Plan de reformas, la respuesta de Grecia

Alexis Tsipras envía el proyecto para evitar salir de la Unión Europea, el cual incluye concesiones en aras de un “acuerdo mutuamente beneficioso”.
Diversas marchas tuvieron lugar este fin de semana en Bruselas y Atenas contra las políticas de ajuste.
Diversas marchas tuvieron lugar este fin de semana en Bruselas y Atenas contra las políticas de ajuste. (Stephanie Lococq/EFE)

Atenas y Milán

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, presentó un nuevo plan de reformas para evitar salir de la eurozona en víspera de una cumbre clave hoy en Bruselas y en aras de "un acuerdo mutuamente beneficioso", informó el gobierno de Atenas.

El nuevo plan fue presentado por Tsipras al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a la líder alemana, Angela Merkel y a su par francés, François Hollande y busca "una solución definitiva y no un aplazamiento de la solución al problema", agregó la oficina de Tsipras.

El nuevo plan mantiene los tres tipos del impuesto sobre el valor añadido (IVA), de 6.5%, 13% y 23%, propuestos con anterioridad, a diferencia de los dos que defienden los acreedores de Grecia, a saber la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tsipras informó de sus conversaciones telefónicas con los tres líderes europeos al Consejo de Ministros, que se reunió ayer, para luego viajar a Bruselas donde asistirá hoy a la cumbre europea de jefes de Estado para analizar la crisis de la deuda griega.

Atenas debe pagar el 30 de junio un saldo de mil 600 millones de euros "sea como sea", según la jefa del FMI, Christine Lagarde. De lo contario, aseguró, el Fondo activará su protocolo en situaciones de "pagos atrasados" y no habrá "un periodo de gracia".

Los socios europeos han advertido que el encuentro de hoy no servirá de nada si antes el gobierno de Tsipras no acerca posiciones con sus acreedores sobre las medidas presupuestarias y fiscales que aún los separan.

Por ello, Tsipras intensificó este fin de semana sus reuniones y envió su nueva propuesta, que si bien mantiene los tipos de IVA, incluye concesiones para intentar alcanzar un terreno común. Sin acuerdo, Grecia difícilmente podrá pagar los vencimientos del FMI, ni los 6 mil 700 millones de euros (7 mil 600 millones de dólares) que debe devolver al BCE en julio y agosto.

De ocurrir esto, el BCE limitaría el acceso al mecanismo de asistencia (ELA) a la banca, una de las pocas fuentes de liquidez de Grecia, que la institución monetaria europea aumentó en dos ocasiones en la última semana hasta 87 mil millones de euros.

Esto puede implicar un control de capitales para evitar mayores sangrías en los depósitos, lo que, según analistas, podría llevar a un "corralito", como el aplicado en Argentina en 2002 contra los depósitos de los ahorradores internos. El gobierno se vería obligado a emitir pagarés para pagar a funcionarios y pensionistas y, a medio plazo, si no se logra un acuerdo, introducir una nueva moneda fuertemente devaluada respecto del euro.

Un escenario que podría ser una opción para que Grecia salga de la crisis, pero también en un grave peligro, ya que una moneda o el regreso al dragma causaría un círculo vicioso de inflación galopante, mercado negro y mayor pobreza.

De salir Grecia de la eurozona de 18 países, tendría que abandonar también la Unión Europa (UE), con 28 países en total, ya que los tratados europeos no contemplan el abandono del euro.

La incertidumbre disparó la fuga de capitales de Grecia hasta en 3,000 millones de euros en la última semana, pero el gobierno de Tsipras ha recalcado que el control de capitales "no se plantea" y que el sistema bancario es fuerte.

La población griega está en su mayoría a favor de seguir en la eurozona, aunque también tras seis años de crisis respalda a Tsipras contra las políticas de ajuste de la UE y el FMI.

Según los últimos sondeos, 62% de los griegos quiere que el gobierno no capitule en las conversaciones, frente a 34% que querría a toda costa un acuerdo.

Renzi y Hollande, “confiados”

En opinión del jefe del gobierno italiano, Matteo Renzi, "están reunidas" todas las condiciones para lograr un acuerdo sobre Grecia "beneficioso para todas las partes". "Sería un error no aprovechar esta ocasión", dijo Renzi en rueda de prensa con su par francés, François Hollande en Milán. Según Renzi, la cumbre de la Eurozona prevista hoy en Bruselas debe propiciar "una conclusión positiva" y evitar que Atenas incurra en cesación de pagos el 30 de junio.

Hollande también llamó a Europa a actuar con "responsabilidad y solidaridad". "No hay tiempo que perder, cada día cuenta", dijo. Si Grecia saliera del euro, "no sería bueno ni para los griegos ni para los europeos". Analistas comparan la crisis griega con la quiebra argentina de 2001 y el "corralito" financiero, cuando se impuso en la economía sudamericana una moratoria de casi 100 mil millones de dólares de la deuda, pero una eventual cesación de pagos en Grecia tendría un impacto global.