Presidente del Senado ordena seguir proceso contra Rousseff

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil aceptó proseguir con el juicio político contra la mandataria brasileña, luego de que lo suspendiera por vicios en el proceso.
Dilma Rousseff, durante la ceremonia de creación de nuevas universidades públicas, hoy en el palacio de Planalto, en Brasilia
Dilma Rousseff, durante la ceremonia de creación de nuevas universidades públicas, hoy en el palacio de Planalto, en Brasilia (AFP)

Brasilia

El presidente del Senado brasileño, Renán Calheiros, rechazó hoy la suspensión del trámite para un juicio contra la mandataria Dilma Rousseff decidida por el jefe interino de la Cámara baja y determinó la continuidad del proceso.

"Es una decisión intempestiva", que "no tiene ninguna cabida" en el proceso democrático y que "no puede ser aceptada", dijo Calheiros al instalar una sesión en el pleno del Senado, en referencia a la suspensión del proceso anunciada por el presidente interino de la Cámara baja, Waldir Maranhao.

Horas después, Maranhao cambió su opinión y decidió apoyar el proceso de destitución contra Rousseff.

El presidente de la Cámara baja comunicó su nueva postura en un escrito enviado a Calheiros, en el que anuncia que deroga la anulación del juicio político a Rousseff en la Cámara aunque no explica este cambio.

Calheiros había calificado de "extemporánea" la decisión de Maranhao y dijo que había sido adoptada "cuando el Senado ya discute el asunto desde hace varias semanas". Detalló que "ya hubo lectura de informes sobre el caso, se eligió una comisión especial" que analizó la base jurídica de los cargos y "hubo 10 sesiones que consumieron casi 70 horas de trabajo" en las que se escuchó a la defensa y a la parte acusadora.

"Esta decisión ahora, es totalmente intempestiva" y "no puede ser aceptada", ya que "no se puede aceptar que se juegue de ese modo con la democracia" o que se "avale un atraso del proceso" contra Rousseff, declaró Calheiros.

Maranhao acató una demanda de la Abogacía General del Estado, que pidió la nulidad de esa votación en la Cámara baja sobre la base de supuestos "vicios" procesales. Según Maranhao, uno de los "vicios" detectados en esa sesión consistió en que los partidos políticos representados en la Cámara baja orientaron el voto de sus diputados, lo que no podría haber ocurrido en una decisión de esa naturaleza.

"No podrían los partidos políticos orientar una cuestión para que sus parlamentarios votasen de un modo u otro, toda vez que debían hacerlo de acuerdo a sus convicciones personales y libremente", dijo Maranhao.

En ese sentido, Calheiros dijo que "la palabra del parlamentario proferida en el pleno es libre" y que no corresponde al Senado "interferir en el contenido de los discursos de los parlamentarios para decidir si podrían servir para anular o no una deliberación".

Aunque Calheiros no lo ha aclarado, deberá confirmar también la sesión del próximo miércoles, en la que el pleno del Senado decidirá por mayoría simple entre sus 81 miembros si se abre el juicio contra la mandataria.

Si esa sesión, que se calcula que durará unas 48 horas y por tanto concluirá el jueves, determina la instauración del juicio, Rousseff será separada del cargo durante los 180 días que durará el proceso y sustituida por el vicepresidente Michel Temer. En caso de que se llegue a la destitución, Temer completará el mandato que concluye el 1 de enero de 2019, pero si Rousseff fuera absuelta recuperaría el cargo una vez que el proceso concluya.