Personaje de la Semana: Chuck Hagel, ex jefe del Pentágono

Este republicano moderado, que dimitió este lunes como jefe del Pentágono, es un veterano de la guerra de Vietnam que no encajó en el gobierno de Barack Obama.
Chuck Hagel (d), junto al presidente Obama (i), al anunciarse este lunes en la Casa Blanca su renuncia al frente del Pentágono
Chuck Hagel (d), junto al presidente Obama (i), al anunciarse este lunes en la Casa Blanca su renuncia al frente del Pentágono (AFP)

Washington

El ex senador republicano Chuck Hagel, que dimitió este lunes como jefe del Pentágono, es un veterano de la guerra de Vietnam que entró en un Gobierno demócrata para orquestar la salida de las tropas de EU en Afganistán, pero la situación internacional se complicó y su respuesta no convenció en Washington.

Hagel, único republicano en el equipo de seguridad nacional del presidente Barack Obama, tomó las riendas del Pentágono en febrero de 2013, después de un polémico proceso de confirmación en el que fue muy cuestionado por sus antiguos compañeros de partido.

Con experiencia en el campo de batalla y en el ruedo político, el dimisionario accedió al cargo de secretario de Defensa con retos como Oriente Medio, el desafío nuclear iraní y la salida de Afganistán, todo ello con un ajustado presupuesto, pero la crisis con Rusia por el conflicto en Ucrania y el ascenso del grupo yihadista Estado Islámico (EI) pusieron a prueba su liderazgo.

Pese a su amistad con el presidente, Hagel ha tenido problemas para calar en el círculo de la red de asesores cercanos de Obama. Según el diario The New York Times, algunos funcionarios le definen como una persona callada durante las reuniones del gabinete, mientras que sus defensores aseguran que esperaba a estar a solas con el mandatario para compartir sus opiniones y evitar filtraciones.

Obama recordó hoy, en su comparecencia para anunciar la dimisión de Hagel, a quien se refirió como "un gran amigo" en quien confía, que cuando asumió el cargo de secretario de Defensa le prometió que le daría su "consejo sincero", algo que ha cumplido, afirmó.

No obstante, Hagel, de 68 años y una persona reflexiva y seria de voz pausada, no ha conseguido alcanzar la presencia pública de sus predecesores, Leon Panetta y Robert Gates, y ha tenido dificultades para articular una agenda con crisis como el ébola, Ucrania y el ascenso del Estado Islámico, así como para comunicar la estrategia.

Hagel provocó la ira de la Casa Blanca en agosto pasado, cuando dijo que el EI era una "amenaza inminente". Recientemente, también incomodó con un documento interno dirigido a la consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, en el que criticaba la estrategia de EU en Siria por no ser del todo clara sobre el presidente sirio, Bashar al Asad.

Antes de ocupar su cargo, fue presidente del Atlantic Council, un centro de estudios especializado en seguridad y defensa, y copresidente del Comité Asesor de Inteligencia del presidente Obama, con quien forjó una amistad durante sus años en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

Veterano de la guerra de Vietnam, donde luchó junto con su hermano menor Tom y fue herido en dos ocasiones, por lo que fue condecorado, pasará a la historia como el primer soldado raso en llegar al puesto de secretario de Defensa.

"Si alguna vez salgo de aquí y estoy alguna vez en una posición de influencia política, haré todo lo que pueda para evitar una guerra inútil y sin sentido", contó lo que pensó cuando salvó a su hermano, también herido.

Definido en su biografía autorizada como "realista contundente" más que como pacifista, Hagel fue un gran crítico de George W. Bush durante su presidencia y de la guerra de Irak, que en un principio aprobó, pero que posteriormente consideró "la metedura de pata más peligrosa en la política exterior de este país desde Vietnam".

Senador por Nebraska entre 1996 y 2008, dejó la política para ser profesor en la Universidad de Georgetown. "Como senador, fue una voz independiente en el Senado y un líder en la lucha para mejorar nuestra política hacia Irak", señaló el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien destacó que "trabajó arduamente" para que los veteranos "contaran con los recursos que necesitan".

El funcionario, que trabajó como congresista en medidas para frenar la proliferación nuclear, votó en contra de sancionar a Irán y de incluir a la Guardia Revolucionaria iraní en la lista de organizaciones terroristas, aunque en su audiencia de confirmación precisó que era un momento "diferente".

También fue duramente criticado por las declaraciones que hizo en 2006 sobre la situación en Oriente Medio, en las que dijo que no se sentía intimidado por el "lobby judío", en referencia al grupo de presión Comité Estadounidense de Asuntos Públicos de Israel (AIPAC).

Posteriormente, se arrepintió de esas palabras y aseguró que debería haber dicho "lobby proisraelí". Otros comentarios en el pasado le han costado algún disgusto político, como cuando en 1998 consideró que un diplomático abiertamente homosexual no podría representar con eficacia al país, algo de lo que más tarde se retractó.

Nacido en North Platte (Nebraska) en 1946, es el mayor de cuatro hermanos, de una humilde familia con ascendencia alemana y polaca. Estudió en el Instituto Brown de Radio y Televisión en 1966, se enroló en las Fuerzas Armadas para servir en Vietnam, entre 1967 y 1968, y después retomó sus estudios en la Universidad de Nebraska.

En 1971, Hagel entró a formar parte de la oficina del congresista republicano de Nebraska John McCollister, donde trabajó hasta 1977. Posteriormente, ejerció de "lobbista" para la compañía de neumáticos Firestone y, en 1980, participó en la campaña presidencial de Ronald Reagan.

Con Reagan ya como presidente, fue nombrado subdirector de la Administración para Asuntos de los Veteranos, desde donde defendió los programas para los veteranos y rechazó recortes a estos planes.

Antes de ser senador, trabajó en el sector privado y, en los años ochenta, cofundó Vanguard Cellular Systems, Inc., una exitosa compañía de telefonía móvil con la que hizo fortuna.

Casado y con dos hijos, es autor del libro America: Our Next Chapter (2008), un análisis de la situación de Estados Unidos y los retos a los que se enfrenta en el siglo XXI, y ha recibido varios premios y doctorados "honoris causa".