Proteger fuentes acuíferas de “fracking” y fertilizantes: Alemania

Se necesita una reforma de la ley que regule los abonos de las tierras agrícolas para evitar que las emisiones de nitrógeno se filtren en el suelo y en la atmósfera.

Berlín

Organizaciones alemanas hicieron un llamado a proteger las fuentes acuíferas de las diferentes amenazas, como el “fracking” o el uso de abonos y pesticidas en la agricultura industrial, con motivo del Día Mundial del Agua que se celebra hoy.

La Asociación de Empresas Municipales (VKU) y la Asociación de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza de Alemania (BUND) pidieron al gobierno cambios en las leyes para regular la extracción de materias primas por ruptura hidráulica (fracking) y la agricultura, al tiempo que llamaron a reducir el consumo de carne en el país.

El vicepresidente del departamento de suministro de agua y tratamiento de aguas residuales de la VKU, Michael Beckereit, hizo un llamado a la responsabilidad política “para que las generaciones futuras puedan confiar en un suministro seguro y sostenible”.

Por ello llamó a proteger las fuentes acuíferas de actividades como el fracking (obtención de petróleo mediante fracturación hidráulica de la tierra) y de la presencia de nitratos en las capas superficiales cercanas a las aguas subterráneas.

Beckereit consideró que el borrador elaborado en diciembre de 2014 sobre el fracking, que se espera el gabinete de gobierno de Berlín apruebe el 25 de marzo, no hace lo suficiente para proteger los recursos acuíferos. “La ley del fracking debe ser una ley de protección acuífera completa”, exigió.

Su organización pide que se prohiba esa práctica en todas las zonas de acceso a aguas subterráneas, embalses y lagos. Además es necesario garantizar que las medidas de prueba previstas en la nueva ley se realicen con meros fines científicos y sean limitadas a la dimensión mínima necesaria.

También la creciente carga de nitrato que se ha descubierto en aguas subterráneas de poca profundidad suponen un reto, por lo que se necesita una reforma de la ley que regule los abonos de las tierras agrícolas para evitar que las emisiones de nitrógeno se filtren en el suelo y en la atmósfera.

También la Asociación de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza de Alemania (BUND) aprovechó la jornada para advertir sobre las consecuencias de una mayor industrialización de la agricultura y exigió mayores esfuerzos para proteger los recursos acuíferos de un abonado excesivo y del uso de pesticidas.

La agricultura industrial, con sus elevados usos de nitratos y pesticidas, constituye uno de los principales contaminantes de las aguas subterráneas y superficiales no sólo en Alemania, sino también en Europa y el mundo entero.

En Alemania, tres cuartas partes del agua potable que se consume se obtiene de aguas subterráneas, donde más de la mitad de los puestos de medición ha arrojado niveles de nitrato preocupantes.

Con motivo del Día Mundial del Agua, la ONU publicó un informe en el que lanza una alerta sobre “la sed” del planeta.

De forma paralela, la organización Unicef advirtió desde Colonia, en Alemania, de los peligros de la contaminación del agua, que cada día cuesta la vida a mil niños en el mundo a consecuencia de enfermedades diarreicas, la falta de baños o de higiene. “Para miles de niños en países en desarrollo calmar su sed pone en peligro sus vidas”, destacó la modelo y cantante alemana Eva Padberg, embajadora de Unicef.

Se estima que 748 millones de personas en el mundo no tienen un acceso seguro a agua potable, el 90 por ciento de los cuales viven en Asia y Africa Subsahariana. La organización trabaja para que hasta 2030 todos los habitantes del planeta cuenten en sus casas o en un entorno cercano con suministro de agua potable e instalaciones sanitarias.

El Día Mundial del Agua se celebra cada 22 de marzo desde 1993, según fue acordado en la conferencia internacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre medio ambiente y desarrollo un año antes en Río de Janeiro, con el objetivo de destacar la importancia del agua para la humanidad.

Este año bajo el lema “Agua y desarrollo sostenible”, hace referencia a uno de los puntos de la agenda post 2015 que está negociando la comunidad internacional sobre objetivos de desarrollo y sostenibilidad, una agenda que se espera sea aprobada en septiembre de este año durante la Asamblea General anual de la ONU en Nueva York.