Personaje de la semana: Zaharie Ahmad Shah, piloto de avión

El capitán del vuelo de Malaysia Airlines desaparecido el pasado día 8 con 239 personas a bordo puede ser la clave de un enigma que crece con las horas.
El capitán Zaharie Ahmad Shah, junto al simulador de vuelos que instaló en su casa
El capitán Zaharie Ahmad Shah, junto al simulador de vuelos que instaló en su casa (Archivo)

Kuala Lumpur

Como si se tratara de una novela de Frederick Forsyth o Tom Clancy, la desaparición el pasado día 8 con 239 personas a bordo del avión B777-200 de Malaysia Airlines está rodeada de misterios que no hacen más que crecer a medida que pasan las  horas. En el centro de ellos, un hombre, el piloto de la aeronave, el capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, quien construyó en su casa su propio simulador de vuelo. Acusado por algún diario de ser una persona de ideas políticas radicales, afín a la oposición, su casa fue registrada aunque no ha sido formalmente implicado en lo que podría tratarse de un secuestro.

El vuelo MH370 salió de Kuala Lumpur en dirección a Pekín en la madrugada del 8 de marzo y desapareció del radar unos 40 minutos después de despegar, aunque se cree que pudo volar varias horas más y sobre al menos dos países, además de Malasia, sin ser detectado, señalan los expertos. Las últimas novedades aportadas por el análisis de los datos del avión B777-200 de Malaysia Airlines revelan que descendió hasta los cinco mil pies de altura para evitar ser detectado por los radares comerciales, según indagaciones del diario singapurés New Straits Times.

El descenso, de unos 1,500 metros, hizo posible que el aparato desapareciera del mapa de los radares, mientras cambiaba de rumbo con destino a un paradero desconocido. Los investigadores afirmaron que este "enmascaramiento" había servido a la aeronave para sobrevolar la bahía de Bengala y dirigirse al norte tierra a dentro. "La persona al mando del avión tiene un sólido conocimiento de navegación y radares, dejó una pista limpia", declaró un funcionario bajo condición de anonimato al New Straits Times. ¿Es ese hombre el capitán Shah?.

Las autoridades malasias han pedido a una serie de países, la mayoría del sur y centro de Asia, que se incorporen a la búsqueda del avión después de que las investigaciones confirmasen que el avión cambió de rumbo de manera deliberada y se dirigió al oeste. La persona que se encontraba al mando del avión emitió un último mensaje al puesto de control del tráfico aéreo después de que parte del sistema de comunicación conocido como ACARS (Aircraft Communications Addressing and Reporting System) fue desactivado, lo que añade más certidumbre a la posibilidad de que la aeronave ha sido secuestrada.

La más reciente línea de investigación sugiere que la persona que envió el mensaje "De acuerdo, buenas noches" a los controladores aéreos con base en Kuala Lumpur justo antes de que el aparato desapareciese de su radar y desviase su trayectoria también era consciente de que dicho sistema había sido desconectado manualmente, según informó el diario británico The Guardian en su edición digital.

Expertos en mantenimiento de aeronaves han explicado que el sistema de comunicaciones del avión sólo se puede desactivar manualmente, un proceso complejo en lo técnico que requiere unos conocimientos avanzados y que exige la conmutación de una serie de controles en cadena de la cabina.

Las autoridades todavía no han revelado si la persona que lanzó el último mensaje a los controladores fue el capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, el copiloto Fariq Abdul Hamid, de 27, o incluso una tercera persona desconocida. Tampoco está claro si este tipo de mensajes son grabados por el puesto de control del tráfico aéreo ni si están disponibles para ser analizados por expertos que determinen la voz a la que pertenece. "No queremos saltar a conclusiones sobre la investigación (...) Es muy difícil para nosotros verificar si ha sido un secuestro o un acto terrorista", explicó el ministro malasio de Defensa y titular interino de Transportes, Hishamudin Husein.

Michael McCaul, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional en la Cámara de Representantes de EU, declaró este domingo que el avión podría haber sido secuestrado y escondido para su uso posterior como "misil de crucero". McCaul declaró al canal Fox News que estos momentos no está claro que la desaparición en circunstancias misteriosas del vuelo responda a un acto de terrorismo. Pero al mismo tiempo ha subrayado que EU está preocupado por la idea de que el avión haya podido aterrizar en alguna parte oculta para luego ser reutilizado como una poderosa arma de destrucción .

