2003, hasta 2013, cuando decidió presentar su propia candidatura presidencial, liderada por Campos y con Marina Silva como candidata a la vicepresidencia.

A pesar de la decisión formal de apoyar al PSDB, en cuatro estados del norte y noreste del país los socialistas apoyarán a la mandataria Dilma Rousseff, informó hoy Folha. Esos estados, según el rotativo, son Acre, Amapá, Paraíba y Bahia.

Cuando faltan doce días para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, el ex mandatario Luiz Inacio Lula da Silva sostuvo que una victoria del opositor Aécio Neves sobre la actual jefa de Estado, Dilma Rousseff, representaría un retroceso para el país.

"La victoria de Aécio sería el regreso a algo que no resultó bien", sostuvo Lula da Silva en una entrevista exclusiva con la última edición de la revista semanal Carta Capital.

Según Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y luego logró elegir a Rousseff como su sucesora, el país que heredó de Fernando Henrique Cardoso -correligionario de Neves en el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de Neves- estaba en condiciones mucho peores que las actuales, tanto desde el punto de vista social como económico.

"El Brasil de hoy está infinitamente mejor desde el punto de vista de las finanzas públicas, de la deuda interna pública, de la deuda bruta, de la política de intereses, de las reservas (de divisas)", sostuvo el ex presidente, quien recordó que cuando asumió el gobierno el país tenía 30 mil millones de dólares en reservas y una deuda de igual valor con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"¿Ellos quieren que esto vuelva?", se preguntó el líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien atribuyó a un supuesto prejuicio hacia los más pobres la oposición al gobierno Rousseff y a las políticas sociales adoptadas a lo largo de los últimos doce años.

"Ellos tienen prejuicio hacia los pobres, hacia los que trabajan", disparó, al aludir a una frase de Cardoso, quien afirmó que, en la primera vuelta electoral, Rousseff obtuvo más votos en el sector "menos informado" de la población. "Esto revela que el ex presidente no conoce la evolución política de la clase más pobre de la sociedad", manifestó.

"Seguramente el ex presidente se quedó con la imagen del país que gobernó", agregó Lula, quien sostuvo que las políticas de combate a la pobreza contribuyeron a fortalecer la economía del país y estimularon la venta de mercancías.

Lula justificó los bajos índices de crecimiento económico en los últimos años con las consecuencias de la crisis financiera mundial: "Los números de Alemania también son insatisfactorios, Estados Unidos no logra recuperarse", argumentó, agregando que Brasil "fue el país que mejor supo lidiar con la crisis".

"Es importante crecer mucho, esto está claro, pero este país ya creció (en el pasado) a un diez por ciento (anual) y no generó empleos. Nosotros, ahora, seguimos generando empleos, seguimos elevando el salario mínimo y el ingreso de los trabajadores", enfatizó.

Según Lula, por esta razón el balotaje del 26 de octubre no será un duelo entre Rousseff y Neves, ni entre el PSDB y el PT: "Es más que esto. Lo que está en disputa son dos proyectos de sociedad".

"Un proyecto apunta a que el país sea gobernado solamente para una parte de la población, mientras que la otra tendrá que quedarse marginada. Según nuestro proyecto, todos tienen el derecho a participar en la riqueza producida en Brasil", agregó Lula.

Al ser indagado por "Carta Capital" sobre si la propuesta del PT representa un "proyecto capitalista", el ex presidente no dudó en confirmar: "Es lógico que sí". "Alcanza con recordar (al empresario de la industria automovilística estadunidense) Henry Ford, quien decía: 'Tengo que pagar bien a mis empleados para que puedan comprar el coche que producen'".

Mientras, Rousseff negó hoy que Lula, su antecesor y mentor político, esté ausente de la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 26 de octubre y en la que se medirá al senador socialdemócrata Aécio Neves.

"Lula no está ausente. Yo vivo hablando con él por el teléfono. Vamos a hacer varias actividades juntos y él va a participar activamente en la campaña", dijo la jefe de Estado en una rueda de prensa en Sao Paulo, al ser indagada sobre la ausencia del ex mandatario en la propaganda política de radio y televisión.

El ex gobernante no ha acompañado las actividades proselitistas de Rousseff desde la primera vuelta, el 5 de octubre pasado, y en la que la jefa de Estado fue la más votada, con el 41.5 % de los votos, y Neves segundo con el 33.5 %.

No obstante, Lula anunció hoy una serie de actividades en regiones en las que el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) o formaciones políticas de la base aliada disputarán la segunda vuelta para los gobiernos regionales y en las que pedirá el respaldo para la candidatura de Rousseff.

El lunes, en Brasilia, Rousseff dijo que no sabía de una eventual aspiración de Lula para las presidenciales de 2018, como insinuó el presidente del PT, Rui Falcao, pero afirmó que si "dependiese" de ella, "con seguridad lo voy a ayudar".

Rousseff concedió la rueda de prensa horas antes del primero de cuatro debates televisivos que acordó con Neves de cara al balotaje presidencial. "Estoy bastante tranquila. Este debate es mejor, porque no son seis (candidatos) contra uno. Es una situación diferente", afirmó.

La gobernante también respondió a las acusaciones de su rival sobre el supuesto "miedo" que el PT demuestra en la propaganda electoral. "No estoy asustada, ni nerviosa. Vamos a tener una discusión en serio. La realidad no tiene vacunas", aseveró Rousseff, quien dijo esperar el debate para abordar "asuntos que él (Neves) va a tener que explicar" sobre su gestión como gobernador del estado de Minas Gerais.

Para Rousseff, los electores tienen que saber "por qué el PSDB (Partido de la social Democracia Brasileña, de Neves) produjo (en Minas Gerais) la segunda mayor deuda entre todos los estados brasileños. Con un ajuste de gestión que los llevó a no invertir en las áreas de salud y educación".

"Van a tener que explicar muchas otras cositas más", dijo Rousseff en español. La líder del PT evitó comentar las encuestas de intención de voto, en las que aparece técnicamente empatada con Neves o detrás del socialdemócrata.

"Nunca comenté encuestas, ni las que me favorecieron ni las en contra", subrayó la mandataria, para quien "la encuesta es importante, pero es una muestra. La encuesta infalible es el voto en la urna".

Sobre los escándalos de corrupción en la petrolera estatal Petrobras dijo que "tenemos y podemos resolver ese problema institucionalmente" y añadió que su Gobierno va a "castigar corruptos y corruptores. Investigar, juzgar y castigar, porque reconocemos que en este país el grado de impunidad es alto".