Presidente de Fox News exige disculpas a Trump por nuevo ataque a Kelly

El magnate inmobiliario reanudó sus diatribas contra la popular presentadora de televisión, mientras el aspirante demócrata O'Malley llama a combatir el "lenguaje de odio" del aspirante republicano.
Donald Trump (i) mantiene una dura polémica con la periodista Megyn Kelly (d), de Fox News, desde el primer debate republicano el 6 de agosto
Donald Trump (i) mantiene una dura polémica con la periodista Megyn Kelly (d), de Fox News, desde el primer debate republicano el 6 de agosto (AP)

Washington

El presidente de Fox News exigió hoy una disculpa a Donald Trump después de que éste reanudara sus ataques contra la popular presentadora de televisión Megyn Kelly, volviendo a reactivar la disputa entre el canal y el candidato republicano a la Casa Blanca.

El magnate inmobiliario usó esta vez su cuenta Twitter la noche del lunes para lanzar duras críticas a Kelly, reviviendo el crispado momento en el que la presentadora hizo afiladas preguntas sobre el multimillonario en el debate entre candidatos republicanos el 6 de agosto pasado.

Trump retuitéo un comentario que calificaba a Kelly -de cabellos dorados- de "bimbo" (rubia tonta) y afirmó que el programa de televisión era "mucho mejor sin Megyn Kelly. ¡Su reemplazo mientras ella estaba de vacaciones era mucho mejor!".

Parece que Kelly tuvo unas "vacaciones terribles" porque "está realmente fuera de su juego", agregó Trump. Los comentarios generaron una fuerte reacción del presidente de Fox, Roger Ailes, ex asesor y ex estratega del partido republicano, en el cual aún mantiene una fuerte influencia.

"El ataque sorpresivo y no provocado de Donald Trump contra Megyn Kelly durante su programa de anoche es tan inaceptable como preocupante", expresó Ailes en un comunicado leído en directo por un presentador de Fox News.

Kelly "representa de lo mejor del periodismo estadunidense y todos nosotros en el canal Fox News rechazamos el crudo e irresponsable intento de sugerir lo contrario", agregó. "Donald Trump rara vez se disculpa, sin embargo, en este caso, debería hacerlo".

Trump ha estado atacando a Kelly desde que ésta le hizo algunas duras preguntas en el primer debate presidencial republicano, sintonizado por 24 millones de personas el 6 de agosto. El lunes por la noche volvió al aire tras haberse tomado unas vacaciones.

Este nuevo enfrentamiento ocurre después de que Trump y Ailes trataran de hacer las paces después del intenso debate republicano, que fue difundido en directo en Fox y obtuvo un número récord de espectadores.

Trump lanzó una diatriba contra Kelly la noche después del debate, afirmando que ella "bombardeó" como moderadora, que es una "perdedora" y lo trató injustamente por hacer preguntas duras sobre sus comentarios previos respecto a las mujeres.

El magnate ha repuntado en las encuestas desde que anunció su campaña presidencial en junio pasado. Se presenta como un candidato que habla directo y sin filtros y con una postura antagónica con el "establishment" de Washington.

Su rival republicano, el senador Lindsey Graham, fustigó hoy a Trump en declaraciones al canal CNN por sus afirmaciones sobre las mujeres y los inmigrantes a Estados Unidos. "Si Donald Trump es nominado, ese es el fin del partido republicano", afirmó.

Combatir lenguaje de odio: O'Malley

El candidato a las primarias demócratas Martin O'Malley instó hoy a sus contrincantes a combatir los insultos y el "lenguaje de odio" de Trump. "Todos nosotros en la esfera pública de esta campaña presidencial necesitamos rechazar a Donald Trump y este tipo de lenguaje. No es divertido, no es entretenido y es impropio de Estados Unidos y de la oficina del presidente", dijo O'Malley en una entrevista con la cadena de televisión MSNBC.

