Portugal reabrió la investigación sobre la desaparición de "Maddie"

Los padres de la niña británica, desaparecida en Portugal en 2007, manifestaron su esperanza en que "finalmente esto lleve a encontrarla y a descubrir quién es el responsable del crimen".
Los padres de la niña Madeleine McCann muestran un cartel con la imagen de su hija
Los padres de la niña Madeleine McCann muestran un cartel con la imagen de su hija (Reuters)

Lisboa

Tras cinco años archivada, la investigación sobre la desaparición de la pequeña Madeleine McCann fue reabierta hoy en Portugal, lo que renovó las esperanzas de los padres de la niña, días después de que Scotland Yard hiciera un llamado a testigos.

"Estamos muy contentos", dijeron en un comunicado Kate y Gerry McCann, los padres de "Maddie", desaparecida en 2007 en Portugal. "Esperamos que finalmente esto lleve a encontrarla y a descubrir quién es el responsable del crimen".

La desaparición de Madeleine McCann, que conmocionó al mundo entero y suscitó inmediatamente una enorme atención mediática, se produjo en mayo de 2007, cuando tenía apenas 3 años y se encontraba de vacaciones con sus padres en la región del Algarve, en el sur de Portugal.

Sus progenitores, Kate y Gerry McCann, declararon que dejaron a su hija durmiendo junto a sus hermanos en el apartamento mientras cenaban con unos amigos en el mismo complejo vacacional y que, a su regreso, la menor ya no se encontraba en la habitación. La investigación fue cerrada oficialmente en julio de 2008, debido a la falta de pruebas y sin que se llegase a conocer qué pasó con la menor.

Los padres de Madeleine fueron oficialmente considerados sospechosos por la policía portuguesa de la desaparición de su hija, debido al hallazgo de vestigios biológicos de la pequeña en sus efectos personales y en un automóvil alquilado tras la desaparición.

Sin embargo, la Justicia portuguesa acabó por exculpar al matrimonio, después de que los análisis de las muestras que les incriminaban, realizados en el Reino Unido, no se consideraron concluyentes. Gerry y Kate McCann han defendido durante estos años que Madeleine sigue viva y fue víctima de un secuestro, por lo que reclamaban la reapertura del caso.

La justicia portuguesa anunció hoy su decisión de reabrir la investigación sobre la desaparición de Madeleine McCann, tras una propuesta de la policía judicial que daba cuenta de "nuevos indicios", informó en un breve comunicado.

La policía explicó que estos "nuevos indicios" fueron descubiertos por un equipo de investigadores basados en Oporto (norte), encargados desde marzo de 2011 de reexaminar el dosier. El diario popular portugués [i]Correio da Manha[/i] publicó hoy que la policía judicial andaba tras la pista de un posible secuestro organizado por una red pederasta.

Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007 en Praia da Luz, en Algarve (sur de Portugal), poco antes de cumplir cuatro años, una noche en que sus padres habían salido a cenar y dejaron a sus tres hijos durmiendo sin supervisión de un adulto.

La policía portugesa archivó el caso en 2008, tras catorce meses de controvertidas investigaciones, marcadas sobre todo por las acusaciones a los padres, que luego fueron exculpados.

La familia McCann siempre privilegió la hipótesis de un secuestro, y organizó una mediática campaña para encontrar a Madeleine, mientras que la policía portuguesa sospechaba que los padres se habían visto implicados en una muerte accidental de la pequeña. Tras dos años estudiando el expediente, Reino Unido abrió oficialmente su propia investigación el pasado julio y solicitó a Portugal su cooperación judicial.

La policía portuguesa desplegó un equipo en el sur del país para realizar los trámites solicitados por las autoridades británicas. La reapertura del caso permitirá sobre todo a la policía portuguesa recoger nuevos testimonios.

"Creo que nos encontramos ante la mejor ocasión que se nos haya presentado nunca para comprender por fin qué le ocurrió a Madeleine", dijo el inspector principal de la policía británica, Mark Rowley.

Los inspectores de Scotland Yard viajarán regularmente a Portugal, y las dos investigaciones se realizaran de forma paralela. "Las dos partes de la investigación se encuentran en un estado relativamente temprano y queda mucho trabajo por hacer", subrayó Rowley.

La semana pasada, la policía británica recibió más de 2,400 llamadas y correos electrónicos de turistas de Reino Unido, Alemania y Holanda que suelen pasar sus vacaciones en el sur de Portugal, después de que se emitieran varios llamados a testigos sobre este caso en estos tres países.

Justo antes, Scotland Yard había publicado dos retratos robot de un hombre que fue visto llevando a un niño de "cabellos rubios" la noche de la desaparición de Madeleine. Los investigadores, que esperan interrogar a este hombre, dijeron estar "muy satisfechos" con las informaciones recibidas. Este llamado a testigos será difundido en Irlanda el mes que viene.

El caso, pese a llevar cerrado más de cinco años, no ha dejado de colear en este tiempo, debido en parte a la actividad pública del matrimonio, que incluso sacó un libro sobre cómo vive la desaparición de su hija.

También escribió un libro el comisario portugués que inicialmente se encargó del proceso, Gonçalo Amaral, que decidió dimitir y jubilarse anticipadamente tras ser duramente criticado por los tabloides británicos, que pusieron en cuestión su competencia para liderar la investigación.

En [i]Maddie: la verdad de la mentira[/i], Amaral repasaba los indicios recogidos por las policías portuguesa y británica que apuntaban a la implicación de los padres en la desaparición de la menor. La pareja McCann consiguió prohibir judicialmente y durante unos meses la comercialización de la obra, aunque los tribunales posteriormente permitieron su venta.

El contencioso entre el matrimonio y Gonçalo Amaral continúa hoy vigente, ya que la pareja le exige una indemnización multimillonaria por daños y perjuicios. La cobertura mediática del caso también fue objeto de polémica y, de hecho, periódicos sensacionalistas ingleses tuvieron que resarcir a los padres de Madeleine por divulgar informaciones calumniosas.