Policía alemana cuestiona política de mantener controles fronterizos

El sindicato de policía considera imposible que tales controles se puedan llevar a cabo durante un largo plazo debido a la falta de plantilla de la que adolecen las fuerzas de seguridad.

Berlín

La policía alemana cuestionó este viernes la intención del ministro del Interior, Thomas de Maiziére, de mantener los controles fronterizos en el país de forma indefinida.

El sindicato de policía considera imposible que tales controles se puedan llevar a cabo durante un largo plazo debido a la falta de plantilla de la que adolecen las fuerzas de seguridad.

"Podríamos permitirnos una extensión de los controles quizás por un período de unas tres semanas más, pero para más tiempo no nos alcanza el personal", aseguró el vicepresidente del sindicato GdP, Jörg Radek, en declaraciones al diario "Neuen Osnabrücker Zeitung".

Desde hace semanas, la organización sindical denuncia que las fuerzas policiales están en Alemania sobrepasadas y, en este sentido, exigen la creación de nueve mil nuevos puestos de trabajo, que servirían para reducir las horas extras que en la actualidad acumulan los funcionarios.

Alemania decidió instaurar controles fronterizos el 13 de septiembre del pasado año en respuesta a la continua llegada de refugiados al país. Su foco de actuación se concentra, sobre todo, en las zonas limítrofes entre Alemania y Austria.

Desde entonces, los controles fronterizos se ampliaron en varias ocasiones y los actuales estarán vigentes hasta el próximo 13 de febrero.

A partir de esa fecha, según declaró recientemente el ministro del Interior del país, la intención es mantenerlos de forma indefinida.

Desde mediados de septiembre, los agentes de policía alemana acumulan más de dos millones de horas extra, recordó Jörg Radek.

"Este número de horas equivaldría a la contratación de mil 100 agentes", precisó.

La contratación de tres mil agentes prevista para los próximos tres años no es, a ojos del vicepresidente del sindicato policial, suficiente ya que solo será útil en el largo plazo pero no servirá para solucionar los problemas actuales.

En el diario "Rheinischen Post", Radek advirtió también de los posibles efectos que tendrá la implantación de cuotas de refugiados impuestas por el gobierno austríaco.

"En caso de que los austríacos, en orden de cumplir con los límites que el gobierno ha establecido, decidan enviar los refugiados a Alemania, nos causarán graves problemas", declaró.

El pasado miércoles, el gobierno austríaco decidió restringir de forma drástica la entrada de peticionarios de asilo en el país. En este sentido, decidió que a partir de ahora concederá estatus de refugiado a un máximo de 37 mil 500 personas.