Polémica por la presencia de Obama en Buenos Aires a 40 años del golpe

El 24 de marzo se cumplen cuatro décadas de la última dictadura, día en que el presidente de EU estará en el país.
Macri recibirá a Obama.
Macri recibirá a Obama. (Filippo Monteforte | AFP)

Buenos Aires

Tras recibir al presidente francés, François Hollande, y mantener en el Vaticano un encuentro de 22 minutos con el papa Francisco —que la prensa internacional calificó de "frío"—, el presidente argentino, Mauricio Macri, recibirá a su par estadunidense, Barack Obama, en una fecha emblemática que ha desatado una polémica: su presencia en la conmemoración del 40 aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que dejó un saldo de 30 mil desaparecidos, miles de presos y millares de exiliados.

Tras el anuncio de la visita de Obama, la canciller Susana Malcorra dijo que las relaciones no serán carnales. "Serán maduras y serias", un modo de atajarse frente a comparaciones con la época en que el doble gobierno del peronista Carlos Menem alineó automáticamente a Argentina con los intereses y deseos de Estados Unidos. En todo caso, con el anuncio de la Casa Blanca la ministra terminó de hilvanar un tejido que comenzó desde el primer día de gobierno para que Obama viniese al país.

La oficina de prensa del presidente estadunidense emitió un comunicado que marca el tono del viaje. Por lo pronto, la etapa argentina será la segunda parte de una gira también histórica: la visita de Obama a La Habana, un fenómeno que excede largamente los 57 años de la revolución cubana porque el último presidente de EU que cruzó hasta la isla fue Calvin Coolidge, en 1928.

En el caso argentino, la visita a Macri será "para conversar sobre la agenda de reformas" del presidente argentino y para "reconocer sus contribuciones a la defensa de los derechos humanos en la región", dice el documento sobre el tramo de una gira que concluirá en Buenos Aires el 24 de marzo, justo a 40 años del golpe militar. La frase bien podría ser tomada como un gesto amistoso de EU frente a la victoria del primer candidato abiertamente pro mercado en uno de los países más grandes de Sudamérica como es Argentina. La última visita exclusivamente bilateral la realizó Bill Clinton en 1997 para encontrarse con Carlos Menem.

La Casa Blanca informó que además de hablar de reformas y derechos humanos, Obama buscará "aumentar la cooperación en varios sectores, incluyendo comercio e inversiones, energía y cambio climático, y seguridad ciudadana".

El comercio bilateral es favorable a EU. El déficit comenzó a crecer en 2006 y se intensificó en 2009 por las mayores importaciones hacia Argentina. EU es el cuarto destino de las exportaciones argentinas.

El tema de los bonistas que quedaron fuera del canje de la deuda tampoco figuró en el anuncio sobre la gira que hizo Ben Rhodes, asesor de Obama en seguridad nacional y principal operador de las negociaciones secretas con Cuba. Rhodes escribe buena parte de los discursos internacionales de Obama y conversa con él el tono de los mensajes. Dijo que la meta es iniciar "una nueva era" en las relaciones bilaterales y que piedra angular del legado que quiere dejar Obama es su acercamiento a América Latina, lo que involucra la apertura con Cuba, el proceso de paz en Colombia pero también "implica asegurarnos que dejamos relaciones fuertes con países importantes como la Argentina".

La presencia de Obama en Buenos Aires y su eventual visita al ex campo de concentración en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), convertido hoy en Espacio de Memoria y Derechos Humanos, causó no pocas críticas. "No se trata de Obama, sino que representa a Estados Unidos, un país que participó del golpe de Estado, del Plan Cóndor. Veremos qué dice, si pide perdón, pero sentimos que su presencia el 24 de marzo es una provocación", anticipó el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, quien recordó que el 24 de marzo se realizarán grandes movilizaciones en el país.