Presidente palestino pide posponer hasta el lunes cambio de Gobierno

El primer ministro Rami Hamdala había presentó la dimisión de su gobierno de unidad a Mahmud Abás, pero éste le pidió retrasarlo unos días para poder consultar a los partidos de la OLP y Hamás.
Mahmud Abás, presidente palestino, el pasado 19 de marzo en una reunión de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)
Mahmud Abás, presidente palestino, el pasado 19 de marzo en una reunión de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) (EFE)

Ramala

El presidente palestino, Mahmud Abás, pidió al primer ministro, Rami Hamdala, que posponga hasta el próximo lunes - cuando se reúne el Comité Ejecutivo de la OLP- la dimisión del Gobierno de unidad anunciada hoy, dijeron a Efe fuentes de la Presidencia palestina.

Según indicaron las fuentes, Abás le pidió a Hamdala que posponga esa decisión unos días, durante los que se consultará a los distintos partidos que conforman la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y al movimiento islamista Hamás, socio en el gobierno de unidad, que se constituyó hace un año.

"El presidente y el primer ministro han decidido que el Comité Ejecutivo sea el que tome la decisión final el lunes, pero Abás ha dado luz verde a Hamdala para que vaya pensando en propuestas de nombres para el nuevo gobierno, que seguiría encabezando él", dijo a Efe una fuente de la OLP que pidió no ser identificada.

En un comunicado, el portavoz de la Presidencia palestina, Nabil Abú Rudaina, matizó también las informaciones preliminares y señaló que la dimisión no es aún efectiva.
"El Comité Ejecutivo de la OLP se reunirá el próximo lunes para decidir" la cuestión del nuevo Ejecutivo, afirmó también en declaraciones a periodistas el secretario general del Consejo Revolucionario de Fatah, Amin Maqbul, que señaló que Hamás (que no forma parte de la OLP) también será consultado.

Maqbul adelantó que el presidente palestino llamará a consultas a varias facciones políticas palestinas para tratar la cuestión. "Mediante las consultas, el presidente decidirá cómo será el nuevo gobierno" y si puede establecerse uno de consenso nacional "que incluya a todos los poderes políticos palestinos, incluido Hamás", expuso Maqbul.

Y apuntó a que Abás cree que el gobierno que acaba de dimitir no era capaz de llevar a cabo sus tareas "debido a problemas internos y la falta de armonía entre los ministros del gabinete y la dimisión de algunos de ellos". Abú Rudeina, explicó que Hamdala continúa siendo el cabeza del Ejecutivo a petición de Abás.

"Hamdala asistirá al encuentro con el Comité Ejecutivo de la OLP previsto para el lunes y aún se mantiene en su puesto de primer ministro", dijo en un comunicado. Hamás, que controla la franja de Gaza, rechazó hoy la formación unilateral de un nuevo Ejecutivo sin coordinación con su grupo y otras facciones, advirtió su portavoz, Sami Abú Zuhri, en una nota de prensa.

Hamdalá presentó la dimisión ante la fractura creciente entre Cisjordania y la Franja de Gaza, y el desafío a la Autoridad Palestina que han representado las discusiones secretas entre Hamas e Israel. El anuncio de esta renuncia dio lugar a una confusión que demuestra la profunda crisis política palestina.

"Hamdalá ha presentado su dimisión a Abas y Abas le ha ordenado formar un nuevo gobierno", dijo Nimr Hamad, consejero político de Abas. El primer ministro saliente deberá iniciar consultas de forma inmediata con todas las formaciones y movimientos palestinos, incluido Hamas, añadió. Hamad fue luego desmentido por el portavoz de la presidencia, Nabil Abu Rudeina.

Estado palestino, más lejos

El anuncio de esta dimisión puso de manifiesto la incapacidad de actuar del gobierno de unidad formado en 2014 para terminar con años de tensiones que casi llevaron a una guerra civil en 2007 entre las dos principales formaciones palestinas: el partido laico Al Fatah y el movimiento islamista Hamas.

La eventual disolución del gobierno de unidad, que además debía consagrar la reconciliación entre los grandes rivales de Al Fatah y Hamas, añade nuevas incertidumbres a las ya presentes.

Las perspectivas de creación de un Estado palestino parecen más lejanas que nunca y la proclamada reconciliación se ha quedado en agua de borrajas, mientras se consuma el alejamiento político de Gaza, bajo el control de Hamas, y Cisjordania, dirigida por Al Fatah.

"Hamás rechaza todo cambio unilateral de gobierno sin el consentimiento de todas las partes", dijo a la AFP Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, poco antes de conocerse la dimisión del gobierno.

Más allá de las declaraciones de principios, un alto responsable del movimiento islamista, Ziad al Zaza, dejó una puerta abierta, llamando al presidente Abas a remplazar al actual gobierno, compuesto deliberadamente por tecnócratas apoyados por Fatah y Hamas, por un gobierno más político, "con (representación de) todos los movimiento nacionales e islámicos para hacer frente a la ocupación israelí".

"Creo que vamos hacia un gobierno de políticos, no de tecnócratas", concidió un responsable de la OLP que pidió mantener el anonimato. Las discusiones internas han puesto de manifiesto la necesidad de un gobierno de ese tipo, aseguró.

¿Hamas estaría dentro de ese gobierno? Ziad al Zaza dio a entender que el movimiento estaba dispuesto a ello, si ese gobierno fuera interlocutor de la comunidad internacional. El problema es que gran parte de la comunidad internacional rechaza tratar con Hamas, considerada organización terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea o Israel.

Preocupación por contactos Hamas-Israel

La Autoridad Palestina, organización interina creada en 1994 tras los acuerdos de Oslo para gobernar todos los territorios palestinos y dominada por Al Fatah, debió contentarse con administrar Cisjordania tras la victoria electoral de Hamas en Gaza en 2006.

Pese a dejar sus diferencias internas de lado durante la guerra de Gaza en verano de 2014, la confrontación entre ambas formaciones volvió meses después, dominada por la ausencia de reconstrucción de la Franja o la cuestión de la integración de miles de funcionarios de Hamas y del pago de sus salarios por parte del gobierno de la Autoridad Palestina.

Pero la mayor preocupación del presidente Abas proviene de la existencia de contactos indirectos entre Hamás y el gobierno israelí, que se saltaron a la Autoridad Palestina, para intentar concluir una tregua duradera en la Franja durante la guerra del pasado verano.

Si la Autoridad acepta la posibilidad de un acuerdo entre Hamas e Israel que no la incluya "toda la idea de un Estado palestino desaparece completamente", aseguró un responsable de la OLP.