Ex director de Petrobras calla ante Congreso y frustra a oposición

Renato Duque, acusado de corrupción en Petrobras, dijo en su defensa que "es el momento de permanecer callado".
El ex director de Petrobras, Renato Duque.
El ex director de Petrobras, Renato Duque. (AP)

Brasilia

El ex director de Petrobras Renato Duque, implicado en las corruptelas detectadas en esa estatal brasileña, compareció hoy ante un grupo parlamentario que investiga el caso y optó por no declarar, aunque advirtió de que "llegará la hora de hablar".

El silencio de Duque frustró a los diputados de la oposición, que esperaban que aportara detalles sobre su relación con el tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Joao Vaccari, acusado de valerse de la corrupción en Petrobras para financiar campañas de la formación que integra la presidenta Dilma Rousseff.

Sin embargo, las primeras palabras de Duque ante la comisión de diputados fueron muy claras. "No puedo decir que es un placer estar aquí, pero por orientación de mi defensa, en mi condición de investigado, estoy ejerciendo mi derecho constitucional al silencio, reservándome para responder ante los tribunales", declaró Duque.

En medio de las protestas de algunos diputados, sobre todo de la oposición, el ex director del departamento de Servicios de la estatal dijo que "hay una hora de hablar y otra de callar" y consideró que "este es el momento de permanecer callado", lo cual reiteró que fue un consejo de sus abogados.

El diputado Francisco "Chico" Alencar, del opositor Partido Socialismo y Libertad (PSOL), intentó poner a prueba la resistencia de Duque, y sostuvo que "ese silencio es cómplice" y que "lo incrimina aún más" en el asunto, pero no obtuvo respuesta.

El diputado Carlos Sampaio, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), intentó otro camino y comparó la investigación en la petrolera con un escándalo de corrupción denunciado en 2005, en el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que acabó con 25 políticos y empresarios condenados a penas de hasta 40 años de cárcel.

Recordó que los condenados pasaron por una comisión parlamentaria similar y que "muchos permanecieron en silencio", pero luego fueron a prisión. "El PT no lo va a salvar, de modo que sería mejor que colaborara, pues la Justicia lo tendría en cuenta", dijo Sampaio.

No obstante, Duque se mantuvo en su posición y solamente en dos ocasiones rompió su silencio.

La primera para negar que su esposa conozca a Lula, como sostuvo la revista Veja, según la cual el ex presidente se había comprometido a interceder para impedir que vaya a prisión.

La segunda vez que respondió fue para aclarar que no conoce al cambista Alberto Youssef, detenido por la investigación en Petrobras y por cuya agencia, según la Policía, pasaba parte del dinero que se apropió la red de corrupción enquistada en la empresa.

Duque fue trasladado a Brasilia desde una prisión de Curitiba, en el sur del país, a la que volvió después de su comparecencia ante la comisión.

El ex funcionario está acusado de haberse apropiado de por lo menos 70 millones de reales (23 millones de dólares) obtenidos a través de las corruptelas en Petrobras, por las que se investiga a 50 políticos y 18 empresas privadas.

De acuerdo con la Fiscalía, esas empresas obtenían contratos amañados con Petrobras, inflaban los precios y se repartían parte de esa diferencia con directivos de la estatal, al tiempo que otra parte era entregada a los políticos que amparaban esas maniobras.

Duque, de quien se sospecha que era uno de los contactos entre la red de corrupción y el PT, había sido arrestado en diciembre pasado, pero recuperó la libertad unos días después gracias a un hábeas corpus obtenido por su defensa.

Sin embargo, volvió a ser detenido esta semana debido a que las autoridades detectaron que tenía una cuenta secreta en un banco de Suiza y que en las últimas semanas había ordenado transferencias hacia una entidad de Mónaco, al parecer para ocultar unos 23 millones de dólares supuestamente obtenidos con la corrupción.

En el allanamiento a su residencia realizado esta semana, la Policía se incautó de una colección de cerca de 130 pinturas, incluyendo un Miró.