Personaje de la Semana: Garri Kaspárov, ajedrecista y político ruso

El ex campeón mundial de ajedrez visitó México esta semana, para impulsar el deporte-ciencia, su fundación, así como sus aspiraciones a presidir la FIDE.
Gari Kaspárov juega una simultánea con niños estudiantes el pasado 2 de abril en Ciudad de México
Gari Kaspárov juega una simultánea con niños estudiantes el pasado 2 de abril en Ciudad de México (EFE)

Ciudad de México

La semana pasada estuvo en México Garri Kaspárov (Bakú, Unión Soviética, hoy Azerbaiyán, 1963), que presentó su fundación, con la que promueve la enseñanza del deporte-ciencia en las escuelas. Político opositor a Putin, no se olvidó de pedir una respuesta internacional contundente para detener las según él aspiraciones anexionistas del presidente ruso en Crimea y otros territorios.

El Gran Maestro ruso ofreció la conferencia "Ajedrez, Pedagogía y Educación" al ser recibido por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Mancera, cuyo gobierno busca un convenio con la fundación de Kaspárov. Kaspárov dijo que escogió México para desarrollar su proyecto como puerta de entrada a Latinoamérica tal y como Nueva York, Bruselas, Johannesburgo y Singapur, son los puentes hacia Estados Unidos, Europa, África y Asia, respectivamente.

"Tenemos el deseo de compartir y llevar a cabo tareas pedagógicas con el ajedrez y desde ahora queremos decirle a Garri que la Ciudad de México está lista para que firmemos un convenio, para que logremos los objetivos que están probados respecto de las matemáticas", declaró Mancera. El objetivo del acuerdo con Kaspárov, de 50 años, será promover el llamado deporte-ciencia en las escuelas de educación primaria. Kaspárov fue líder de la clasificación mundial de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE conocida por su acrónimo en francés) desde 1986 hasta su retirada en 2005.

Ganador en once ocasiones del Óscar del Ajedrez, explicó que su institución le permitirá concluir la red global para promover la educación de este deporte-ciencia: "México se unirá a Nueva York, Bruselas, Johannesburgo y Singapur. Tuve la oportunidad de reunirme con el secretario de Educación de este país el año pasado para hablar de la promoción del ajedrez en las escuelas; como en anteriores ocasiones, mostró un gran interés por el tema".

Retirado el 10 de marzo de 2005, explicó que su visita también se debe a su intención de interactuar con la Federación Mexicana de Ajedrez, con el objetivo de obtener su apoyo de cara a su postulación para dirigir a la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE): "Considero que con su apoyo puedo mejorar e incrementar el desarrollo de esta disciplina".

Galardonado con el premio UN Watch, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), por su lucha pacífica al respeto de las garantías individuales en su país, Kaspárov mencionó que para explicar si el ajedrez es un deporte primero se debe definir el concepto: "La principal definición de cualquier deporte son las situaciones iguales ante toda condición a lo largo del juego. En cuanto al componente físico estamos entrando a un territorio sutil y resbaladizo. La definición no puede ser ambigua. Por muchos años, las personas han visto al ajedrez como la forma más agresiva de un deporte intelectual. La gente, antes de ver lo que implica el juego, quiere saber quien va a ser campeón".

Creador en 1986 de la Asociación de Grandes Maestros, puntualizó que tener ajedrez en las escuelas primarias, con niños entre los seis y los nueve años de edad, mejora el desempeño en su educación: "Está científicamente comprobado que, más allá de cualquier duda, si se lleva el ajedrez a las aulas, los niños, especialmente de primaria, reflejan un mejor rendimiento escolar", dijo Kaspárov.

"Puedo mostrar toneladas de documentos que demuestran, a través de diferentes estudios, lo que acabo de decir. Los resultados que han dado distintas investigaciones son que el ajedrez ha permitido una gran mejoría en el rendimiento de los alumnos que se encuentran en escuelas en áreas económicamente deprimidas".

