Posibilidad de un alto el fuego en Siria esta semana se desvanece

Washington comunicó hoy a la oposición que ultimaba los preparativos para una tregua, lo que fue recibido con escepticismo ya que las hostilidades han aumentado en los últimos días en el norte del ...
El ejército sirio continúa su ofensiva en diversas partes del país, recuperando terreno a los rebeldes
El ejército sirio continúa su ofensiva en diversas partes del país, recuperando terreno a los rebeldes (EFE)

Beirut

La posibilidad de lograr esta semana un cese de la violencia en Siria, como querían Washington y Moscú, se va desvaneciendo, pese a que EU comunicó hoy a la oposición que ultimaba los preparativos para un alto el fuego, lo que fue recibido con escepticismo por los opositores. Y es que las hostilidades, lejos de reducirse, han aumentado en los últimos días, especialmente en el norte del país árabe.

Hoy, el ejército sirio recuperó el control de la localidad de Kansaba, en el norte de la provincia costera de Latakia, de tal forma que se aproxima a la frontera con la vecina Idleb, el feudo principal del Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, y sus aliados.

Unidades de la Fuerzas Armadas, en cooperación con grupos de defensa popular (milicias progubernamentales), "restauraron la seguridad y la estabilidad" en Kansaba, afirmó una fuente castrense, citada por la agencia de noticias oficial siria, Sana.

Los soldados también retomaron las ciudadelas de Shalaf y Tubal, así como las zonas de Ard al Baidayat, Rueiset al Qashmar, Rueiset al Kanise, Rueiset al Shmeis y los puntos 844 y 722, en Latakia.

Con la conquista de Kansaba, las autoridades se sitúan a tres kilómetros de la frontera con Idleb desde el norte de Latakia, que es la distancia más corta que ha conseguido el ejército en esa área desde finales de 2011 y principios de 2012.

No obstante, el enviado especial de EU para Siria, Michael Ratney, aseguró hoy a la oposición política del país árabe que se están ultimando "los preparativos finales" para imponer un alto el fuego, que incluiría la suspensión de los bombardeos del régimen y de su aliado, Rusia.

Esta medida, a juicio de Ratney, servirá para probar el compromiso de las autoridades sirias con una solución política al conflicto, que está a punto de entrar en su sexto año, según un comunicado de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora política.

Sin embargo, el dirigente de esa agrupación Ahmad Kamel, que estuvo presente en la reunión con Ratney en Estambul, expresó a Efe por teléfono sus dudas de que se vaya a producir un cese de la violencia próximamente en el territorio sirio.

"Solo Ratney sabe cuáles son esos preparativos para un alto el fuego, porque nosotros los desconocemos. Lo único que sabemos es que cada vez hay más batallas en Siria lanzadas por el régimen y sus aliados rusos e iraníes", manifestó Kamel.

El dirigente opositor recordó que Rusia ha dicho que la suspensión de hostilidades no abarcaría a los grupos terroristas, lo que, en su opinión, es como dejar fuera a todo el pueblo sirio.

"Rusia y el régimen consideran terroristas no solo a la organización Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra (filial siria de Al Qaeda), sino también a los Libres del Sham, al Ejército Libre Sirio (ELS) y a todo el pueblo de Siria", recalcó. En consecuencia, "si se declara una tregua será sin contar con nosotros", dijo Kamel, quien agregó que no hay ningún tipo de coordinación para el alto el fuego ni con EU ni con Rusia.

Aun así, reconoció que durante la jornada de hoy hubo "una ligera disminución de los bombardeos de Rusia, lo cual no significa nada porque siempre que los reduce es para incrementarlos luego".

Hace una semana, el secretario de Estado estadunidense, John Kerry, y el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, anunciaron un acuerdo para lograr un "ambicioso" cese de la violencia en Siria en el plazo de siete días, y "acelerar y ampliar" la ayuda humanitaria de forma inmediata. Aun así, el propio presidente sirio, Bachar al Asad, consideró recientemente que sería "difícil" alcanzar un alto el fuego.