El multimillonario anunció el 16 de junio su candidatura a las primarias republicanas en un polémico discurso marcado por comentarios xenófobos contra los inmigrantes indocumentados mexicanos, a los que calificó de narcotraficantes, delincuentes y violadores.

El candidato demócrata no cree que Trump sea un tipo "duro" al meterse con los inmigrantes indocumentados. "Mis padres me enseñaron que eso no es fortaleza, es debilidad cuando atacas y haces de otra gente tu chivo expiatorio y dices cosas malas de otras personas, como él ha hecho con tanto odio", consideró O'Malley.

El ex gobernador de Maryland aseguró que si es elegido presidente en las elecciones de noviembre de 2016 hará que la reforma migratoria sea "un imperativo económico y de seguridad nacional". Y prometió que irá más allá de los decretos ejecutivos anunciados en noviembre por el presidente Barack Obama.

"Necesitamos entender que lo que hace a Estados Unidos más fuerte (lema de la campaña de Trump) es mantener a las familias juntas, no separar a las familias. Y eso es lo que intento hacer como presidente", añadió O'Malley, que con 1.7 por ciento de intención de voto tiene, de momento, pocas posibilidades de ganar las primarias frente a la favorita Hillary Clinton, con un 49.3 por ciento de apoyo.

Cuando O'Malley era gobernador de Maryland, firmó la "Ley de Soñadores" para que los estudiantes indocumentados pudiesen pagar la matrícula universitaria como residentes estatales, y promulgó una ley para dar licencias de conducir a los indocumentaos.

Trump ha prometido que si gana las elecciones de 2016, deportará a todos los inmigrantes ilegales del país, rescindirá los decretos migratorios de Obama y obligará a México a pagar por el muro en la frontera. El multimillonario también quiere acabar con el derecho a la ciudadanía por nacimiento, que reconoce la Constitución estadunidense en la enmienda 14.

Muro con México, no realista: Jeb Bush

Respecto a su idea de construir un muro a lo largo de la frontera con México, Trump recibió también críticas el lunes desde su partido. El precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos Jeb Bush dijo en la ciudad de McAllen (Texas) que la propuesta de su rival "no es realista", y aseguró que "no se va a implementar".

En la fronteriza McAllen, puerta sureña de entrada a Estados Unidos de miles de indocumentados, Bush se reunió con las autoridades locales, expuso sus propuestas migratorias y participó en un acto para recaudar fondos.

Los medios estadunidenses contrapusieron el viaje realizado por el ex gobernador de Florida con el que hizo Trump en julio a la también fronteriza ciudad de Laredo (Texas), en la que el magnate inmobiliario insistió en su propósito de construir el muro y dijo que la inmigración ilegal era un "enorme problema".

El rotativo The Washington Post calificó el de Bush como "un viaje anti-Trump". En unas breves declaraciones en inglés y español, Bush afirmó ayer en McAllen que el plan de Trump para frenar la inmigración, que incluye la construcción de un muro pagado por México, "no es realista" y no se corresponde con los "valores" de Estados Unidos.

"Esta propuesta no tiene una base conservadora. Nos costaría miles de millones de dólares, violaría los derechos civiles de la gente, no es realista y no se va a implementar. Lo que necesitamos es una seguridad fronteriza que vuelva a funcionar", subrayó Bush, quien hace unos meses lideraba las encuestas de intención de voto.

Ahora es Trump quien encabeza las encuestas mientras que Bush está de segundo. Lo que sí hizo el hijo y hermano de ex presidentes fue insistir en su propuesta de hacer un "muro virtual", que pasaría por aumentar los efectivos destinados a seguridad fronteriza y dotarlos de mejoras tecnológicas, como dispositivos de navegación o drones.

El ex gobernador de Florida, quien suele presumir de "esposa mexicana e hijos hispanos", es entre los precandidatos republicanos el que tiene un programa más moderado en cuanto a inmigración y defiende conceder la ciudadanía a once millones de indocumentados. Ese programa migratorio ha puesto a Bush en el punto de mira de Trump, cuya polémica campaña se ha centrado en los últimos días en atacar a su contrincante y acusarlo de "blando".

