Personaje de la semana: Vladimir Putin, presidente de Rusia

Las aspiraciones independentistas de la provincia ucraniana de Crimea, de mayoría rusófona, apoyadas por el mandatario ruso, le sitúan en el centro de la última crisis de Rusia con Occidente.
Vladimir Putin, presidente ruso, asiste a una competición en los Juegos Paralímpicos en Sochi
Vladimir Putin, presidente ruso, asiste a una competición en los Juegos Paralímpicos en Sochi (EFE)

Moscú

La crisis en Ucrania ha devuelto a un primerísimo de la actualidad durante la pasada semana al presidente de Rusia, Vladimir Putin. El senador republicano John McCain recordó su pasado en el KGB soviético, la ex secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, le comparó con Hitler y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el mismo que había bromeado sobre su condición de “tipo duro”, mantuvo una larga conversación telefónica con él.

Putin aseguró que no quiere una nueva “guerra fría”, pero las demandas secesionistas de la población rusa, mayoritaria, en la península de Crimea, son apoyadas sin disimulo por el presidente ruso. El territorio, un regalo de Nikita Kruschev a Rusia en 1954, es de mayoría rusa y ya han surgido unas “Autodefensas de Crimea” para defender en la calle sus aspiraciones.

Putin defendió este domingo el derecho de la región separatista ucraniana de Crimea a unirse a Rusia al mismo tiempo que afirmó buscar una "solución diplomática" a la crisis ucraniana, que generó nuevas manifestaciones y choques.

Putin, en conversaciones telefónicas con la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico David Cameron, afirmó que las autoridades prorrusas de Crimea, una república autónoma de Ucrania, son "legítimas" y sus decisiones respetan el derecho internacional. La Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama y el primer ministro ucraniano Arseni Yatseniuk se reunirán el miércoles en Washington para intentar "una solución pacífica" a la crisis en Crimea.

Todo indica que el protagonismo de Putin va a continuar esta semana y las próximas. Recientemente nominado para el Premio Nobel de la Paz con 277 nombres más, Vladímir Vladímirovich Putin nació en la entonces soviética Leningrado, hoy San Petersburgo, el  7 de octubre de 1952. Abogado y político, ya había ejercido anteriormente por dos mandatos consecutivos (2000-2004 y 2004-2008) la presidencia de Rusia, lo que lo convierte en el estadista que más tiempo ha estado en ese cargo desde la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Putin encabezó el gobierno de su país bajo Borís Yeltsin y Dmitri Medvédev, así como Rusia Unida, partido del cual, sin embargo, no es miembro. También es, desde el 27 de mayo de 2008, presidente del Consejo de Ministros de la Unión de Rusia y Bielorrusia. Nacido en una familia humilde, Putin se graduó con honores de la carrera de Derecho en la Universidad Estatal de Leningrado, tras lo cual ingresó en el servicio de espionaje del KGB y fue destinado como agente en Dresde (Alemania Oriental).

Después de la caída del Muro de Berlín, regresó a Leningrado, donde fue ayudante del rector de su alma máter, pasando, en 1990, a convertirse en asesor de Anatoly Sobchak, entonces presidente de la Diputación de Leningrado. Luego del triunfo de este en las elecciones para la alcaldía, pasó a ser jefe del Comité de Relaciones Exteriores del ayuntamiento y vicealcalde. En 1996, después de la derrota de Sobchak en los comicios de turno, Putin se trasladó a Moscú con un puesto en la administración del presidente Borís Yeltsin.

Putin tuvo un fulgurante ascenso como funcionario: en 1998 fue nombrado director del Servicio Federal de Seguridad (sucesor del KGB), puesto que a partir de marzo del año siguiente simultanea con el de secretario del Consejo de Seguridad Nacional. En agosto encabezó el Gobierno e impulsó la segunda guerra chechena, lo que lo convirtió en uno de los políticos más populares de Rusia. Cuando Yeltsin anunció su dimisión el 31 de diciembre de 1999, Putin, de acuerdo con la Constitución rusa, se convirtió en presidente interino.

Putin ganó las elecciones presidenciales del 26 de marzo de 2000 y fue reelegido en 2004. Durante su gestión hubo altos índices de crecimiento económico, con un incremento del 72% en el PIB y una sustancial disminución de la pobreza. El gobierno gozó de amplio apoyo popular y fue reelegido con 71.31% de los votos. En 2008, al no poder presentarse a un tercer mandato por no permitirlo la Constitución, Putin impuso la candidatura del entonces viceprimer ministro Dmitri Medvédev en las presidenciales de 2008, que este ganó. Putin se convirtió entonces en primer ministro.

El gobierno de Putin fue entonces ampliamente aceptado por los ciudadanos rusos, aunque ha sido criticado por diferentes medios por supuestas violaciones de Derechos Humanos que hubo en Rusia durante sus dos primeros mandatos, las reformas políticas que habrían significado un retroceso en las conquistas democráticas rusas, como el fin de las elecciones por voto universal y directo de los presidentes de las repúblicas de la Federación Rusa.

Fueron polímicas también sus declaraciones en ciertos acontecimientos como el hundimiento del submarino Kursk el 12 de agosto del 2000 , la tragedia en el Teatro Dubrovka por terroristas islámicos chechenos , la masacre de la escuela de Beslán y el asesinato de la periodista Ana Politkóvskaya. Se le ha acusado de utilizar selectivamente la justicia para disuadir adversarios, como en el caso del magnate petrolero Mijaíl Jodorkovski, y de haber impuesto el control sobre la televisión, cuyos principales canales volvieron a manos del Estado o de empresas cercanas controladas por este.

En los comicios de marzo de 2012 fue elegido nuevamente presidente (63.60% de los votos), aunque hubo acusaciones de fraude por parte de la oposición. Putin fue elegido Personaje del Año 2007 por la prestigiosa revista Time, debido a su fuerte liderazgo al asumir un país en medio del caos y llevarlo a la estabilidad.

Putin es un dirigente ruso poco convencional. Llegó al poder relativamente joven, al contrario que su predecesor, Boris Yeltsin, es abstemio, y es un gran deportista: practica la lucha rusa (sambo) y el judo (arte marcial y deporte de combate japonés) desde los once años, juega al tenis, practica esquí. Son comunes sus excursiones a lugares diversos de la geografía rusa, desde la nevada Siberia al lago Baikal. Además, domina el alemán y el inglés. Divorciado de una ex profesora escolar de alemán, Liudmila Shkrebneva, a la que conoció cuando estudiaba filología española y con la que tuvo dos hijas, María y Yekaterina.

Enfrentado en la ONU a Occidente por su apoyo al régimen sirio de Bashar al Asad, la crisis de Crimea en Ucrania abre un nuevo frente que puede resultar decisivo para el porvenir de su presidencia, cada vez más contestada por los opositores, desde el magnate Jodorkovski a las jóvenes componentes del grupo Pussy Riot o el ex campeón de ajedrez, Gary Kasparov.