Actualmente, la mitad septentrional de Alepo es escenario de una ofensiva de los efectivos del régimen, respaldados por la aviación rusa, que se enfrentan a distintos grupos armados; y de combates entre las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada kurdo-árabe, y facciones insurgentes sirias.

Las FSD han avanzado en los últimos días y se han aproximado a la población de Azaz, fronteriza con Turquía, lo que inquieta a este país que ha bombardeado posiciones de la coalición kurdo-árabe en Siria.

La tensión ha aumentado después de que las autoridades turcas culparan a las milicias kurdosirias, principales integrantes de las FSD, de estar detrás de un atentado ayer en Ankara con 29 muertos, lo que ha sido negado por responsables kurdos.

Cientos de rebeldes cruzan frontera

Centenares de rebeldes sirios atravesaron la frontera desde Turquía para dirigirse a la línea del frente en la provincia norteña siria de Alepo, y reforzar a los combatientes que luchan contra las milicias kurdas. El grupo de 500 combatientes se encaminaba a la ciudad fronteriza de Azaz, según la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH)

Según el OSDH, entre los combatientes hay islamistas y militantes del grupo Faylaq al Sham. Según el experto en Siria Thomas Pierret, Faylaq al Sham es "la rama militar oficial de los Hermanos Musulmanes, una facción muy cercana a Turquía".

La ofensiva de los kurdos sirios en el norte del país alarma a Turquía, que los considera como una rama del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que lleva a cabo desde hace décadas un movimiento de insurgencia contra el gobierno de Ankara. Turquía ha reiterado que no dejará caer en manos de los kurdos la ciudad siria de Azaz, situada cerca de la frontera turca.

"Los combatientes proceden de la provincia (vecina) de Idlib y del oeste de Alepo, entraron a Turquía por el puesto de Atme y reingresaron a Siria a través de Bab al Salama", indicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Los rebeldes han perdido en las últimas semanas varias localidades en la provincia de Alepo tras una gran ofensiva del ejército sirio, apoyado por la aviación rusa. Las fuerzas kurdas, aprovechando el debilitamiento de los insurgentes, han realizado también avances en esta provincia.

Pentágono pide a Rusia no acercarse

De otra parte, el Pentágono pidió a Rusia no acercarse de zonas del norte de Siria donde se encuentran tropas de operación especial estadunidenses para entrenar a combatientes locales contra el grupo Estado Islámico, informaron hoy fuentes militares.

Este reconocimiento es importante ya que el Pentágono ha insistido en que los dos países llevan a cabo campañas aéreas separadas y que Estados Unidos no colabora con Moscú en la guerra en Siria.

El teniente general Charles Brown, que dirige las fuerzas aéreas estadunidenses en Oriente Medio, dijo que funcionarios estadunidenses le habían pedido a Moscú que evite "vastas zonas" en el norte de Siria "para preservar un nivel de seguridad para nuestras fuerzas que se encuentran en el terreno."

Brown también afirmó que Rusia le había hecho un pedido similar a la coalición liderada por Estados Unidos, rogándole que evite algunos de los campos de aviación que están usando las Fuerzas Armadas rusas.

El portavoz del Pentágono Peter Cook informó que Rusia había cumplido con el pedido, y recalcó que el Pentágono solo proporciona descripciones geográficas amplias de donde se encuentran las tropas estadounidenses, no sus posiciones exactas.

El Pentágono declaró el año pasado que enviaría a unas 50 fuerzas de operación especial para trabajar junto a combatientes opositores al grupo Estado Islámico en Siria, aunque desde entonces los funcionarios estadunidenses no han dado casi ningún detalle sobre esta misión, por ejemplo sobre el paradero de las tropas.

Washington dirige desde agosto de 2014 una coalición internacional contra el grupo Estado Islámico en Irak y en Siria. Rusia se involucró en el conflicto en Siria en setiembre pasado, cuando comenzó a bombardear a grupos rebeldes que se oponen al régimen del presidente sirio Bashar al Asad. Moscú dice que ataca al grupo Estado Islámico y a otros "terroristas".