Policía dispara contra otra persona tras protestas raciales en Misuri

Por tercera noche volvieron a registrarse disturbios en Ferguson, por la muerte de un joven afroamericano el pasado sábado a manos de un agente.

Washington

La policía hirió de un disparo esta madrugada a un individuo no muy lejos de donde por tercera noche volvieron a registrarse incidentes en la localidad de Ferguson, en Misuri, por la muerte de un joven afroamericano a manos de un agente.

La policía del condado de Saint Louis confirmó haber disparado y herido a un hombre que iba armado cerca de las 01:00 hora local (06:00 hora GMT), tras haber sido alertados de un tiroteo y de la presencia de cuatro individuos enmascarados que llevaban armas de fuego. El hombre, que presuntamente apuntó con un arma al agente, fue hospitalizado y se encuentra en situación crítica, mientras que su arma fue recuperada del lugar de los hechos.

Por tercera noche consecutiva, volvieron a producirse disturbios tras una vigilia por la muerte del joven Michael Brown, quien el sábado pasado murió por los disparos de un agente cuando iba desarmado, en un incidente que investiga la policía local y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). Tras la vigilia, que durante la mayor parte del tiempo se desarrolló de manera pacífica, varios jóvenes se cubrieron las caras con sus camisetas y tras una confrontación con la policía fueron dispersados con gases lacrimógeno.

La policía se ha negado a revelar la identidad del agente que mató a disparos al joven, lo que ha aumentado la tensión de la comunidad, que desde el principio viene exigiendo que se conozca. La policía ha argumentado que ha habido amenazas anónimas a través de las redes sociales, por lo que no contemplan dar a conocer de momento la identidad del agente, que lleva seis años en la comisaria de Ferguson y que está de licencia administrativa.

Se da la circunstancia de que sólo tres de los 53 agentes de la policía de Ferguson son negros, en una localidad en la que dos tercios de los 21 mil habitantes son afroamericanos. La muerte del joven de 18 años, calificado como "tranquilo" por los padres, que iba a comenzar la universidad, ha sacudido a esa localidad cercana a Saint Louis.

En los dos primeros días de protestas se registraron escenas de vandalismo y saqueos, en los que cerca de medio centenar de personas fueron detenidas y diez policías resultaron heridas. El presidente estadunidense, Barack Obama, se pronunció el martes públicamente sobre la situación en Ferguson para llamar a la calma y calificó de "desgarradora" la muerte del adolescente.

En otro incidente acaecido anoche en la localidad, una mujer recibió un disparo en la cabeza, al parecer efectuado desde un coche en marcha que pasó junto a ella. Los dos tiroteos registrados esta madrugada ocurrieron a dos cuadras de la iglesia de Saint Mark, donde el reverendo Al Sharpton, un líder de la comunidad afroamericana, celebró una vigilia el martes por la noche con los residentes de Ferguson, en su mayoría de raza negra, para expresar su indignación ante la muerte del joven.