Poroshenko se compromete a mantener unida a Ucrania

En su discurso de investidura como presidente, el pro europeo se dirigió a los separatistas al prometer la descentralización del poder.
El nuevo líder ucraniano fue investido en el Parlamento tras obtener 54.7 por ciento de la votación.
El nuevo líder ucraniano fue investido en el Parlamento tras obtener 54.7 por ciento de la votación. (Reuters)

Kiev

Petro Poroshenko prometió ayer en su discurso de investidura como presidente de Ucrania mantener la unidad del país, amenazado por la insurrección separatista en el este, un día después de una reunión con su par ruso, Vladímir Putin, que despertó esperanzas de paz.

Elegido el 25 de mayo con 54.7 por ciento de los votos, el multimillonario pro occidental de 48 años prestó juramento ante el Parlamento y sobre la Constitución y el evangelio.

Poroshenko, quien sucede al presidente pro ruso Víktor Yanukóvich, destituido a fines de febrero, luego de tres meses de protestas antigubernamentales, tiene ahora la difícil tarea de concretar sus aspiraciones europeas, sacar a Ucrania de una recesión agravada con la crisis actual y unir a un país al borde de la guerra civil.

El presidente ucraniano se dirigió en ruso a los habitantes del este del país, escenario de la insurrección separatista, a quienes prometió descentralizar el poder y garantizar el uso libre de la lengua rusa, pero rechazó el diálogo con rebeldes.

“No vamos a hablar con los bandidos”, dijo en alusión a los dirigentes de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, que proclamaron el pasado 12 de mayo su independencia tras referendos separatistas.

Al respecto, anunció una amplia amnistía para quienes no hayan cometido delitos de sangre contra la policía y la población civil.

Además, en presencia de numerosos jefes de Estado extranjeros  dijo que “Crimea (adherida en marzo a Rusia tras referendo) ha sido y seguirá siendo ucraniana, se lo dije claramente” a Putin, añadió.

Poroshenko también apostó por la firma, “como muy tarde el 27 de junio”, de un tratado de libre comercio (TLC) con la Unión Europea (UE), al que renunció Yanukóvich en noviembre, y por la integración de Ucrania en la UE más adelante.

Sin embargo, la UE no está dispuesta a tal suceso, reiteró ayer el jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius.

“Mientras Poroshenko dice que el tratado es la primera etapa de una Ucrania miembro de la Unión Europea, cuando discuto con mis colegas europeos no existe una mayoría a favor de ello; es algo que está claro”, insistió.

Luego de la investidura y de vuelta en Kiev por primera vez desde fines de febrero, el embajador de Rusia en Ucrania, Mijail Zurabov, dijo que el diálogo propuesto por Poroshenko era “esperanzador” y los primeros contactos se podrían dar en los próximos días.

“Para nosotros es indispensable detener la operación militar”, dijo Zurabov después de dos meses de choques entre las tropas ucranianas y los rebeldes.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, dijo a su vez que confiaba en que la crisis en Ucrania se apaciguará y que no hubiera que imponer nuevas sanciones a Rusia.

Rusia, que consideraba ilegítimo el gobierno de transición que se instauró después de la caída de Yanukóvich, calificó al nuevo presidente de “socio serio”.

Estados Unidos anunció a su vez una ayuda de 48 millones de dólares para que Kiev consolide  la unión nacional y aplique las reformas financieras.