Personaje de la semana: Gerry Adams, líder político norirlandés

El histórico militante nacionalista del Sinn Fein está siendo interrogado por el asesinato del Ejército Republicano Irlandés (ERI, IRA por sus siglas en inglés) en 1972 de una viuda madre de diez ...
El presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, ante el parlamento irlandés, el Dail, en Dublín, el 7 de diciembre de 2010
El presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, ante el parlamento irlandés, el Dail, en Dublín, el 7 de diciembre de 2010 (AFP)

Antrim

La policía norirlandesa interroga a Gerry Adams, histórico líder del Sinn Fein y personaje clave en las negociaciones de paz de Ulster, en relación con el asesinato en 1972 por el IRA de una viuda madre de diez hijos. El líder nacionalista irlandés, quien siempre negó estar involucrado en este homicidio, fue detenido el miércoles por la policía en el marco de la investigación sobre la muerte de Jean McConville, secuestrada y asesinada por el Ejército Republicano Irlandés (ERI, IRA por sus siglas en inglés), que la acusaba de ser informadora del ejército británico.

"El mes pasado, Gerry Adams indicó que estaba disponible para reunirse con la policía norirlandesa sobre el caso Jean McConville. Ese encuentro tuvo lugar esta noche", afirmó en la noche del miércoles el partido político de Adams, el Sinn Fein, que fuera el ala política del IRA. Para Mary Lou McDonald, dirigente del Sinn Fein, el arresto de Adams tiene "motivos políticos", tres semanas antes de elecciones locales y europeas.

McConville tenía 37 años cuando fue secuestrada poco antes de la Navidad de 1972 por doce hombres del IRA. Acusada de ser una informante del ejército británico, fue ejecutada. Sus restos fueron descubiertos más de 30 años después de su desaparición, en agosto de 2003, en la playa de Carlingford (Irlanda). En realidad la víctima, que era protestante, socorrió a un soldado británico herido en un atentado del IRA, en un barrio que era bastión de la organización clandestina irlandesa.

El IRA rehusó aceptar la responsabilidad del asesinato hasta 1999. Adams siempre ha negado estar involucrado con ese asesinato. "Creo que el asesinato de Jean McConville y el entierro secreto de su cuerpo fueron un error y una grave injusticia para ella y su familia" escribió Adams en un comunicado de su partido publicado al conocerse la noticia de su arresto. "Si bien nunca me disocié del IRA y nunca lo haré, soy inocente de toda responsabilidad en el secuestro, el asesinato o el entierro de McConville", afirmó.

Una ex militante del IRA, Dolours Price, había acusado a Adams de haber ordenado ese asesinato, algo que el histórico líder del nacionalismo republicano siempre rechazó. Ulster entró en un periodo de paz en 1998 con unos acuerdos entre la mayoría católica y la minoría protestante que han sido en general respetados, tras décadas de sangrienta violencia.

Los representantes políticos en Londres, Belfast y Dublín, que procuran consolidar los acuerdos de paz, no han realizado por el momento ningún comentario sobre el arresto e interrogatorio de Adams. "El tema depende totalmente de la policía", declaró un portavoz del primer ministro británico David Cameron. El silencio oficial evidencia el deseo de no complicar el lento proceso de reconciliación en la provincia británica, donde algunos católicos siguen bregando por unir Ulster a la República de Irlanda y algunos protestantes siguen decididos a mantener a la provincia en el seno de la Corona británica.

En una prueba más del intento de superar las divisiones, la reina Isabel invitó el mes pasado a Martin McGuinness, un ex comandante del IRA que hoy es vice primer ministro de Ulster, a un banquete que organizó en el castillo de Windsor, con motivo de la primera e histórica visita de un presidente irlandés al Reino Unido. Al igual que Gerry Adams, McGuinness suele ser acusado de tener "las manos sucias".

El ministro principal norirlandés, Peter Robinson, instó hoy a uno de los hijos de Jean McConville a revelar en nombre de los pistoleros que acabaron con su vida. Michael McConville, quien tenía once años cuando el ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA) se llevó del domicilio familiar a su madre para ejecutarla, afirmó hoy que, aunque conoce la identidad de los asesinos, no puede divulgarla porque le matarían.

Según McConville, la intimidación ahora es ejercida por escisiones del IRA, opuestas al proceso de paz, que le dispararían a él y a "mi familia" si denunciarse a los que asesinaron a su madre, pues le considerarían un "chivato" o un "informante". Robinson, líder del mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP), opinó hoy que el testigo podría reunirse con el Sinn Féin, antiguo brazo político del IRA, para pasar dicha información y después el partido podría "cumplir con sus obligaciones cívicas" acudiendo a la Policía norirlandesa (PSNI).

"Hemos oído al Sinn Féin decir a menudo que lo que le pasó a la señora McConville fue terrible. Aquí tienen una oportunidad. Que se reúna con Michael McConville y que les diga los nombres de los implicados", dijo el jefe del Ejecutivo de Belfast de poder compartido entre protestantes y católicos. Después de pasar la noche en una comisaría de Antrim, al norte de la provincia británica, Gerry Adams seguía este jueves siendo interrogado por la PSNI en relación con ese asesinato.

