Poroshenko quiere una fuerza internacional de paz en el este

El presidente de Ucrania anuncia que pedirá el envío de un contingente internacional con mandato de la ONU, abogando por una misión policial de la UE, mientras el ejército ucraniano se retira de ...
Rebeldes pro-rrusos lanzan misiles desde un vehículo Grad en la ciudad de Gorlivka, en la región del Donetsk
Rebeldes pro-rrusos lanzan misiles desde un vehículo Grad en la ciudad de Gorlivka, en la región del Donetsk (AFP)

Kiev

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, anunció hoy que su país pedirá el envío de un contingente internacional con mandato de la ONU para mantener la paz en el conflictivo este prorruso.

"Creemos que el mejor formato sería una misión policial de la Unión Europea. Estamos seguros de que sería la mejor garantía, la más efectiva, para la seguridad", declaró Poroshenko al inicio de una reunión con responsables de seguridad.

"El asunto será tratado esta misma noche por el Consejo de Seguridad Nacional y de Defensa. Después de la decisión que, espero, será adoptada hoy, comenzaremos las consultas oficiales con nuestros socios extranjeros" en ese sentido para "mantener la paz" en el este del país, señaló.

El presidente ucraniano explicó que ya había tratado el tema de forma tentativa con los líderes de Alemania, Francia y Rusia en las maratonianas negociaciones en Minsk que llevaron a un acuerdo de alto el fuego que se derrumba por momentos.

La tregua decidida en una cumbre en la capital bielorrusa la pasada semana no ha impedido que los combates continúen en la zona en conflicto. En las últimas horas, los separatistas se han hecho con el control de Debaltsevo, una ciudad clave.

Unos 2,500 soldados ucranianos se retiraron hoy de Debaltsevo, una localidad que une por ferrocarril a los bastiones separatistas de Donetsk y Lugansk, y que se ha convertido en una amarga derrota para el gobierno de Kiev. Ucrania y Estados Unidos han acusado a Rusia de proveer de armas y tropas a los insurgentes para la ofensiva final contra esta ciudad.

Mientras, el departamento de Estado de Estados Unidos dijo hoy que el acuerdo de Minsk no está "muerto", a pesar de la toma de Debaltsevo luego de un feroz combate. "No creemos que el acuerdo esté muerto", dijo la portavoz del departamento de estado, Jen Psaki, a los periodistas.

"También hemos visto reportes del retiro de ciertos tipos de artillería pesada en varias partes de Donetsk y Lugansk por parte de ambas fuerzas", agregó. Psaki advirtió que debido a la falta de acceso, Estados Unidos no podía confirmar la veracidad de estos informes.

Cientos de exhaustas tropas leales a Kiev se retiraron hoy de Debaltsevo -un estratégico centro ferroviario situado entre los principales bastiones rebeldes de Donetsk y Lugansk -, al tiempo que los separatistas dijeron tener el control total del lugar.

La caída de la ciudad es un gran revés a la tregua negociada por Europa y suscrita por todas las partes la semana pasada en Minsk, y respaldada por el Consejo de seguridad de las Naciones Unidas el martes.

El secretario de estado John Kerry llamó por teléfono a su par ruso para instarlo a detener los ataques separatistas en Debaltsevo, y a respetar el frágil acuerdo de cese el fuego.

Kerry habló esta mañana con el ministro de relaciones exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y lo presionó para "detener a los rusos y a los ataques separatistas en las posiciones ucranianas en Debaltsevo, entre otras violaciones del cese el fuego", dijo la portavoz del departamento de estado, Jen Psaki.

Psaki dijo que el cese el fuego continua en pie, y que ha habido algunas señales de que en otras áreas "la cantidad y la intensidad de los ataques ha disminuido".

"Creemos que es necesario continuar dando tiempo para que el acuerdo trabaje por sí solo", añadió Psaki, y dijo que Washington estaba enfocado en como ayudar a implementar el cese el fuego.

