Policía alemana halla "pista clave" sobre copiloto de Germanwings

Según el diario británico The Daily Mail, en el registro de la casa de los padres del copiloto y su apartamento la policía ha encontrado "algo" que es un indicio muy significativo para explicar lo ...
Investigadores alemanes abandonan la casa de los padres del copiloto Andreas Lubitz, en Montabaur, en el suroeste de Alemania
Investigadores alemanes abandonan la casa de los padres del copiloto Andreas Lubitz, en Montabaur, en el suroeste de Alemania (AFP)

Berlín, Londres

La policía alemana ha hallado después de registrar la casa de los padres del copiloto y su apartamento en la localidad de Montabaur una "pista clave" que serviría para explicar la tragedia, según ha revelado un portavoz de la policía al diario británico The Daily Mail.

Sin embargo, aunque no han querido revelar ningún detalle de la pista encontrada, sí han explicado que no se trata de una nota de suicidio. La policía registró durante más de cuatro horas un apartamento propiedad de Lubitz valorado en 400 mil libras y la casa de sus padres. Los investigadores creen que Andreas Lubitz vivía entre las dos viviendas.

'Hemos encontrado algo que ahora mismo se está analizando. No podemos decir lo que es en este momento pero puedo decir que es un indicio muy significativo para explicar lo que ha sucedido. Esperamos que pueda despejar algunas incógnitas", afirmaba un portavoz de la policía tras finalizar el registro en el que las autoridades se incautaron del PC, el portátil y otros archivos de Lubitz.

La investigación se centra en las motivaciones de Lubitz, un ciudadano alemán que se unió a la aerolínea de bajo coste Germanwings, propiedad de Lufthansa, en septiembre de 2013 y que tenía sólo 630 horas de tiempo de vuelo -en comparación con las seis mil horas de vuelo del capitán-.

Intentó forzar la puerta con hacha

Asimismo, el diario alemán Bild asegura este viernes, citando fuentes de la seguridad, que el piloto del Airbus A320 que se quedó trancado fuera de la cabina cuando caía el avión de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses, matando a 150 personas, trató de forzar la puerta de la cabina con un hacha.

Mientras su copiloto había accionado la palanca de descenso del avión por razones desconocidas, el comandante del vuelo, que había salido un momento al baño, y al que su compañero no le abrió, utilizó un hacha para tratar de forzar la puerta blindada, según estas fuentes, e intentar impedir la tragedia, señala el diario alemán.

Una portavoz de la compañía alemana Germanwings confirmó a Bild que en los aviones A320 hay un hacha "porque forma parte del equipo de seguridad".

Conmoción entre los familiares

El joven copiloto alemán del A320 de Germanwings es sospechoso de haber estrellado voluntariamente el avión en los Alpes franceses, una revelación que ha dejado estupefactos a los familiares reunidos este jueves en el lugar de la tragedia.

Esta noche, en el oeste de Alemania, los investigadores registraron y se llevaron efectos personales de los dos domicilios de Andreas Lubitz, un joven de 28 años, deportista, "muy competente", que "soñaba con volar" y al parecer sin historia, según sus allegados.

Al final de la mañana, el fiscal de Marsella Brice Robin, que dirige la investigación desde el martes, relató en una conferencia de prensa los momentos que precedieron a la caída del avión en los Alpes franceses.

Andreas Lubitz no quiso abrir la puerta de la cabina al comandante del vuelo que había salido un momento al baño, y activó los mandos de descenso del avión, contó Robin. "No había ningún motivo para impedir al comandante que volviera a la cabina", dijo el fiscal. El copiloto "permitió voluntariamente la caída del avión", aseveró.

El copiloto estaba "vivo" en el momento del impacto, dijo el magistrado. Estas informaciones proceden de una de las cajas negras del aparato que fue encontrada en el lugar de la tragedia.

"Inconcebible"

"Nada permite decir que se trate de un atentado terrorista", dijo el fiscal quien recordó que el joven piloto, que había empezado a trabajar en Germanwings en septiembre de 2013 y tenía 630 horas de vuelo, no estaba "repertoriado como terrorista", lo que confirmaron las autoridades alemanas.