"Creo que es muy bueno que Bush visite la frontera, así se dará cuenta que lo que pasa ahí no es un acto de amor. Yo estuve ahí y es duro, no tiene nada que ver con el amor, son otras cosas", dijo hoy Trump a la cadena televisiva conservadora Fox. El magnate inmobiliario respondía así a comentarios hechos por Bush en el pasado, en los que calificó el hecho migratorio como un "acto de amor" con la familia, pese a ser "ilegal".

La campaña de la candidata demócrata Hillary Clinton aprovechó el viaje de Bush a la frontera para denunciar que las propuestas del republicano son parecidas a las de sus contendientes conservadores.

"No hay muchas diferencias entre Jeb Bush y sus colegas republicanos en lo que a inmigración se refiere", dijo Jorge Silva, director para medios hispanos de la campaña de Clinton, quien agregó que los ideales del exgobernador de Florida en esa materia son "extremos y alejados de la realidad".

"Este Jeb Bush no es el mismo Jeb Bush que mucha de la comunidad latina creía conocer", aseveró Silva. Por su parte, el presidente del Partido Demócrata de Texas, Gilberto Hinojosa, también criticó en un comunicado la visita de Bush.

"Los republicanos -comentó Hinojosa- solo saben hablar de aumentar la seguridad fronteriza, cuando el problema es que hay millones de indocumentados en este país y tenemos que hacer algo para que puedan tener una vida normal".

Ataques a China

China fue también ayer objeto de los ataques de Trum y otros aspirantes republicanos a la presidencia de EU, que aprovecharon el desplome en Wall Street para atacar al gobierno de Pekín y a la política exterior del presidente estadunidense, Barack Obama, hacia el gigante asiático.

Trump quien ha criticado en repetidas veces al gobierno de EU por, según él, someterse a China, no dudó en culpar del desplome del Dow Jones, principal indicador de Wall Street y que se dejó ayer 589 puntos, a la política de Pekín.

"Los mercados se están desplomando. Todo por culpa de la pobre planificación y por dejar a China y Asia dictar la agenda. Esto podría complicarse. Voten por Trump", indicó en su cuenta de Twitter el magnate inmobiliario, que encabeza las encuestas de popularidad entre los candidatos republicanos. "He estado hablando durante años de China porque están empeorando, nos van a arrastrar con ellos, porque estamos demasiado vinculados", explicó Trump.

Otro de los favoritos en la carrera presidencial republicana, el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, pidió al presidente Obama que retire la invitación para una visita de Estado en septiembre al presidente chino, Xi Jinping. "Los estadunidenses luchan por superar la caída de los mercados hoy, provocada en parte por la ralentización de la economía china y el hecho de que manipulan activamente su economía", aseguró Walker en un comunicado.

Walker, quien también citó los ataques informáticos contra redes gubernamentales de los que se ha responsabilizado a China, afirmó que, en lugar de organizar una visita de Estado, Obama debería hacer pagar a China por "los numerosos intentos de minar los intereses de Estados Unidos".

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, otro de los aspirantes republicanos, dijo hoy que la caída de los mercados de hoy es culpa de las "políticas fallidas del presidente". "Este presidente -agregó Christie- no sabe cómo decir que no a más gasto y a un gobierno más intrusivo".

Carly Fiorina, la única mujer que puja por la nominación republicana, señaló que la corrección a la baja de hoy es muestra de que la economía estadunidense sigue siendo débil. Otro candidato, el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee culpó a una economía que da más poder a la "élite de Washington y Wall Street".

La caída de hoy de los mercados en Wall Street fue causada por los fuertes retrocesos en las plazas asiáticas, afectadas por la devaluación del yuan y las señales de frenazo económico en la que se ha convertido en la segunda economía mundial, pese a seguir profundamente controlada por el Estado.