Según este funcionario, el aparato pudo tomar dos direcciones después de su desaparición: una en el norte, hacia Kazajistán, que los radares habrían detectado. "La otra posibilidad", ha añadido, "es que aterrizase en un país como Indonesia y pudiera ser usado posteriormente como misil de crucero, como hicieron los terroristas del 11 de septiembre". "Una cosa es segura: no fue un accidente. Ha sido deliberado, intencionado y la pregunta es quién está detrás", aseveró McCaul.

La policía malaya ha interrogado a amigos y familiares de Ahmad Shah, al tiempo que ha desmontado y vuelto a ensamblar en sede policial el simulador de vuelo que el capitán tenía en su casa de las afueras de Kuala Lumpur. Las fuerzas del orden también registraron el domicilio del copiloto Abdul Hamid, aunque no ha trascendido si ha sido confiscado algún material. Según Malaysia Airlines, el piloto y el copiloto no pidieron volar juntos, lo que reduce la probabilidad de que exista un plan coordinado entre ambos para secuestrar el aparato.

El dominical británico Mail on Sunday afirmó que Shah era un fanático político que apoyaba obsesivamente al líder de la oposición de Malasia, Anwar Ibrahim y podría haber secuestrado su propio avión como forma de protesta política, agregó el rotativo. Según la publicación, Shah respaldaba de manera "obsesiva" al líder de la oposición y, al parecer, asistió horas antes del vuelo al controvertido juicio en el que Ibrahim fue sentenciado a cinco años de cárcel. Los seguidores de Ibrahim afirman que el político es víctima de una campaña de desprestigio, añade el diario.

Fuentes policiales revelaron que Ahmad Shah era un activista político y temen que la decisión del tribunal le afectara profundamente, según el dominical, y agrega que expertos estadunidenses de la policía interna FBI no descartan que se trate de un "acto de piratería".  Sin embargo, tanto  Shah como el copiloto, Fariq Abdul Hamid, de 27 años, eran considerados hombres respetables y sociables por sus vecinos y compañeros de trabajo.

Zaharie llevaba más de 20 años volando y más de 18 mil horas en el aire, según informó la compañía. Era un fanático de la aeronáutica que en su canal de Youtube, donde enseñaba trabajos de bricolaje, se le puede ver subido supuestamente en su simulador de vuelo. En el foro de internet alemán, X-Sim.de, para aficionados a los simuladores, escribió en el año 2012 como lo había construido él mismo: "Hace como un mes terminé de ensamblar el FSX y el FS9 con seis pantallas", firmado Cap. Zaharie Ahmad Shah BOEING 777 MALAYSIA AIRLINES.

Zaharie, padre de tres hijos, llevaba trabajando más de 20 años para Malasya Airlines, que lo describió como un piloto "muy experimentado" que incluso contaba con el certificado para decidir si un piloto estaba preparado o no para volar. Nacido en el estado norteño de Penang, era un trabajador habilidoso con las manos y un orgulloso cocinero en casa. Como parte de lo que calificaba de "servicio comunitario", había cargado varios videos en YouTube incluso cómo mejorar la eficiencia de los acondicionadores de aire para bajar la cuenta de electricidad y cómo reparar una hielera en la refrigeradora.

Fariq Abdul Hamid también era muy respetado hasta que esta semana dos jóvenes sudafricanas mostraron imágenes y aseguraron que Fariq, junto a otro piloto, les había invitado a la cabina durante un vuelo, en el que fumaron y flirtearon. Fariq, hijo de un funcionario civil de alto rango en el estado de Selangor, se incorporó a Malaysia Airlines en 2007. Con 2,763 horas de vuelo, solo recientemente había empezado a copilotear el moderno Boeing 777.

Aunque se conoce muy poco sobre su vida, el imán de una mezquita cerca de la casa de Fariq en un barrio de clase media de Kuala Lumpur le describió como "buen muchacho, buen musulmán, humilde y tranquilo". Mientras, los familiares de los pasajeros del avión desaparecido siguen su angustiosa espera. ¿Cuándo se revelará el misterio del vuelo MH370?.