Pide Australia liberación de periodista australiano detenido en Egipto

La familia del periodista australiano afirmó que cualquier cosa que no sea la absolución es "impensable".

Sídney

La ministra de Exteriores australiana, Julie Bishop, pidió hoy la liberación del periodista australiano de Al Yazira Peter Greste, que mañana escuchará su veredicto en un tribunal penal en Egipto.

Greste, junto con otros periodistas del canal catarí Al Yazira, se enfrentan a un máximo de 15 a 20 años de prisión por distorsionar presuntamente la imagen del país y colaborar con los Hermanos Musulmanes, considerados por el Gobierno egipcio como "grupo terrorista".

"Hablé con el nuevo ministro de Exteriores egipcio anoche. Acaba de ser nombrado tras las elecciones presidenciales y reiteré nuestra preocupación por Peter Greste y el hecho de que ha estado detenido desde el año pasado", señaló Bishop al canal australiano ABC.

"Puntualicé que es el único periodista extranjero en esas circunstancias y volví a solicitar que vuelva a casa lo antes posible", manifestó la titular australiana de Exteriores.

Por su parte, la familia del periodista australiano afirmó que cualquier cosa que no sea la absolución es "impensable".

"No han mostrado ninguna prueba, ninguna prueba que confirme ninguno de los cargos. Sabes que han mostrado en el juicio vídeos que no tenían nada que ver con Egipto, fotografías de mis padres, canciones y la lista sigue", aseveró Mike Greste, hermano del reportero.

Greste fue detenido el pasado diciembre junto con el egipcio con pasaporte canadiense Mohamed Fahmy y el egipcio Baher Mohamed, todos ellos del canal de Al Yazira en inglés.

Tras el derrocamiento en julio de 2013 del presidente islamista Mohamed Mursi, las autoridades egipcias cerraron las oficinas de Al Yazira en El Cairo y acusaron a la cadena de favorecer a los Hermanos Musulmanes, considerados un "grupo terrorista" por los militares golpistas.

Está previsto que un tribunal egipcio dicte mañana lunes el fallo contra veinte periodistas vinculados a Al Yazira, de los que solo ocho están encarcelados.

Este juicio y las detenciones han despertado críticas de las organizaciones de derechos humanos y de colectivos de periodistas, que han convocado numerosas protestas para apoyar a los acusados y pedir su puesta en libertad.