Revés en Debaltsevo

Los rebeldes prorrusos infligieron hoy un nuevo revés a las autoridades de Kiev, obligando al ejército ucraniano a abandonar la ciudad de Debaltsevo en el este del país tras encarnizados combates.

Occidente acusó de inmediato a los separatistas de violar el alto el fuego acordado la semana pasada, y la OTAN exigió a Rusia que retire "todas sus fuerzas" del este de Ucrania, pero para los insurgentes la operación de Debaltsevo supone otra victoria militar y un nuevo avance territorial.

La zona controlada por los rebeldes es relativamente homogénea y une los territorios rebeldes de Lugansk y Donetsk; las dudas que surgen ahora es si los insurgentes tratarán de seguir avanzando hacia el oeste o el sur.

Ante el cambio en el equilibrio de fuerzas, los presidentes francés, François Hollande, ucraniano, Petro Poroshenko, y ruso, Vladimir Putin, y la jefa de gobierno alemana Angela Merkel, debían mantener una conversación telefónica de a cuatro esta noche.

Vestido de militar y con el semblante serio, Poroshenko anunció por la mañana la retirada de Debaltsevo desde el aeropuerto de Kiev, antes de viajar a la línea del frente y reunirse con los soldados que dejaron la ciudad.

"Esta mañana, las fuerzas armadas ucranianas y la guardia nacional concluyeron la operación de evacuación planificada y organizada de nuestras unidades militares de Debaltsevo", dijo Poroshenko.

Kiev pide armas a EU

La Unión Europea (UE) consideró que la toma de la ciudad por los separatistas es una "clara violación del alto el fuego". "Rusia y los separatistas deben inmediata y plenamente aplicar los compromisos adoptados en Minsk [...] empezando por el respeto al alto el fuego y la retirada de todas las armas pesadas", insistió la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, en un comunicado.

Desde Riga, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, exigió a Rusia que retire "todas sus fuerzas militares del este de Ucrania", "cese su apoyo a los separatistas" y respete el alto el fuego acordado en Minsk. "Las tropas rusas, la artillería y las unidades de defensa antiaérea, así como los elementos de comando y de control, siguen activos en Ucrania", denunció.

El gobierno alemán también condenó la ofensiva contra Debaltsevo y la consideró "nefasta para las esperanzas de paz". En este contexto de creciente tensión, Poroshenko reiteró a Washington su demanda de que se entregue a Ucrania armas defensivas, durante una conversación telefónica el martes por la noche con el vicepresidente Joe Biden.

Pero los dirigentes europeos no renuncian a una solución diplomática. El portavoz del gobierno francés, Stéphane Le Foll, anunció hoy que una entrevista telefónica tendrá lugar por la noche entre Hollande, Merkel, Putin y Poroshenko. Según París, el acuerdo de Minsk sobre Ucrania "no está muerto" y Francia "hará todo para hacerlo vivir" pese a la toma de Debaltsevo.

Debate por el número de muertos

La ofensiva rebelde fue lanzada el martes, en el tercer día de una tregua acordada la semana pasada tras una noche de negociaciones en Minsk (Bielorrusia) entre los dirigentes ucraniano, ruso, francés y alemán.

El balance de muertos tras la victoria separatista es, cuanto menos, contradictorio. El presidente Poroshenko mencionó un balance "preliminar" de 30 heridos en la evacuación de un total de dos mil soldados, pero ciertos medios ucranianos hablan de más de una cuarentena.

El ejército informó de al menos cinco soldados muertos en las últimas 24 horas, pero el director de la morgue de Artemivsk, la ciudad a una treintena de kilómetros de Debaltsevo donde se han replegado las tropas de Kiev, indicó a la AFP que había recibido trece cuerpos de soldados ucranianos.

Un periodista de la AFP vio varios cuerpos, algunos en sudarios, y otros con uniforme militar en el interior de la morgue y cerca del edificio. Más de diez días de combates por esta ciudad estratégica con bastante seguridad habrán dejado muertos entre los miles de civiles bloqueados en las hostilidades.