Opositor desde hace varios años al presidente ruso Vladimir Putin, el escritor y político dijo que uno de sus propósitos como presidente de la FIDE, si logra serlo, es justamente crear una estrategia integral para vincular el ajedrez en los programas educativos: "Hay tres factores claves en mi programa para dirigir la FIDE: educación, tecnología y redes sociales. Trataré de restaurar la noble imagen de esta disciplina. Espero que mis argumentos se escuchen fuerte y claro".

El intelectual puntualizó que la habilidad de un jugador de ajedrez es la enorme presión a la que está sometido: "La verdad esto siempre me ha asistido en mi vida política, para ver las consecuencias de mis actos del otro lado del tablero. Todos tus movimientos en el ajedrez están conectados y si no haces movimientos como parte de un plan, estás destinado a perder".

Garri Kaspárov mencionó que la principal tarea de la comunidad internacional contra el presidente de Rusia debe ser la de obligar a Vladimir Putin a jugar ajedrez, porque en esta disciplina hay reglas, y como parece ser que él no quiere actuar de acuerdo con ellas, se lo debe orillar al juego: "De hecho, siempre he comparado el juego de Putin con el póquer, porque él es muy bueno en incrementar la apuesta. Aunque tuviese una mano muy débil, es bueno en el bloff. Además ha utilizado la debilidad de la oposición, teniendo una muy buena mano", dijo el ajedrecista.

La regla para actuar contra este tipo de personas resulta muy simple: "Mientras más pronto los detengas, menor será el precio que tendrás que pagar, porque para Putin no hay un final del juego en Crimea o en el este de Ucrania. Él ha sido muy claro, en cada uno de sus discursos, en que no tiene problemas con ingresar a cualquier territorio, donde considere que las minorías que hablan ruso se encuentran en peligro. Y esto, en otro contexto, es lo que detonó la Segunda Guerra Mundial. Esto exactamente fue la creencia de Adolfo Hitler".

Integrante del Frente de Unión Civil y del partido La otra Rusia, para Kaspárov, la respuesta de la comunidad internacional para detener a Putin ante lo que está sucediendo en Crimea, deberá ser lo suficientemente contundente: "No hablo de enviar soldados o algún tipo de asistencia militar, somos muy afortunados actualmente, porque la economía puede jugar un papel destacado en esta materia. Hay un paso en la dirección correcta al determinar sanciones económicas al entorno de Putin. Debemos olvidarnos de él. Es una causa perdida. Ya quemó todas sus naves. Él avanzará tanto como se lo permitamos. Pero hay muchas personas que lo rodean que son importantes en el proceso de toma de decisiones, y quienes no están dispuestos a ir tan lejos. Enviarles un claro mensaje de que habrá graves consecuencias para todos, nos permitirá resolver este problema sin mayores consecuencias".

El ajedrecista fue monarca mundial entre 1985 y 2000 y el primero con un Elo de más de 2,850 puntos, cifra solo superada por el noruego Magnus Carlsen (2,870), actual número uno del mundo. Kasparov fue el campeón mundial de ajedrez más joven en la historia con apenas 22 años, y es recordado a nivel mundial por ostentar el número uno de la clasificación del orbe por más de dos décadas, además de haberse enfrentado a una computadora, la Deep Blue, a la cual le ganó en 1995 y en la revancha fue la máquina quien venció un año después aunque los dueños del procesador se negaron a darle revancha al ajedrecista.

Mantuvo el título mundial oficial de la FIDE hasta 1993, cuando una disputa con la Federación lo llevó a crear una organización rival, la Professional Chess Association. Continuó manteniendo el Campeonato del Mundo de Ajedrez Clásico, hasta su derrota frente a Vladímir Krámnik en 2000. El 28 de septiembre de 2007, Kaspárov entró en la carrera presidencial de Rusia, recibiendo 379 de 498 en un congreso celebrado en Moscú por La Otra Rusia. Aunque finalmente su partido no concurrió a las elecciones de marzo de 2008, debido, según el propio Kaspárov, a la imposibilidad de conseguir un local donde reunir a su partido, requisito indispensable según la ley electoral rusa. El apoyo político a Kaspárov es considerado bajo en Rusia.