Personaje de la semana: Serguei Axiónov, primer ministro de Crimea

Apodado "El Duende", el primer ministro de Crimea hizo fortuna tras el desmembramiento de la URSS con negocios en los sectores inmobiliario y alimentario, su oscuro pasado le hace un hombre ...
Serguéi Axiónov, primer ministro de Crimea y hombre de negocios de oscuro pasado
Serguéi Axiónov, primer ministro de Crimea y hombre de negocios de oscuro pasado (Archivo)

Kiev

La crisis de Ucrania, a raíz de la anexión de Crimea por Rusia, ha dominado la política internacional esta semana y lo seguirá haciendo en las próximas. No en vano la gira que el presidente de EU, Barack Obama, va a realizar esta semana por Europa tiene como punto fundamental lograr la unidad de acción de su país y sus aliados ante Rusia. Entre los primeros sancionados por la Unión Europea por vulnerar la soberanía de Ucrania se encuentra por méritos propios Serguei Axiónov, el primer ministro de Crimea y considerado un peón fiel del Kremlin en los acontecimientos que tienen lugar en esta zona.

En una "Llamada al pueblo ucraniano" publicada en Facebook, Axiónov instó a los ucranianos a reflexionar sobre el camino emprendido por Crimea, que "tras la incorporación a nuestra gran patria, Rusia, ya no se arriesga a probar los 'encantos' de la famosa 'opción europea'". El primer ministro crimeo advirtió que la firma de los capítulos económicos del acuerdo de asociación con la Unión Europea comportaría graves consecuencias en el nivel de vida de los ucranianos.

"No tengo el derecho de pedirles que se separen de Ucrania", indicó Axiónov. "Pero os instaría a defender vuestro derecho a una vida digna [...] Os llamo a oponeros a la elección hecha sin contar con vosotros por un puñado de aventureros políticos financiados por los oligarcas", añadió. El primer ministro crimeo estimó que la defensa de los derechos e intereses de Ucrania pasa "por una estrecha alianza política, económica y cultural con Rusia".

Estas declaraciones podrían obtener respuesta en el este de Ucrania, donde unas cuatro mil personas se manifestaron el sábado en Donetsk con banderas rusas para pedir la vuelta del presidente prorruso destituido, Viktor Yanukovich.

Axiónov, apodado "El Duende", primer ministro prorruso de la república autónoma de Crimea, es un empresario de pasado oscuro, aunque niega haber formado parte de una banda criminal en los caóticos años que siguieron al desmembramiento de la Unión Soviética en 1991, durante los cuales hizo fortuna con negocios en los sectores inmobiliario y alimentario. Y que fue propulsado al primer plano político cuando el Parlamento de Crimea, ocupado por fuerzas prorrusas, lo nombró primer ministro el mes pasado.

Axionov había intentado una incursión en la política en 2010, al frente del partido Unidad Rusa, pero obtuvo un magro 4% de los votos (y tres de los cien escaños del Parlamento) en las elecciones regionales. Este hombre de aspecto atlético, con nariz de boxeador y siempre rodeado de guardaespaldas de aspecto patibulario, reveló sin embargo sus dotes oratorias como líder de la campaña del referéndum de adhesión a Rusia.

"Superaremos la adversidad y todos los obstáculos y restauraremos la justicia histórica", proclamó Axiónov en un mitin ante diez mil personas en Simferopol, la capital de la península de dos millones de habitantes, en su mayoría de origen y habla rusos. "¡Junto a Rusia construiremos nuestro futuro!", agregó, arengando a la multitud que le respondía al grito de "¡Hurra! ¡Hurra!". La rebelión de Crimea se desencadenó en respuesta a la destitución el 22 de febrero por el Parlamento ucraniano del presidente prorruso Viktor Yanukovich, reemplazado por dirigentes prooccidentales, tras tres meses de protestas que dejaron más de 80 muertos en Kiev.

La península de Crimea fue cedida por Rusia a Ucrania en 1954, cuando los dos países formaban parte de la Unión Soviética. Siguió bajo soberanía de Kiev tras la independencia de Ucrania en 1991, aunque Rusia conservó en el puerto crimeo de Sebastopol la base de su flota del Mar Negro. Axiónov dio un paso suplementario en su desafío a las nuevas autoridades de Kiev, al preconizar la organización de otros referendos en otras regiones de Ucrania con importantes núcleos de población de origen ruso.

Nacido en 1972 en Moldavia, una república que también pertenecía por entonces a la Unión Soviética, Axiónov estudió en una academia con base en Simferópol, dedicada a formar instructores políticos del partido comunista para los batallones de construcción militar. Cuando la URSS se desintegró en 1991 era aún estudiante. Tras concluir sus estudios como externo en 1993, colgó el diploma y se dedicó a los negocios.

Axiónov hizo negocios en los sectores inmobiliario y de la alimentación cuando el capitalismo empezaba a reemplazar de manera caótica al socialismo vigente durante siete décadas. Según Gennadiy Moskal, un veterano diputado ucraniano, "es evidente" que la investidura de Axiónov como primer ministro de Crimea apuntaba de entrada a una separación "como la de Transnistria o Kosovo", que se independizó de Serbia con el apoyo occidental.

Según el diputado, el padre de Axiónov es el líder de la comunidad rusa de Transnistria, un territorio separatista no reconocido de Moldavia que tiene el apoyo de Moscú. En 2010, Axiónov denunció por difamación a Myjailo Bajarev, un político ucraniano que le había acusado de formar parte de una banda criminal en Simferopol llamada Salem, según el centro de investigaciones periodísticas. Pero el ahora primer ministro crimeo terminó perdiendo el juicio.

Este inusual dirigente, que suele aparecer en público con un chaleco antibalas, dirige la federación local de lucha grecorromana. Axiónov, elegido por Putin para guiar a Crimea en su retorno a la madre Rusia, es al mismo tiempo un personaje de acción y al mismo tiempo, manejable por su pasado oscuro, como se dice en Rusia “en el anzuelo” para definir su dependencia. Durante los meses en los que el “maidán” de Kiev (las protestas sociales contra el presidente Víctor Yanukóvich) se extendían y calaban en Ucrania, Axiónov percibió peligro para los rusos de Crimea y comenzó a reforzar sus filas.

Con su propio dinero compró escudos y chalecos y se dotó de un pequeño ejército de voluntarios, según cuenta Aleksandr Formanchuk, que preside un consejo de expertos adjunto al consejo de ministros. “[Axiónov] dijo que iba a formar unidades de autodefensa en Crimea y compró equipo para 750 personas inicialmente, aunque el 26 de febrero ya tenía tres mil inscritas y el número de voluntarios aumentó luego hasta siete mil”, señala.

Antes de que Yanukóvich huyera y dejara así descabezado al Partido de las Regiones (PR), Axiónov era un político marginal que, al frente de Ruskoe Edinstvo (Unidad Rusa), había conseguido un 3% en las elecciones y tenía tres diputados en el Parlamento de Crimea, formado por 100 escaños y dominado por el PR. Al desaparecer Yanukóvich durante el fin de semana del 22 al 23 de febrero, Axiónov se convirtió en pocos días en el líder de los sectores prorrusos.

Axiónov tuvo aparentemente un papel secundario en el ámbito de influencia de una de las muchas familias que se enfrentaban por el control de los restaurantes, clubs nocturnos, hoteles, propiedades inmobiliarias y establecimientos comerciales de Crimea. Un empresario que lo conoció con ocasión de un contencioso entre grupos rivales cuenta que le sorprendió el “estilo directo” y el “sentido de la justicia” del actual primer ministro.