McConville fue una de las 17 personas -16 hombres y una mujer- que el IRA secuestró, asesinó y enterró en lugares secretos por colaborar supuestamente con las fuerzas del orden durante el conflicto norirlandés. "Estamos contentos de ver que las cosas se mueven (...). Yo y el resto de mis hermanos y hermanas estamos satisfechos de ver que el PSNI está haciendo su trabajo. Nunca pensamos que esto pudiera ocurrir (el arresto de Adams) pero estamos bastante contentos", declaró hoy Michael McConville.

No obstante, también lamentó que nadie de la familia pueda hablar al respecto por miedo a las represalias de los disidentes del IRA. "Sé los nombres de esa gente, nunca se lo he dicho a nadie. Es terrible, desde mi punto de vista mío y de mi familia, que conozcamos a esa gente y que no podamos llevarlos ante la Justicia", dijo McConville, quien también fue secuestrado por el IRA una semana después que su madre para ser intimidado. "Me pusieron una pistola en la cabeza -recordó- y me dijeron que me iban a disparar. Me dispararon con una pistola de fogueo y me clavaron una navaja en el cuello".

Pero, ¿quién es Gerry Adams?. Presidente del Sinn Féin, Adams es el rostro más conocido del proceso de paz norirlandés y una figura que aún genera rencor entre los unionistas. Admirado por sus seguidores republicanos, Adams es una figura enigmática, pero trascendental, cuya influencia y natural carisma ayudaron a conseguir la firma del histórico acuerdo del Viernes Santo, rubricado en Belfast el 10 de abril de 1998 después de unas maratonianas negociaciones políticas.

Nacido en Belfast el 6 de octubre de 1952 en el seno de una familia vinculada al ahora inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), Adams se perfilaba en su juventud como activista político. Como muchos de sus correligionarios durante años difíciles del conflicto en la década de los 70, Adams fue "internado" por las autoridades británicas sin derecho a juicio en 1972. Ese año, cuando tenía tan solo 24 años, las autoridades británicas ya le consideraban importante, por lo que decidieron liberarle y permitirle que acompañase a una delegación negociadora del IRA con las autoridades de Londres.

Después del fracaso de esas conversaciones, las fuerzas de seguridad de la provincia aseguran que inició una carrera meteórica que le llevó a ocupar puestos de responsabilidad en el IRA, entre ellos la jefatura suprema del Consejo Militar. Aunque Adams todavía lo niega, en periodos clave del conflicto ha hablado con autoridad de las intenciones de la banda terrorista. Durante las famosas huelgas de hambre de principios de los años 80, como la de Bobby Sands, que murió en prisión, Gerry Adams reconoció también la valía de las urnas para la causa.

Así, en 1983, Adams consiguió un escaño en el Parlamento de Westminster, pero nunca llegó a ocuparlo porque eso suponía prestar juramento de lealtad a la corona británica, algo totalmente inaceptable para la causa republicana. Pero su victoria parlamentaria supuso un gran impulso para la estrategia del movimiento republicano de aquella época, pues era partidario de la combinación de "urnas y armas".

Su gran relevancia le convirtió en el blanco más deseado por los paramilitares protestantes y, en 1984, sobrevivió a un atentado perpetrado por la Asociación para la Defensa del Ulster (UDA), la banda unionista (a favor de la unión con el Reino Unido) más numerosa de la provincia, en el centro de Belfast. Su éxito electoral no sólo enervaba a los protestantes, sino que los gobiernos de Londres -el de Margaret Thatcher- y Dublín veían también con cierta preocupación su constante ascenso.

Los dos Ejecutivos elaboraron en 1985 el llamado "Acuerdo Anglo-Irlandés", destinado a reforzar la figura del nacionalista moderado John Hume, líder del Partido Socialdemócrata Laborista (SDLP) y figura clave del proceso de paz. Ante el fracaso de ese acuerdo, el propio Hume decidió en 1988 celebrar unas conversaciones secretas con Adams.

El llamado "proceso Hume-Adams" facilitó el primer alto el fuego del IRA de 1994, roto en febrero de 1996, aunque la organización declaró otro definitivo en julio de 1997, dos meses después de la llegada al poder del entonces primer ministro laborista Tony Blair. La tregua ayudó a crear un ambiente de relativa paz en Irlanda del Norte, lo que permitió la firma del acuerdo del Viernes Santo, que contempló la creación de una Asamblea legislativa en la que estuvieran representados todos los partidos de la provincia.

Durante su carrera, Gerry Adams ha conseguido llevar al movimiento republicano hasta posiciones que los más tradicionalistas no hubiesen aceptado jamás. En 1998, el 90 por ciento del partido respaldó la decisión de su presidente de sentarse en la Asamblea norirlandesa, un hecho histórico si se tiene en cuenta que el Sinn Fein acudió a las generales de 1997 en el Reino Unido con el eslogan "No a la vuelta a Stormont" (por el Gobierno norirlandés dominado por protestantes).

Seis años después, contribuyó decisivamente al desarme final del IRA y, posteriormente, a la aceptación por parte del Sinn Féin de la Policía y Justicia norirlandesas. Gran parte del unionismo probritánico llegó a considerar a Adams como un terrorista disfrazado de político marxista, un destacado miembro del brazo armado del Sinn Fein (Ejército Republicano Irlandés) y el responsable directo de numerosos atentados perpetrados en la provincia y el Reino Unido. Para otros, es uno de los verdaderos arquitectos del proceso de paz y un dirigente visionario con extraordinarias dotes de liderazgo.