"Esta tragedia toma una dimensión completamente inimaginable", declaró la canciller alemana Angela Merkel, agregando que "va más allá del entendimiento", en una breve declaración a la prensa, en la cancillería, en Berlín. El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, se declaró, por su parte, "conmocionado" por las revelaciones de la investigación.

Entre las 150 víctimas, 50 eran españolas y 75 alemanas. El miércoles, tanto Merkel como Rajoy acudieron al lugar de la tragedia en compañía del presidente francés François Hollande.

Las familias de las víctimas llegaron este jueves a las localidades de Le Vernet y Seyne-les-Alpes, cercanas a la montaña inhóspita donde perecieron sus seres queridos.

En dos grupos distintos -familias de los miembros de la tripulación de un lado y familias de los pasajeros por otro- se recogieron en las capillas ardientes erigidas en estas dos localidades.

En total, 201 personas -de ellas 33 allegadas de los miembros de la tripulación- se desplazaron este jueves, según un portavoz de Lufthansa, la casa matriz de la compañía de bajo costo Germanwings. La mayoría se fue hacia las 20:00 hora local (19:00 hora GMT) en autocar.

"El hecho de enterarse al llegar de que no fue un accidente sino que el avión se estrelló por un acto voluntario y deliberado del copiloto (...), sin duda ha sido un golpe muy duro para las familias (...). Esto ha supuesto un traumatismo adicional", comentó Pierre-Henry Brandet, el portavoz del ministerio del Interior francés.

"Estamos estupefactos tanto en Lufthansa como en Germanwings", dijo Carsten Spohr, el presidente de la línea aérea alemana. No hay el "más mínimo indicio" de las razones que llevaron a Andreas Lubitz a hacer lo que hizo, agregó.

El joven piloto vivía con sus padres en Montabaur, en el estado regional de Renania-Palatinado (oeste), aunque tenía un apartamento en Düsseldorf (oeste), una sede importante de Germanwings y destino final del vuelo que había salido de Barcelona, según dijo Gabriele Wieland, alcaldesa de esta pequeña ciudad, a la agencia alemana DPA.

Muerte "instantánea"

La identidad del comandante del vuelo 4U9525 de Germanwings no ha sido revelada. Había trabajado para las compañías alemanas Condor y Lufthansa, antes de entrar en Germanwings en mayo de 2014. Tenía más de diez años de experiencia en Lufthansa y más de seis mil horas de vuelo, la mayoría en aviones Airbus.

"Independientemente de las medidas de seguridad que haya en una empresa y del rigor de los procedimientos, nada puede impedir un acto aislado", dijo Spohr en una conferencia de prensa en Colonia. Las revelaciones sobre las circunstancias de la tragedia han hecho que compañías como Norwegian Air Schuttle e EasyJet hayan decidido que en las cabinas de pilotaje siempre tiene que haber dos personas.

La federación alemana del sector aéreo (BDL) anunció que quiere imponer esa norma. El gobierno federal de Canadá tomó también una decisión en el mismo sentido para todas las compañías aéreas del país. Por su parte, la Aviación Civil Internacional (OACI) reiteró la necesidad de que los pilotos pasen exámenes psicológicos y físicos regularmente.

La muerte de los pasajeros "fue instantánea", dijo el fiscal Brice Robin, quien dijo que está "reflexionando sobre cambiar la tipología de la investigación", abierta inicialmente por "homicidios involuntarios".

En el lugar de la tragedia, las operaciones de búsqueda que se habían reanudado el jueves a las 07:45 horas (06:45 hora GMT) en busca de los cuerpos y de la segunda caja negra del A320, se suspendieron al caer la noche. Se han tomado muestras de ADN entre algunos familiares de las víctimas para identificar los cuerpos.

El aparato, con 144 pasajeros y seis miembros de la tripulación, se estrelló el martes a unos 1,500 metros de altura en una zona escarpada sólo accesible por helicóptero o tras una larga marcha a pie.