Policía confirma muerte de sospechosa del tiroteo en el Capitolio

Los agentes acabaron con la vida de la sospechosa tras una persecución en automóvil por las calles de Washington próximas a la Casa Blanca y al Congreso, que fue cerrado temporalmente en medio de ...
La policía acordonó el Capitolio tras el tiroteo
La policía acordonó el Capitolio tras el tiroteo (AFP)

Washington DC -Baltimore

La policía estadunidense acabó hoy con la vida de una mujer tras una persecución en automóvil por las calles de Washington próximas a la Casa Blanca y al Congreso, que obligó al cierre temporal del Capitolio y suscitó un ligero pánico. La policía confirmó la muerte de la sospechosa, pero renunció a proporcionar su identidad o sus motivaciones mientras la investigación continúe en curso.

Al mediodía, un auto -a bordo del cual se encontraba un bebé de alrededor de un año de vida- trató de atravesar un cordón policial cerca de la Casa Blanca, a 2.5 kilómetros del Congreso, precisó la jefa de policía del Capitolio Kim Dine, descartando de entrada las hipótesis terroristas. El menor se encontraba en buena condición y está bajo protección, informaron las autoridades.

Según las imágenes difundidas por las televisoras estadunidenses, el auto estaba siendo inspeccionado por varios agentes. Poco después sin mucha dificultad el vehículo se escapó de la barrera dando marcha atrás y los autos de la policía se lanzaron a su persecución.

A toda la velocidad, el vehículo se dirigió hacia el Capitolio, que alberga las dos cámaras del Parlamento donde los legisladores tratan de ponerse de acuerdo sobre un presupuesto que permita poner fin a una parálisis gubernamental.

La mujer que se encontraba al volante murió tras ser alcanzada por disparos, indicó la jefa de policía de Washington, Cathy Lanier, a los reporteros. Dos policías resultaron también heridos en el incidente.

Durante la persecución se produjo un cruce de disparos, precisó Lanier, cuando el auto arremetió primero contra un vehículo del Servicio Secreto y finalmente cuando terminó su carrera contra un cordón policial cerca del Capitolio. No se trata "en ningún caso de un accidente" en la ruta sino de una "larga persecución en auto", señaló Larnier.

"Había varios vehículos chocados, agentes que fueron heridos y dos perímetros de seguridad que se trataron de saltar", dijo. "No tenemos ninguna información que nos haga pensar que (el incidente) está vinculado al terrorismo o que pueda tratarse de otra cosa que de un incidente aislado", indicó por su lado Dine.

El suceso llevó a la policía a cerrar el Capitolio y llamar a los empleados a "cerrar las puertas y ventanas y alejarse". "Entrad, entrad", dijeron los agentes de policía del Capitolio al presionar a los legisladores atónitos para que encontraran refugio en el interior del edificio. Varios de ellos declararon a la AFP haber escuchado disparos.

Juan Vargas, un legislador de California, contó a la AFP que se encontraba fuera del Capitolio cuando escuchó "lo que parecían ser ruidos producidos por un automóvil. No parecían tiros". "Luego recibí un llamado de mis asistentes que me dijeron que tenía que ser prudente porque hubo disparos", agregó.

El senador Roger Wicker dijo a un periodista de la AFP presente en el lugar que había escuchado seis disparos en un edifico anexo al Senado, mientras que su colega Bernie Sanders contó cuatro.

A intervalos regulares, un mensaje difundido por los altavoces invitaba a los empleados del Congreso y representantes a permanecer en el interior del edificio resguardados. "Hemos visto a personas echarse a tierra, por protección, no porque hubieran sido heridos", afirmó el senador Sherrod Brown.

Decenas de policías armados fueron desplegados en las calles adyacentes. La alerta se levantó al cabo de media hora. La Casa Blanca fue igualmente cerrada de forma temporal. Un alto responsable indicó que el presidente Barack Obama había sido "informado de la situación en el Capitolio".

El 16 de septiembre, Aaron Alexis, un ex infante de marina, mató a doce personas en un edificio de la Marina, al sur de Washington, antes de ser abatido, en un acontecimiento ocurrido hace apenas dos semanas cerca de la emblemática institución y que todavía resuena en la memoria colectiva.

El suceso de hoy se produce tres días después de una parálisis gubernamental en el país que ha incrementado las tensiones políticas y enviado a cientos de miles de trabajadores a casa de licencia sin paga.